Vive perdido en la intrascendencia

Un Boca deshilachado apenas empató sin goles frente a un inofensivo Platense y se retiró silbado de la Bombonera. El Xeneize fue una vez más un equipo lento, previsible y sin funcionamiento, que apeló a algunas acciones individuales para generar algo de riesgo en ataque. Este fue un nuevo paso atrás para el equipo que dirige Claudio Ubeda.