Vaca Muerta: la fiebre del oro negro
El acelerado desarrollo de la explotación de petróleo y gas en la región neuquina tuvo un alto impacto social. Miles de personas se radicaron en la última década. Se crearían 40.000 puestos de trabajo. “No vengan si no tienen empleo”, advierte Darío Irigaray, director del periódico digital Vaca Muerta News.
Las migraciones internas son como un tsunami: al comienzo parecen pequeñas olas pero luego el vigoroso flujo de las aguas lo inunda todo. Sólo hace falta un incentivo económico para que las poblaciones armen las valijas y se echen a andar en busca de un destino mejor. Eso es lo que hoy ocurre en Vaca Muerta.
De los tres motores que tiene la economía argentina -el sector agropecuario, la minería y los hidrocarburos de extracción no convencional-, éste último tiene la particularidad de estar concentrado en una región determinada, Vaca Muerta, y atravesar por un momento de expansión sin freno, que no avanza más rápido sólo porque las inversiones se toman su tiempo.
La explotación del crudo y el gas mediante la técnica del fracking ha dejado de ser una ilusión o una promesa en la Argentina para convertirse en una realidad palpable. Se extienden por kilómetros los caños de los oleoductos y gasoductos; los pueblos multiplican sus habitantes; el costo de vida escala al compás de los jugosos salarios del sector; se pavimentan calles, nacen avenidas, urge la construcción de más escuelas y hospitales.
El sector hidrocarburífero está en condiciones de crear a mediano plazo 40.000 puestos de trabajo en la zona neuquina. La pregunta es cómo manejar la fiebre del oro negro, cómo evitar un aluvión demográfico en un país que tiene 28,2% de pobreza, 7,5% de desempleo y 43% de trabajo no registrado. En esa tierra patagónica los incentivos económicos se llaman como el canto de las sirenas. Ir o no ir, ese es el interrogante.
TODO CAMBIA
La vorágine es la sensación de los nuevos tiempos en esa región de la Patagonia que tiene a Neuquén como epicentro del fenómeno Vaca Muerta. Hasta no hace mucho la gente de por allí vivía una existencia tranquila, distante del ruido, en el rito cotidiano de las caras conocidas y el saludo cordial. Todo eso ha cambiado.
"Siempre Neuquén fue una provincia en crecimiento. Lo que uno nota desde hace ya varios años es que el auge de Vaca Muerta ha producido un crecimiento que es real, ya no hay vuelta atrás con este proyecto. Va a empezar a escalar exponencialmente y ya lo está haciendo", cuenta Darío Irigaray, director de la editorial Patagonia Activa y del periódico digital Vaca Muerta News , entre otros emprendimientos periodísticos.
“Se planifican muchos proyectos que uno los ve, van avanzando y sorprenden: oleoductos, gasoductos y tanques para poner en marcha el Vaca Muerta Oil Sur que va a ir hasta el puerto de Punta Colorada, en Río Negro. A 30 kilómetros, en Allen, están haciendo unos tanques enormes, y en Punta Colorada otros que son iguales y están avanzados en un 60%”, explica, y su entusiasmo contagia optimismo.
Irigaray conoce la región como si fuera un baquiano. Cuando analiza Vaca Muerta evita circunscribirse a una provincia en particular. Prefiere, en cambio, hablar de “territorio”, una palabra lo suficientemente amplia como para que los límites del mapa político se tornen difusos.
Lo cierto es que la formación geológica que contiene este enorme potencial energético también se expande hacia Río Negro, Mendoza y La Pampa. Pero es en Neuquén adonde está el núcleo duro de esta revolución que hoy vive la Argentina.
Pasaron muchos años desde que el periodista llegó a la región -tenía 16 años- y sus ojos han sido testigos de una transformación impensada. "Me pone muy contento cómo va creciendo la región. Añelo pasó de ser una pequeña ciudad de 2.000 habitantes a multiplicarse hasta los más de 10.000 habitantes actuales. Rincón de los Sauces tiene más de 50.000 y Chañar, más de 10.000. Chañar, que está ubicada a 50 kilómetros de Neuquén capital, no tenía edificios. Hoy ya tiene cuatro o cinco, de varios pisos. Va cambiando la fisonomía de toda la región. Por eso hablo del territorio adonde impacta Vaca Muerta, porque éste es un territorio de oportunidades”.
Tanto es así que poco a poco la cadena local de proveedores de insumos para el sector hidrocarburífero se ha extendido, sumando eslabones. “Los proveedores hoy son de Neuquén o la región, y cada vez son más. Hace cuatro años tenían una participación del 20% en el mercado, mientras que hoy ya superan el 41%”.
Irigaray recalca que las pymes trabajaron duro para que "haya más compromiso con las empresas locales y tener un plan de desarrollo de proveedores. Eso motiva que las compañías de afuera busquen asociarse con las empresas locales porque conocen de primera mano cuáles son las necesidades de las operadoras. Eso viene creciendo".
IMPACTO SOCIAL
Claro que la oleada migratoria, el crecimiento acelerado, desbordó todo tipo de planificación, si es que alguna vez la hubo. Así como los dólares que genera la exportación del petróleo de Vaca Muerta tuvo el benéfico efecto de tornar superavitaria la balanza energética, la multiplicación de los habitantes generó severos problemas en la infraestructura local.
"Nunca alcanzó nada en Neuquén. Lo que pasa es que hoy cada vez es como más obsceno. Ya no da abasto. En Neuquén en el último año nacieron más de 6.000 niños e ingresaron 25.000 familias. Es impresionante. No alcanzan ni la infraestructura escolar ni la sanitaria. Está todo desbordado. Lo privado también" , señala Irigaray.
Y añade: "Puedo hablar de toda la región. Hay ciudades adonde el crecimiento de Vaca Muerta impacta directamente y han crecido a una velocidad tremenda. En diez años multiplicaron su población por cinco. En Neuquén capital y toda esa gran metrópoli que se conforma con las localidades de alrededor como Cipolletti, Centenario, Plottier, Senillosa, ahí vive la gente con la familia, y van a Añelo a trabajar. Es más operativo".
El impulso de Vaca Muerta, su expansión sin límites, es también un espejismo. Pese a toda la inversión, el nivel de pobreza en el aglomerado urbano Neuquén-Plottier es de casi el 27%. "Hay aproximadamente 5 puntos de desempleo pero se da el fenómeno de que casi un cuarto de la población es pobre. Hay gente con trabajo que es pobre, y eso es por el alto costo de vida", dice el experto.

-¿El crecimiento de la población trajo consigo problemas de inseguridad?
-Sí, eso va creciendo de la mano de que falta seguridad. Crecen las poblaciones y tal vez el pueblo tiene los mismos 20 policías. En Chañar los vecinos cortaron la ruta porque se van a trabajar y cuando vuelven les han desvalijado la casa completa. Lograron que haya más presencia policial, la provincia sumó más efectivos. Pero siempre es una reacción, corre de atrás, no hay una planificación. Y a todo esto se suma el alto costo de la vivienda. Entonces cuando mandan un policía tienen que alquilar casas, igual ocurre con los médicos. Es muy complejo eso”.
-¿Le recomendaría a los jóvenes argentinos que viven en otras regiones del país que vayan a Neuquén a buscar trabajo en la industria petrolera?
-Lo que les digo a los que quieren venir a trabajar a Vaca Muerta es que se conectan con el departamento de Recursos Humanos de las empresas. Nosotros tenemos la Guía de Empresas en internet. Ahí uno busca recursos humanos y aparecen las empresas que son de Neuquén, donde hay distintas ofertas laborales para postularse. De ninguna manera tienen que venir a Neuquén sin trabajo, salvo que tengan un pariente que los aloje. El costo de vida es muy alto. Hoy cualquier pieza que alquilar cuesta aproximadamente $700.000. No se puede venir diciendo 'voy a laburar de lo que sea'. De lo que sea, vas a ser pobre y no te va a alcanzar para vivir. Salvo que vengan con un resto económico, pero tiene que se un ahorro importante. Hay gente que viene y uno los ve vendiendo cosas por la calle y terminan durmiendo en la puerta de una iglesia o en la garita del colectivo con toda la familia. A veces les pagan el pasaje para que se vuelvan a sus pueblos.
-¿Cuál es el primer paso?
-Hay que tratar de no generar expectativas desmedidas. Sí que estén atentos, que estén atrás de los proyectos, que lean mucho, que se informen y se postulen. Muchas empresas por ahí necesitan gente, no la encuentran acá y la contratan en otras regiones. Por ahí un técnico electricista, egresado de un técnico secundario, puede ser contratado. Por eso es importante no generar expectativas desmedidas. Obviamente que Vaca Muerta es una gran oportunidad para la Argentina y para que muchas empresas puedan venir y buscar su oportunidad.
-¿Por dónde recomienda empezar la búsqueda?
- Hay oportunidades de empleo pero las tenemos que buscar en internet. LinkedIn es la plataforma en la cual se mueve la industria. Dentro de esa red tenemos un portal que se llama Vaca Muerta Jobs, donde compartimos las ofertas laborales. Ahí se pueden postular digitalmente desde cualquier lugar del país. Esto va a crecer más. Se habla de generar 40.000 puestos de trabajo, pero para gente calificada y principalmente que vive en Neuquén. Los desocupados de la provincia o los chicos que se capacitan en las escuelas van a tener prioridad.
AQUÍ HOUSTON
La clave del desarrollo de Vaca Muerta, especialmente la explotación y exportación gasífera, radica en el poder de seducción que los funcionarios y empresarios argentinos ensayan sobre el capital global. Hoy esa cita es en Houston, en el Estado de Texas.
"Es un epicentro de la industria hidrocarburífera mundial. Aquí están las empresas de hidrocarburos más importantes del planeta. La actividad está en todo su esplendor en los Estados Unidos, con algunos grises por problemas técnicos, porque no pueden sobrepasar ciertos límites -afirma Irigaray desde Houston-. Hoy ven como una oportunidad a la Argentina, donde se está acomodando todo. El gobernador Rolando Figueroa estuvo en Houston, además de otras autoridades, entre ellas Horacio Marín, de YPF".
-¿Funciona el operativo de seducción?
-Buscan interesar a los empresarios para que inviertan en Vaca Muerta, sobre todo en lo que es Gas Natural Licuado, adonde falta mucha inversión para poder exportar. Ha habido acuerdos como el firmado con Continental, que es una operadora muy importante de los Estados Unidos. Hay otras compañías más chicas que vinieron a Houston para encontrar socios y dar el paso competitivo desde lo convencional, que está en declive, y tienen un gran potencial no convencional porque en algunas áreas pueden ir hasta la roca Vaca Muerta. Cada pozo vale u$s 15 millones. Se necesita mucho dinero para explotar las áreas. Hoy hay pozos que dan 2.000 barriles por día, lo cual es una locura. Hay muy buenos resultados. Mostrando números y eficiencia intentan captar el interés de distintas empresas que quieran venir a asociarse. Hoy en costos los números son muy finos, casi a nivel de lo que se está manejando en los Estados Unidos. A esto hay que resumirle el tema geopolítico. Argentina está lejos de todos los conflictos. Eso podría garantizar un aprovisionamiento cierto. Alemania se sumó con un contrato para comprar gas a la Argentina por 8 años; También Italia con Eni, que se sumó como inversor para el proyecto de GNL.
-¿En qué estado están los proyectos?
-Hay ideados siete ductos desde Neuquén. El primero es el Vaca Muerta Oil Sur. En breve arranca el primer gasoducto que viene de la mano de Panamerican, donde YPF se sumó. Pero YPF tiene otro proyecto de gas que arrancará el año que viene. También hay pensado un poliducto y una planta que van a hacer cerca de Sierra Grande para construir una refinería similar a la de La Plata. Muchos de estos proyectos son una realidad, están muy avanzados. Este año vamos a exportar el primer barco de petróleo desde el Golfo San Matías. En 2027 se va a duplicar la producción de petróleo en la Argentina. Lo que se viene es una locura.
