El director Ricky Pashkus reestrenó "Souvenir" con una nueva escenografía

Una voz imposible de olvidar

Karina K vuelve a protagonizar la pieza de Stephen Temperley que aborda la vida de la norteamericana Florence Foster Jenkins, considerada la peor soprano del mundo, que por tercera temporada puede verse en el teatro Regina.

Ricky Pashkus dice "la primera vez que vine a la sala -donde debutaron en 2009 para luego mudarse durante 2011 a Timbre 4- pensé, voy a dirigir una obra que transcurre entre las dos guerras en un teatro que también fue construido en esa época".

Según el responsable de musicales como "Te quiero, sos perfecto...cambiá" y "Sweeny Todd", en esta versión de "Souvenir" el ámbito mismo del teatro funciona como escenografía: "Armé una puesta que guarda una gran relación con el espacio, de hecho realicé una continuidad entre el color rosa viejo de las paredes y toda la puesta luce ese tono".


SALA MULTIPLE

La sala misma del Regina se convierte entonces en la casa, el salón del hotel Ritz y hasta deviene el neoyorquino Carnegie Hall, paisajes por los cuales la cantante Florence Foster Jenkins (1868-1944),pasea sus desafinaciones y su tenacidad para perseguir el sueño de la música, más allá de las críticas.

"La escenografía original era del maestro Jorge Ferrari, a quien llamé para avisarle que me ocuparía de la puesta y me sugirió que abandonara la culpa y me entregara al trabajo, ya que él estaba atareado con los diseños para "La cabra", pieza con Julio Chávez que se estrenará en abril", apunta el director.

Karina K detalla que "figuras como Greta Garbo, Noel Coward y Cole Porter fueron a escucharla y hasta el gran Caruso llegó a decirle: "Lo que usted hace es indescriptible" y el público había inventado formas de toser en las funciones para lograr reírse de un modo encubierto, porque era respetada".

Sobre esta cantante que conoció la gloria a pesar de todo, a quien la crítica llegó a calificar como "la asesina de Mozart" se apoya la obra que cuenta con la actuación del pianista Pablo Rotemberg.

Karina K tiene claro "el riesgo que conlleva mi papel, ya que el público debe soportar cómo desafino, entonces el riesgo de que no funcionara era grande, mi trabajo era caminar en la cornisa, lo mismo que le pasó a Florence en la vida real".

El director enfatiza que "Karina te va llevando, va articulando las pifiadas de una manera tan teatral para que puedas disfrutarlas y le imprime gracia desde el personaje, de otra manera hubiera sido un bodrio".

Mientras le presta el cuerpo y la voz a Florence, Karina empezará a ensayar en breve junto a Omar Calicchio y Oski Guzmán una obra del maestro Hugo Midón "Locos recuerdos", para estrenar a fines de junio en el Teatro Cervantes, "gustosa de volver al clown y de reencontrarme con la simplicdad de ese estilo que me dio tantos recursos", concluye la actriz.

Las funciones de "Souvenir" son los viernes y sábados a las 21 y los domigos a las 19 en teatro Regina (Santa Fe 1235).