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Sergio Crivelli
@CrivelliSergio
La mejora de la calificación crediticia de la Argentina, la valorización de bonos y acciones y la baja del riesgo país no pueden ser capitalizados si al mismo tiempo se defiende a Adorni.
La marcha de la economía define la suerte de los gobiernos, pero medios, encuestas y analistas aseguran que el humor social se ha deteriorado, a pesar de que los datos macro son muy positivos.
El retroceso del IPC ratificó la consistencia del programa macro y desplazó de la agenda la campaña contra el jefe de Gabinete. La interna peronista empezó a moverse. Insubordinados a Cristina.
Una campaña de imputaciones mediáticas endebles había arrinconado a Adorni, pero no pudo sostenerse en el Congreso donde el jefe de Gabinete llevó la voz cantante ante un llamativo silencio del PJ.
El plan de Caputo resiste los ataques opositores y la guerra de Irán. La campaña acelera: reforma electoral, interna del PJ y el círculo rojo en busca de un candidato que le quite votos a Milei.
El IPC llegó al 3.4%, pero Milei no tocará el plan. Se limitó a prometer que la inflación bajará en el futuro y a pelearse con el periodismo en las redes. Llamativo silencio del peronismo.
Mientras continuaba la campaña de denuncias de corrupción contra el Gobierno, el Congreso sancionó la nueva Ley de Glaciares, el dólar bajó, aumentaron las reservas y subieron los bonos de la deuda.
El periodismo desplazó a la dirigencia política como principal oposición. Milei controló la pelea de poder en torno a Adorni. El “destape” de operaciones en su contra financiadas por Putin.
Los medios siguieron martillando sobre el jefe de Gabinete que volvió a mostrarse desafiante y exhibió el apoyo del Presidente. La economía, en tanto, se mantuvo estable y ajena al escándalo.
La densa lluvia de denuncias periodísticas creó un mal clima social. Cayó la aprobación del gobierno, pero los mercados siguen sin enterarse. La prédica negativa golpeó las expectativas.
Neutralizó a la oposición legislativa y controla las dos Cámaras. Cambió el ministro de Justicia y apunta a cubrir 300 juzgados vacantes sin negociar con CFK. Una guerra fuera de agenda.
La imagen de Karina Milei festejando triunfos legislativos desde los palcos del antiguo bastión peronista se convirtió en la postal de una oposición resignada de antemano a la derrota