Unas 60.000 personas irrumpen desde Marruecos en el enclave español de Ceuta; hay 34 muertos

Unos 60.000 migrantes han entrado a Ceuta desde Marruecos en las últimas 24 horas, dijo el viernes el presidente del enclave español en el norte de África. Esto equivale al 70% de la población habitual de la ciudad autónoma.

Al menos 34 personas han perdido la vida en el proceso.

“La situación que se vive en Ceuta es absolutamente insostenible”, dijo Juan Jesús Vivas, presidente del enclave, esta mañana.

La crisis fronteriza estalló el jueves y continuó el viernes con enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y migrantes en el lado marroquí de la frontera.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó el viernes desde Ceuta la vulneración de la frontera y describió lo ocurrido como “una violación de la integridad territorial" del país.

El mandatario culpó a los traficantes de personas que “engañan a muchos jóvenes (...) que encuentran la muerte, ya sea en el océano o, en este caso, en la frontera con España en la ciudad autónoma de Ceuta”.

Imágenes en directo de la frontera mostraban como las fuerzas marroquíes dispersaban con gases lacrimógenos a cientos de migrantes congregados en una colina con vistas a Ceuta, mientras otros continuaban nadando hacia el territorio español.

Al mismo tiempo, grandes grupos de migrantes caminaban de regreso desde Ceuta a Marruecos para volver a casa.

Rachid Sbihi, que dirige una asociación que representa a agentes de la Guardia Civil, describió la situación como una “grave crisis humanitaria”. Miles miles de migrantes —entre los que había menores no acompañados— durmieron en parques y aceras, mientras otros deambulaban sin rumbo por las calles, agregó.

“Sigue entrando gente. El refuerzo que ha llegado solo está auxiliando a los heridos y (ayudando) en otras labores humanitarias”, declaró. “La situación es caótica”.

Fallecidos en el caos fronterizo

Muchos de los fallecidos se ahogaron, apuntó Sbihi, pero algunos perdieron la vida en la estampida para cruzar la valla del espigón en el Tarajal, una playa urbana cerca de un puesto fronterizo con Marruecos.

Ahmed Karim, un marroquí de 33 años, dijo que había cruzado a Ceuta por la falta de empleo en su país.

“Muchas personas quieren ir a Europa, a América, pero no tienen la oportunidad”, afirmó.

El viernes por la mañana, las aguas próximas a la valla fronteriza estaban llenas de boyas, zapatos y otras pertenencias abandonadas.

La policía marroquí desplegó efectivos adicionales, utilizó cañones de agua y disparó tiros de advertencia al aire para impedir que los migrantes cruzaran a Ceuta, según grupos de derechos humanos en Marruecos.

“A pesar de la fuerte presencia policial, la gente cruzó por la vía marítima, mientras la frontera terrestre permaneció cerrada”, dijo Achraf Maimouni, un activista de derechos humanos en Fnideq, la ciudad marroquí que limita con Ceuta.

Los migrantes detenidos en la frontera fueron llevados al interior de Marruecos, lejos de Ceuta, “pero la gente sigue llegando”, añadió.

La embajadora de Marruecos en España se mostró esperanzada porque quienes cruzaron desde Marruecos regresen al país. Karima Benyaich describió la situación en Ceuta como difícil, diciendo que había ocurrido en contra los deseos de su país.

“Siempre hemos priorizado una migración legal, ordenada y segura para todos”, comentó Benyaich, que no se pronunció acerca de los motivos de los migrantes para cruzar a Ceuta.

Pero autoridades tanto en Ceuta como en Madrid vincularon el episodio a una reciente decisión del Tribunal Supremo español que dictaminó que quienes llegan por mar no pueden ser deportados de inmediato, a diferencia de quienes cruzan por tierra o trepan la valla fronteriza.

Sánchez dijo que los traficantes de personas malinterpretaron el fallo, pero reconoció que pudo haber afectado a la situación.

“Parece que esta lectura de la sentencia del Tribunal Supremo ha corrido como la pólvora durante estas últimas horas por las redes de mafias que trafican con seres humanos y ha producido una avalancha de la dimensión que vivimos ayer", manifestó Sánchez.

España es un punto importante de entrada a Europa para personas que buscan mejores oportunidades económicas o escapar de la violencia en sus países de origen.

Para llegar a Ceuta, situada en la costa del norte de África, los migrantes suelen nadar desde la ciudad marroquí de Fnideq, a unos 5 kilómetros del territorio español. Otros intentan hacerlo desde la cercana localidad de Belyounech, desde donde la distancia es menor.

Críticas a Sánchez dentro y fuera de España

Sánchez ha desafiado la tendencia antimigración que ha ganado terreno en toda Europa y en Estados Unidos. Mientras la Casa Blanca de Donald Trump y otros países europeos han reforzado sus fronteras y aumentado las deportaciones, España avanzó a principios de este año para otorgar la residencia y permisos de trabajo a cientos de miles de migrantes que ya vivían en el país sin permiso.

Sánchez, socialista, alegó que sería bueno para la economía y la demografía de una España envejecida. Los migrantes que entraron de forma irregular después del 1 de enero de 2026 no podían acogerse a los beneficios.

Pero sus críticos aprovecharon la oportunidad que les brindaban las interminables imágenes de jóvenes marroquíes entrando en Ceuta para atacar su política, diciendo que alentaba las llegadas.

“Sánchez permite la invasión de España por Ceuta", escribió en X la política conservadora Isabel Díaz Ayuso.

El presidente distanció el viernes la campaña de regularización de migrantes de la situación en Ceuta.

El caos también tuvo efectos en el extranjero. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, amenazó con suspender el acuerdo Schengen para la libre circulación de personas “para defender nuestras fronteras y garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos”. Italia, que no comparte frontera con España, es también es un punto importante de entrada para decenas de miles de migrantes que cruzan el Mediterráneo desde el norte de África cada año.

El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, dijo que París reforzará los controles fronterizos con España. En un mensaje publicado en X señaló que se había activado la Fuerza de Intervención Rápida Fronteriza.

“Esta crisis en Ceuta no tiene nada que ver con la regularización de migrantes adoptada por el gobierno de España, como se está afirmando falsamente por parte de algunos”, dijo el gobierno español en un comunicado el jueves por al noche, tras el anuncio de Meloni. Además, convocó al embajador de Italia en Madrid.

Pero algunos activistas en Marruecos mostraron sus dudas acerca de que el fallo judical estuviera detrás de los cruces, alegando que la mayoría de los migrantes no estarían al tanto de esas decisiones legales.

Más cruces hacia otro enclave español

Más migrantes procedentes de Marruecos intentaron ingresar también a Melilla, el otro enclave español en el norte de África.

Hubo un caos generalizado en Bni Nsar, la ciudad marroquí que limita con el territorio español, donde migrantes se enfrentaron a la policía, arrojando piedras y prendiendo fuego a vehículos policiales, según medios locales y grupos de derechos humanos. Se reportaron heridos entre las fuerzas de seguridad, además del arresto de decenas de personas que intentaban cruzar.

Omar Naji, de la filial local de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, dijo a la AP que los intentos de cruce hacia Melilla parecían estar relacionados con la situación en Ceuta.

Igual que Ceuta, Melilla es una ciudad autónoma española en la costa del norte de África. Muchos marroquíes consideran que ambas ciudades son territorio ocupado.

Las autoridades de Ceuta habían advertido de una crisis inminente

Vivas, el jefe del gobierno regional de Ceuta, había advertido a principios de semana que los centros de acogida de migrantes estaban desbordados, ya que las llegadas por mar se habían incrementado de forma constante antes del estallido del jueves.

El Ministerio del Interior español no confirmó el número de migrantes que habían logrado entrar a Ceuta, pero dijo que publicaría su próximo reporte migratorio el lunes.

Medios españoles, citando fuentes gubernamentales y de seguridad no identificadas, estimaron que entre 30.000 y 49.000 migrantes habían entrado al enclave en las últimas 24 horas. Un miembro de la Guardia Civil española que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a divulgar datos a al prensa señaló que se estimaba que 49.000 personas habían pasado la frontera. Eso sería más de la mitad de la población de Ceuta, que tiene casi 84.000 habitantes.

Sbihi apuntó que era difícil conocer las cifras exactas, pero dijo creía que decenas de miles de migrantes habían logrado llegar a suelo español.
Ceuta, asentada en un istmo histórico, está una posesión española desde 1580. Su población mixta de cristianos y musulmanes, residentes españoles y marroquíes y trabajadores transfronterizos, vive en relativa armonía.