- Inicio
- Sergio Crivelli
Sergio Crivelli
@CrivelliSergio
Neutralizó a la oposición legislativa y controla las dos Cámaras. Cambió el ministro de Justicia y apunta a cubrir 300 juzgados vacantes sin negociar con CFK. Una guerra fuera de agenda.
La imagen de Karina Milei festejando triunfos legislativos desde los palcos del antiguo bastión peronista se convirtió en la postal de una oposición resignada de antemano a la derrota
Javier Milei lanzó una arrolladora ofensiva en el Congreso para sancionar normas pendientes desde el retorno de la democracia. Esta semana pueden ser ley las reformas laboral y penal juvenil
Milei desplegó una exitosa ofensiva en el Congreso para aprobar leyes clave. Dividió y aisló al peronismo y construyó desde el poder una renovada fuerza parlamentaria, funcional a su programa oficial.
El triunfo electoral animó a Milei a confrontar con los poderes “de facto”, sindicatos, empresarios, medios. Facilita su tarea la virtual parálisis del peronismo. La embestida contra Rocca
En Davos Milei se enredó en una justificación ética del libre mercado en lugar de ceñirse a hechos: con la oposición fuera de juego, la economía se estabiliza y ofrece nuevas oportunidades.
Milei logró reducir la inflación a un 85% en dos años. Es un dato más electoral que económico, porque la viabilidad del populismo es inversamente proporcional a la normalidad de las variables macro.
No tuvo costo político para Milei su apoyo al golpe comando de Trump en el Caribe, pero la vuelta del petróleo venezolano a los mercados podría afectar el pilar energético del plan económico.
Con el Congreso cerrado, la oposición se quedó sin su principal escenario y perdió presencia en los medios. Fue remplazada por escándalos de corrupción en los que no está involucrado el Gobierno.
El triunfo de octubre consolidó la gobernabilidad. Una oposición sin líder, sin propuesta y sin estrategia. Congreso: después de una temporada en el infierno, LLA empieza a controlar las cámaras.
A pesar de haber aumentado su representación en ambas cámaras, un error de estrategia derivó en una derrota por el presupuesto en Diputados y la postergación de la reforma laboral en el Senado.
LLA armó una coalición prooficialista que reunió a 44 senadores con la que aisló a los K. Bullrich presentó esa alianza con todos los bloques excepto el PJ para distribuirse comisiones y dar un rápido trámite legislativo a cuatro proyectos del Ejecutivo: reforma laboral, presupuesto, inocencia fiscal y ley de glaciares.
La sanción de las leyes reformistas representaría una fuerte señal de gobernabilidad. Pero las espera en el Congreso una oposición que es hostil y mayoritaria, aunque esté balcanizada.