La actriz se sumó al elenco de ‘Empieza con D, siete letras’

Victoria Almeida, de estreno: “Vincularse hoy es muy difícil”

Debutó en el Politeama, junto a Eduardo Blanco, contando una historia sobre las segundas oportunidades. Su veta como dramaturga y la relación con los directores.


Cualquiera pensaría que después de estar más de veinte años subiendo y bajando de distintos escenarios, los nervios previos a un estreno ya no se sienten; sin embargo, es lo primero que dice Victoria Almeida cuando le preguntamos cómo está los días anteriores a su debut en ‘Empieza con D, siete letras’: “Nerviosa, como para todos los estrenos. Toda la vida, y cada vez más. Después de la segunda función ya está, pero el primer día es una cosa de un sufrimiento total, siempre. Yo pensé que con los años esto iba a aflojar, pero no”, explica sentada en uno de los sillones de la antesala del Politeama.

Allí, desde el último fin de semana, encarna a Miranda Delgado, personaje que hasta hace poco interpretaba Fernanda Metilli. En esta comedia romántica escrita por Juan José Campanella y Cecilia Monti, Almeida y Eduardo Blanco cuentan una historia sobre segundas oportunidades, acompañados por Gastón Cocchiarale y Maru Zapata.

Entre risas y confesiones, Victoria analiza los nuevos paradigmas del amor y la fragilidad de su nuevo personaje.

REESCRIBIR UN EXITO

-¿Había visto la obra antes de empezar a ensayarla?

-Sí, la vi en video ya sabiendo que la iba a hacer, y la verdad es que más allá de que como espectadora la re disfruté, como actriz me parece genial porque los personajes pasan por un montón de cosas. La sincronicidad con la que se puede llegar a dar un encuentro, porque a veces conocés un montón de gente de la que te podrías enamorar y no estás disponible. Hay algo muy lindo de lo que habla, me parece muy humana y muy actual.

-¿Es un desafío distinto interpretar un personaje que hasta hace poco tiempo lo hacía otra actriz?

-Totalmente. Yo nunca había hecho un reemplazo. Igual, en este caso no fue planteado así sino que querían hacer una reversión del material. Nadie me pidió que copie nada de lo que venían haciendo y se me dio el lugar de poner mi propia interpretación.

-¿Cómo fue sumarse a un elenco que ya estaba establecido?

-Tiene sus ventajas y sus desventajas, que es que no estamos todos descubriendo juntos el material, sino que soy yo la única que está descubriendo a ciegas (risas) y los demás ven claramente el camino. Pero eso es lindo también. Es una experiencia muy distinta y muy interesante porque hay algo del terreno creado, no es que tenés que empezar a construir desde los cimientos sino que es como meterte en el edificio y decir “ah, bueno, este es el ascensor”. Y para eso la verdad es que la única manera es que los compañeros sean generosos como son ellos, que estuvieron conmigo con una paciencia alucinante.

-A usted le estaba yendo muy bien con ‘La función que sale mal’, ¿qué le sedujo de la propuesta para dejar esa obra y sumarse a ‘Empieza con D...’?

-Estaba muy contenta y muy cómoda, a mí hacer comedia me encanta. Pero este material me vino a proponer una riqueza para trabajar en escena que me sedujo un montón por todo lo que le sucede. La obra es deliciosa, muy particular, muy nuestra. Me encanta de lo que habla: vincularse hoy en día está tan complicado, en esta época de aplicaciones abrirse es tan difícil y eso es algo que circula en la obra.

-¿Usted está en pareja?

-No.

-¿Y se siente identificada con lo que le pasa a Miranda?

(Risas) -Me siento un poco perdida de cómo es la cosa de vincularse, hay unos cambios de paradigma que decís: “¿Cómo es? ¿Tengo que demostrar interés o no? ¿Qué hago?”. Está complicado.

“Como actriz, considero que mi trabajo no es hacer sólo lo que me dicen sino también aportar mi punto de vista".

HISTORIAS PROPIAS

-¿Qué tiene Vicky para aportarle a Miranda?

-A mí del personaje me sedujo mucho su enorme fragilidad, me siento bastante identificada con eso, con alguien que está queriendo desesperadamente ser querida; más allá del humor, porque la obra tiene mucho humor, es muy cómica y me parece muy grato y muy digerible la forma en que se tocan temas tan sensibles como el duelo y dejar atrás experiencias anteriores. Me conmueve cómo esta chica está siempre apostando a volver a confiar, más allá de todo. Soltar lo anterior y resetearse para arrancar de cero, sin las huellas de todo lo previo.

-Y de la relación de Miranda y Luis, ¿qué la conmueve?

-Esa relación me parece de una profundidad hermosa porque a veces los vínculos sexoafectivos entran por la imagen o por la admiración. Estos dos ni esperaban enamorarse y eso me conmueve. Es una conexión muy pura la de estas dos personas. De hecho, ella lo estaba ayudando a él y, en esa incipiente amistad, surge el amor sin especulación. Es de lo más puro y simple que se me puede ocurrir.

-El año pasado también estrenó ‘La fragilidad de las casas’.

-Sí, es una obra de mi autoría, que dirigí y va retomar en febrero en el nuevo teatro Armenia. Es un diálogo con el mito de Cassandra, con un personaje que cuenta toda su vida a partir de todas las casas en las que vivió, y más que su vida lo que va contando es lo que fue aprendiendo de los vínculos en cada una de esas casas, tanto en su infancia viendo a sus padres, a su madre con sus parejas; después, de adolescente, de joven…Se van viendo todas las maneras en que aprendió a vincularse. Es una comedia donde también pasan cosas muy oscuras.

-¿Le gusta tener sus propios materiales más allá de que la convoquen como actriz?

-Sí, lo necesito. Siempre estoy escribiendo, pensando proyectos y es un lugar de mucha más exposición para mí porque es contar algo mío, lo que me pasa, lo que pienso. Me es muy necesario.

-¿Cuando está actuando puede correrse del lugar de directora?

-Sí, absolutamente. Soy muy respetuosa, no soy alguien que me vaya a meter en la dirección cuando hay un director. Sí, como actriz considero que mi trabajo no es simplemente hacer lo que me dicen sino también aportar mi punto de vista, porque mi trabajo es interpretar, no soy un robot que va a hacer todo lo que le digan. Ese diálogo con el director me interesa, pero no soy alguien que se vaya a meter.