Max Fuzowski decidió instalarse en el país y crear ‘Smak’, su propio bistró en Colegiales. Optó por una carta ideada por la venezolana Virginia González, con variadas referencias y muy centrada en el producto.
La niña era hija de un músico de la banda de Rodrigo Tapari.
El viejo refrán aquí adaptado sintetiza una oportunidad de oro para recuperar credibilidad y capacidad de comunicación seria.