EL PULSO DE LOS MERCADOS

Wall Street corona su mejor trimestre en 6 años y el riesgo país se hunde a mínimos

Por Damián Vlassich *

Wall Street cierra su mejor trimestre desde la pandemia, aunque con una volatilidad marcada por las dudas sobre el retorno de la inversión en Inteligencia Artificial, el giro hawkish de la Fed y un desplome del oro y el petróleo.

En el frente local, la deuda soberana siguió comprimiendo riesgo, apuntalada por la mejora de calificación de S&P y un riesgo país en mínimos de ocho años (426-428 puntos), mientras la renta variable corrigió tras el revés del MSCI y el dólar abandonó la calma de los meses previos.

 

FUERTE SACUDIDA

A nivel internacional, junio combinó hitos con fuertes sacudidas, en un cierre de semestre dominado por el reacomodamiento de carteras y la pregunta de fondo sobre la rentabilidad del gasto en centros de datos.

El S&P 500 y el Nasdaq registraron su mejor desempeño trimestral desde el segundo trimestre de 2020, mientras que el Dow Jones logró su mejor primer semestre desde 2021 (+8,85%). Sin embargo, los últimos tres meses estuvieron signados por bruscos vaivenes, con el mercado oscilando al ritmo del sentimiento en torno a la IA y la velocidad de construcción de la infraestructura que la sostiene.

El índice PCE -la medida de inflación preferida de la Reserva Federal- trepó en su lectura de mayo al nivel anual más alto desde octubre de 2023, impulsado por el shock petrolero derivado del conflicto con Irán. La Fed mantuvo las tasas sin cambios en su reunión de junio, pero adoptó un tono notoriamente duro: los futuros pasaron a descontar hasta dos subas de tasa antes de fin de año, un giro de 180 grados respecto al escenario de mayo.

 

PETROLEO Y ORO

Tras la firma del Memorándum de Entendimiento (MoU) marco entre EE. UU. e Irán, el crudo regresó a niveles previos al conflicto (con el WTI cediendo cerca del 20% en el período), aunque el Estrecho de Ormuz aún arroja señales contradictorias y choques puntuales, con negociaciones técnicas en Doha. El oro, en cambio, se desplomó más del 11% en junio, su cuarto mes consecutivo a la baja, y encaminó su mayor caída trimestral desde 2013, presionado por las tasas altas y un dólar global fuerte, cerrando en torno a los u$s 4.014 la onza.

El sector de microchips consolidó una primera mitad de año sin precedentes a nivel global, impulsado por la aceleración en la infraestructura tecnológica. El Índice de Semiconductores (SMH) cerró junio firmando el mejor semestre de su historia con un salto del 82,5%, coronando un excelente primer semestre que ratifica al hardware como el gran líder de Wall Street.

 

LOS CEDEAR

Pese a la volatilidad del cierre de semestre, los fabricantes de semiconductores y memorias para IA reafirmaron su liderazgo estructural, mientras que sectores ligados al turismo, la salud y la ciberseguridad capturaron el apetito inversor:

* American Airlines (AAL): Encabezó el panel con una notable suba del 28,5% en pesos. El gran catalizador para la aerolínea fue el desplome en el precio internacional del petróleo, una dinámica que reduce drásticamente los costos de combustible y beneficia de forma directa los márgenes operativos del sector.

* Palo Alto Networks (PANW): Avanzó 26,2% en pesos. En un contexto de creciente digitalización, la ciberseguridad se consolidó como una prioridad crítica de gasto para empresas tecnológicas y organismos gubernamentales.

* Intel (INTC): Trepó 24% en pesos. El gigante de los procesadores capturó el flujo inversor tras sellar alianzas estratégicas para fabricar microchips localmente en EE. UU.

* Micron Technology (MU): Subió un 23% en pesos. La presentación de un balance trimestral histórico confirmó que la escasez global de memorias HBM se mantendrá debido a la explosiva demanda de los centros de datos de IA.

* Johnson & Johnson (JNJ): Ganó 19,6% en pesos. Funcionó como el refugio defensivo ideal en Wall Street: la solidez de su balance y sus ingresos recurrentes captaron los flujos ante la volatilidad de los activos de mayor riesgo.

* Taiwan Semiconductor (TSM): Avanzó 16% en pesos. La fundición de silicio más importante del mundo ratificó su liderazgo absoluto como eslabón insustituible en la fabricación de los procesadores avanzados que mueven la nube.

 

EL MERVAL

A diferencia del rally generalizado de mayo, junio mostró un mercado local con la deuda soberana subiendo y la renta variable digiriendo el revés en la clasificación internacional (MSCI).

A comienzos de junio, S&P Global elevó la nota soberana argentina de CCC+ a B-, un respaldo que ayudó al mercado local a desacoplarse de un contexto externo adverso. El riesgo país acumuló una baja cercana al 13% (unas 64 unidades) en junio y de casi 25% en lo que va del año, su menor nivel desde abril de 2018.

Lo negativo del mes llegó de la mano del MSCI, que mantuvo a la Argentina en la categoría Standalone, el escalón más bajo, y la dejó fuera de cualquier proceso de revisión para ascender a Mercado de Frontera o Emergente. La noticia gatilló un impulso bajista en la renta variable.

 

EL DOLAR

El tipo de cambio oficial avanzó alrededor del 5% en el mes y perforó al alza el nivel de los $1.500 (le ganó a la inflación por primera vez desde octubre de 2025).

Los dólares financieros acompañaron, con el MEP cerrando cerca de $1.510 (+5,3%) y el contado con liquidación en torno a $1.553 (+4,4%). La presión se explicó por la fortaleza global del dólar, una menor oferta de mineras y petroleras y el deterioro en los términos de intercambio (Brent y soja a la baja). El BCRA moderó su ritmo de compras (sumó en junio u$s 1.418 millones) e intervino con ventas de futuros y bonos dollar-linked para contener la volatilidad.

El Merval corrige en moneda dura: A contramano de mayo, la Bolsa porteña retrocedió alrededor del 5% en dólares, ubicándose nuevamente en la zona de los 2.023 dólares.

 

LOS GANADORES

Si las acciones sufrieron, la renta fija fue la gran ganadora del mes, sostenida por la mejora de los fundamentos y la consolidación del proceso de desinflación.

El IPC de mayo marcó 2,1%, el registro más bajo en ocho meses (desde septiembre de 2025) y una desaceleración de 0,5 puntos respecto de abril. La variación acumulada en el año asciende al 14,7% y la interanual al 33,2%.

La deuda hard dollar volvió a ser la protagonista. Los Globales promediaron una suba cercana al 3,3% en el mes, con los tramos largos a la cabeza: el GD46 saltó un 6,1%, el AL41 un 5,3% y el GD41 alrededor del 4,5%. Tras este avance, la renta fija soberana cotiza en máximos y las tasas internas de retorno operan en mínimos: el Global 2029 rinde en torno al 6,9% y el Global 2030 al 7,35%, mientras que todo el tramo medio y largo se mantiene por debajo del 9%, con un promedio cercano al 8,7%.

Detrás del rally se conjugaron varios catalizadores: la mejora de calificación de S&P a B-, un Riesgo País en mínimos desde 2018, los avances en un esquema de financiamiento con garantías multilaterales del Banco Mundial y el BID, y los primeros brotes de reactivación económica de la mano de la desinflación.

* Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.