El caso Adorni muestra, además de otras implicancias, lo complejo que es salir de la telaraña de corrupción nacional.
En el cierre de su gira de siete días por España, el Papa advirtió en Tenerife sobre los riesgos de reducir todo a la lógica del beneficio económico. También reclamó una acogida e integración real de los migrantes, pidió que respeten las leyes y costumbres de los países receptores y lanzó una dura condena contra las redes de trata y tráfico de personas.