Washington anunció el fin de la ofensiva de Estados Unidos contra Irán
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que en esta etapa, la administración Trump se centrará en la defensa.
Washington – El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció la finalización de la ofensiva militar que ese país llevaba adelante contra Irán, al considerar que “se han alcanzado los objetivos” propuestos por la administración del presidente Donald Trump, dando así paso a una nueva etapa centrada en acciones defensivas y diplomáticas.
Según expresó el jefe de la diplomacia norteamericana en conferencia de prensa, la operación militar —denominada “Furia Épica”— “ha concluido”, en cumplimiento de la notificación oportunamente elevada al Congreso. De acuerdo con fuentes oficiales, la campaña bélica se inició a fines de febrero y derivó en un alto el fuego que rige desde comienzos de abril.
Rubio sostuvo que, tras el cese de las hostilidades directas, Washington orientará ahora sus esfuerzos a garantizar la seguridad del tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, zona clave para el comercio energético mundial. En ese marco, anunció la puesta en marcha del denominado “Proyecto Libertad”, que combinará presencia militar con gestiones diplomáticas destinadas a estabilizar la región.
“El objetivo es preservar la libre navegación y avanzar hacia un entendimiento”, afirmó el funcionario, quien subrayó que Estados Unidos mantendrá capacidad de respuesta ante eventuales agresiones, aunque priorizando una salida negociada al conflicto.
No obstante, la situación en el Golfo Pérsico continúa siendo delicada. Persisten incidentes aislados y tensiones entre las partes, en un contexto en el que la comunidad internacional observa con cautela la evolución del frágil equilibrio alcanzado tras semanas de enfrentamientos.
En medios políticos de Washington, el anuncio fue interpretado como un intento de encauzar el conflicto hacia una fase de menor confrontación directa, en momentos en que crecen las presiones internas respecto del alcance y la legalidad de las operaciones militares en el exterior.
De este modo, la Casa Blanca busca ahora consolidar el alto el fuego y abrir un canal de comunicación con Teherán, en procura de una solución duradera que reduzca las tensiones en una de las regiones más sensibles del escenario internacional.
