El reciente anuncio de Argentina LNG con YPF y las grandes empresas es una oportunidad histórica. Vaca Muerta nos pone frente a la posibilidad de dejar de ser un país mendigo de dólares y pasar a ser exportador de energía al mundo por 20 años.
Pero una oportunidad histórica también es un riesgo histórico. Porque ya sabemos cómo termina la película cuando le decimos "vengan, inviertan" a las multinacionales sin poner condiciones: se llevan el recurso, dejan migajas, y el pueblo se queda mirando de afuera. Por eso es bienvenido el RIGI y el Super RIGI si se cumplen ciertas pautas necesarias que hoy no se ven que haya intención de trabajarlas. Estas deben ser patuas generales que para los casos concretos deben ser acuerdos que beneficien al país. Si queremos que el petróleo, el gas y el GNL sirvan para defender la mano de obra nacional y construir un verdadero desarrollo, entonces no solo es relato, sino que debemos hacer acciones concretas.
UN NEGOCIO SIN ARGENTINOS
El peor error sería firmar un RIGI que solo garantice "seguridad jurídica" para la empresa y cero obligaciones para el país. No hay que permitir que vengan 20.000 trabajadores en construcción y que el 70% sean extranjeros con viandas importadas. No hay que permitir que la planta de licuefacción la operen técnicos de afuera porque "acá no hay".
Lo que hay que hacer es que el RIGI contenga cláusulas de trabajo argentino. Capacitación obligatoria desde el día uno. Centros de formación en Neuquén, Río Negro y en los puertos. Que cada soldador, cada electricista, cada ingeniero sea argentino. Si el Estado pone el gas, la tierra y el mar, las empresas beneficiadas ponen las condiciones para asegurar el trabajo para nuestra gente.
El empleo de calidad no se mendiga. Se exige. 8.000 puestos permanentes en operación tienen que ser con convenio, con carrera, y con prioridad para los argentinos de las provincias productoras y de todo el país.
EXPORTAR MATERIA PRIMA BRUTA
No hay que caer en la trampa de ser solo "un caño al mar". Vender gas licuado crudo y aplaudir. Si solo exportamos GNL, estamos exportando BTU. Energía sin transformar. Lo mismo que hicimos con la soja.
Lo que hay que hacer: Super RIGI con compre nacional obligatorio. Que los caños sean de empresas nacionales, que las válvulas se hagan en Santa Fe, que la logística sea de empresas argentinas, que los barcos de apoyo salgan de astilleros argentinos.
Y sobre todo: gas barato para la industria argentina. Antes de exportar todo, asegurémonos petroquímica, fertilizantes, acero, vidrio, cerámica. Con gas a USD 3 el millón de BTU podemos reindustrializar el país. Con gas a precio de exportación, matamos a nuestras pymes.
El RIGI tiene que decir: "Podés exportar, pero primero abastecé el mercado interno y comprá acá". Si no, somos colonia. Que palabra que parece antigua, pero que tan cerca de la realidad la tenemos sino hacemos las cosas bien.
DOLARES E INFLACION
Van a entrar miles de millones de dólares. Si esos dólares van directo a pagar deuda, a importar lujo, o a la bicicleta financiera, en 4 años no queda nada.
Lo que hay que hacer: Ley de Fondo Soberano. Un porcentaje fijo de regalías + retenciones + ganancias del GNL va a un fondo a 20 años. Intocable para gasto corriente, para los políticos y para la política como así para el gobierno de turno.
¿Para qué? Para rutas fluviales, vías férreas que saquen la producción. Para puertos. Para escuelas técnicas. Para salud. Para sostener el sistema previsional frente a la longevidad. Para que cuando el gas se acabe, nos quede un país de pie.
Noruega hizo eso con el petróleo. Hoy tiene 1.7 billones de dólares y los noruegos viven mejor. Nosotros hicimos lo contrario con la soja y el petróleo de los 90. Ya sabemos cómo termina.
PUERTOS SIN SOBERANÍA
Argentina LNG necesita puerto. Necesita barcos. Necesita logística. El error sería dar todo eso en concesión por 30 años a una empresa extranjera. Lo que hay que hacer: Protagonismo del Estado y de las empresas nacionales en el puerto, en el pilotaje, en los remolcadores, en la marina mercante. Que el GNL salga por Bahía Blanca, por San Antonio, por puertos argentinos con bandera argentina. El mar debe ser parte del proyecto. Si dejamos que todo sea "offshore" con bandera de Panamá u otro alternativo, perdemos control, perdemos trabajo y perdemos soberanía.
RIGI E IMPUESTOS
El RIGI da beneficios impositivos. Perfecto para que inviertan. Pero no puede ser una exención total. No hay que hacer un RIGI donde la empresa no paga retenciones, no paga ganancias, no paga nada por 30 años. Eso es regalar el recurso. Lo que hay que hacer: Beneficios sí, pero con contraprestación. Menos impuestos a cambio de más trabajo argentino, más compre nacional, más inversión en comunidades. Y que las regalías para Neuquén y Río Negro se coparticipen también para infraestructura nacional. Porque el gas es de todos.
LA CONCLUSIÓN
El petróleo, el gas y el GNL no son el problema. El problema es qué hacemos con ellos, como los gestionamos como país.
Si usamos el RIGI y el Super RIGI para hacer un enclave, vamos a tener 4 años de euforia que le servirá al gobierno de turno y 20 años de frustración. Vamos a tener dólares que no vemos, trabajo que no es nuestro, y un país igual de pobre o peor de pobre una vez acabado el recurso.
Si usamos el RIGI con inteligencia, con patriotismo, sin interés electoral y con condiciones, podemos hacer 3 cosas a la vez: Generar 8.000 empleos permanentes y de calidad con mayoría de argentinos; Que entren al país unos 10.000 millones de dólares por año para estabilizar la economía; Industrializar con gas barato y, financiar el desarrollo con un Fondo Soberano. Esa es la diferencia entre ser colonia energética o ser potencia energética. Hay que apoyar la inversión, si es nacional mejor; pero hay 4 banderas que no se deben negociar: T
trabajo argentino, compre argentino, dolares para el desarrollo y soberanía en el mar.
Vaca Muerta es de los argentinos. El futuro no se exporta en bruto. Se fabrica acá. No se impromisa, se enseña.
Mar y tierra, todo adentro.
