Visión del túnel suicida: clima de época

Hay sucesos que mueven la opinión pública y que muestran un “clima” de época como la reciente eutanasia en España con lo sucedido con la paciente Noelia Castillo y el descubrimiento de una red de médicos anestesistas en nuestro país que usaban opioides para su uso personal en fiestas exclusivas junto con drogas estimulantes y que llevo a la muerte de uno de ellos.

Son dos hechos que los relaciono con el típico pensamiento hipocrático que es un signo de una ética médica desde sus inicios que en algunos casos parece perdida y abandonada. Hipócrates fue conocido como el padre de la Medicina entre los años 460 y 370 antes de Cristo. Propuso una ética al servicio de la vida y de una muerte digna.

Mientras tanto, se va generando con las depresiones severas en donde no se encuentra el sentido a la vida y a la banalización del consumo de drogas lo que se conoce en psiquiatría como una “visión de túnel” o sea un angostamiento mortífero de todas las estructuras de la personalidad a través del sufrimiento que ya no calma el consumo de drogas.

El “caso Noelia” forma parte de una ideología en donde la eutanasia se va imponiendo progresivamente como un adelanto de la sociedad cuando no se tiene en cuenta la pérdida del sentido de la vida y la esperanza como clima de época.

Los especialistas en psiquiatría de España en su mayoría consideran que no se ha hecho lo posible para reestructurar la vida de Noelia, falto ayuda especializada, acompañamiento. No se tuvo en cuenta la historia de violaciones que sufrió, los traumas acumulados.

Un profesional debe lograr instalar un “para que” y eso no ocurrió de la manera más intensa posible; los especialista consideran como un caso “monstruoso” , lleno de “ideología” y ni siquiera se consultó al Comité de Bioética de España.

Este mismo Instituto reconoció que la paciente padecía una depresión grave debido a traumas no sanados y la Dirección del Instituto de Bioética hizo un comunicado en donde muestra que asistimos a una “sociedad que no ofrece salida a una paciente violada y con un intento de suicidio que la había dejado en una silla de ruedas”.

 

“HEMOS FALLADO”

Mientras tanto va aumentando un 25 % la eutanasia desde el 2023 anualmente en el territorio hispano. Los jueces solo le preguntaron a la paciente que estaba en una situación psiquiátrica(pensamiento suicida) y hay toda una corriente de pensamiento médico y jurídico que pensaba que se la podía ayudar aun con esa “visión de túnel” suicida que ella tenía.

Los especialistas dicen que “hemos fallado” como sociedad… se podrían haber hecho otras cosas. Los convencidos de la eutanasia , mientras tanto, en Europa buscan multiplicar el numero para normalizar su uso y banalizar el procedimiento.

Pasamos de una civilización hipocrática en donde la vida era sagrada y cuidar de la misma para el profesional era clave hasta que se pueda y, en ultima instancia, llegar a una muerte digna a una civilización que va promoviendo la muerte en donde de alguna manera se ayuda a eliminar la vida. Lo que vale es la voluntad suicida.

Mientras tanto en España se esta estudiando lo que sucede en la mente del eutanasiador. Muchos no pueden realizar más que 3 o 4 por año ya que quedan muy alterados y para otros más fríos y con rasgos psicopáticos es un trabajo más y no hay ningún signo de angustia (Revista Gaceta Sanitaria-Volumen 18 /2024; trabajo “La ley de eutanasia y experiencias profesionales: tensiones en la práctica clínica”) .

 

“NO MATARAS”

La Asociación Médica Mundial en 2019 se opuso firmemente a la eutanasia ya que va contra el principio del “no mataras”. Lo sucedido en España llevó a una reacción en distintos ámbitos ya que si bien la Ley de Eutanasia española lo permite no todo lo legal es ético; a veces lo legal esta reñido con la ética cuando no se cumplen ciertas condiciones.

La joven fue descuidada en el Instituto de Menores donde estaba por abandono familiar ya que fue violada en varias oportunidades lo cual la llevo a querer quitarse la vida estando bajo la seguridad del Estado español. Ningún perpetrador fue llevado a la Justicia e incluso en las ultimas horas Noelia se resistió a la eutanasia, pero no fue escuchada.

Hipócrates decía puede ser que una sociedad tenga verdugos, pero nunca èste podrá ser el médico. No puede ser el mismo el que cura que el que mata y decía “el medico no puede ser agente de muerte”.

Holanda anunció sus cifras anuales de eutanasia y ya superan las 100.000 (6% de las muertes en el país). Los “ideólogos” miran a Holanda como la “meca” feliz de esta ideología mientras se ignoran los problemas de salud mental, necesidad de amparo, acompañamiento, reintroducir vínculos significativos, abrir el campo cognitivo mostrando alternativas, contener los momentos agudos, utilizar la moderna neuro-farmacología para estados depresivo-melancólicos; hay mucho para hacer en los que tienen esta visión de túnel suicida y lograr introducir lentamente un “para que” vivir.

 

HACIA UN CAMBIO DE CIVILIZACION

Parecería ser que se trata de un cambio de civilización en relación con lo que nos marcò el celebre Hipócrates como defensa de la vida y vamos hacia una “ideología” que ayuda a eliminar seres humanos apelando a una cierta libertad de alguien que es un esclavo, precisamente, de un sufrimiento que lo aprisiona. La eutanasia forma parte de un conjunto de preceptos que tratan de implantarse como dogmas en la sociedad occidental: aborto, hormonizaciòn de niños incluso sin autorización de los padres, enseñanza en la escuela de la posibilidad de cambio de sexos, banalización del consumo de drogas incluso conociéndose cada vez más los daños que ocasionan especialmente en ciertas personas vulnerables, confundir la paternidad como eje de socialización y de transmisión de valores con un Patriarcado, limitación de la natalidad, etc.

En relación con los profesionales de salud que se juntaban a consumir para los que trabajamos en adicciones esto no es nuevo. Los tratamos a estos profesionales de la salud que utilizan drogas aun ellos sabiendo el daño que estas ocasionan. Progresivamente se va llegando a lo que denomine en el trabajo “visión de túnel suicida” que empiezan a padecer y paradójicamente mientras buscaban un placer imposible. Tenemos límites y cuando desafiamos esos límites la “Parca” habitualmente aparece.

Sorprende porque esto sucedió en un grupo de médicos jóvenes que incluso robaban de la enfermería hospitalaria estos opioides y que mezclaban con estimulantes y realizaban “fiestas” que luego promovían.

 

HIPOCRATES: FUNDADOR DE LA MEDICINA

Que diría a esto Hipócrates fundador de la Medicina desde tiempos antiguos quien ya en el siglo V A.C. establece claramente en el juramento hipocrático “no daré a nadie un fármaco mortal, aunque me lo pidan, ni sugeriré tal consejo “para luego decir “primum non nocere” que es el principio de primero no dañar.

La funcion medica implica curar, aliviar, pero no causar la muerte. Hipócrates marcó siempre un límite ético para los médicos en donde estos tienen un compromiso con la vida, no con la muerte. Representa la ética médica tradicional que históricamente se opuso a la eutanasia y por supuesto a la dependencia de drogas que dañan la salud.

La “visión de túnel suicida” aparece hoy en muchos pacientes, quizás como clima de época, por un estrechamiento drástico del campo mental a nivel cognitivo y emocional. No esta dañada la visión desde el punto de vista oftalmológico sino de una forma de pensamiento rígida y reducida en donde:

1) Hay una reducción de alternativas (el sufrimiento y el cese de este con alternativas adictivas o directamente de actos suicidas).

2) Pensamiento dicotómico (todo o nada) en donde no se logra ver matices o diferencias.

3) Fijación en el dolor : el sufrimiento psíquico ocupa todo el foco atencional y domina toda la experiencia y en donde no se ve salida.

4) Desesperanza extrema en donde existe la sensación de un futuro cerrado.

5) Aislamiento cognitivo: se pierde la capacidad de considerar vínculos, responsabilidades o afectos como protectores convirtiéndose el mundo en un pasillo estrecho sin puertas laterales limitándose la capacidad de pedir ayuda y aumenta la impulsividad en momentos críticos.

6) No hay salida , solo queda morir.

Pero se puede hacer mucho para variar esta perspectiva con todos los instrumentos que hoy posee la psiquiatría, la psicología clínica, la comunidad terapéutica, el acompañamiento terapéutico, la búsqueda de vínculos significativos, etc. Lentamente se va introduciendo el “para que vivir”, un sentido a la vida y la tolerancia al sufrimiento existencial que todos tenemos en el diario vivir.