Una victoria endulzó la despedida
En el último partido de Marcelo Gallardo en River, su equipo le ganó bien a Banfield 3-1 y el Monumental dio su veredicto. Los hinchas cantaron toda la noche por el DT más querido y cargaron su bronca contra los jugadores. El Muñeco se fue ovacionado tras el triunfo y el público dejó su veredicto con un mensaje claro.
Fue una noche tremenda en el Monumental. La emoción, la angustia, la imagen eterna de Marcelo Gallardo, el DT más querido y ganador de River, coparon todo. La despedida del Muñeco fue más grande que la victoria sobre Banfield 3-1. Desde su aparición en el campo de juego, su saludo con las manos juntas en alto pidiéndoles perdón a sus fanas y el triunfo, después de mucho tiempo.
Lo primero que se escuchó fue la ovación para Galllardo. Y, lo segundo, una catarata de insultos para los jugadores de River. La pelota no había comenzado a correr su suerte cunado los hinchas habían entregado su veredicto. Se sabía, se intuía que iba a ser así. Pero, de todos modos, sentir ese estadio gigante gritando su bronca en vivo, resultó fuerte.
El Muñeco puso a muchos pibes. En su última formación, en este caso para jugar frente a Banfield un partido complicado, eligió a los chicos por sobre los grandes. Del medio para adelante, apostó a un trío inédito: Tomás Galván, Joaquín Freitas e Ian Subiabre. Sebastián Driussi fue el único experimentado en ataque.
Y River jugó bien. De lo mejor que mostró en este largo y doloroso tiempo que condenó a Gallardo. Y luego de poner en acción al arquero Facundo Sanguinetti, apareció Martínez Quarta para abrir la cuenta con un cabezazo demoledor y con gusto rabia contenida. El Chino corrió al banco de suplentes para abrazarlo al Muñeco y el DT quedó en medio de sus jugadores.
Después mereció más River. Galván y Driussi tuvieron el segundo, con definiciones buenas, de esas que merecen ser gol. Y entonces… la fatalidad. Esa que lo persiguió al equipo a lo largo de tantos partidos. Banfield salió bien del fondo, encontró mal parada a la defensa local con un pase profundo de Sergio Vittor y Lautaro Gómez empató el duelo segundos antes del descanso. Otra vez los silbidos para los jugadores. El Monumental no se movía de su veredicto. Culpaba a los que tienen que jugar y lo perdonaba a su DT.
Así salieron a jugar el ST y, enseguida, Driussi marcó el segundo, después de una gran jugada que debió haber sido gol de Subiabre. Arriba en el marcador, River volvió a jugar como hacía años que no podía. ¿Se tenía que ir el Muñeco para que eso sucediera? Suelen ser rara las cabeza de los jugadores.
El final fue a pura emoción. Gallardo movió el banco y la gente, pese a la victoria y los buenos pasajes de fútbol que tuvo River, siguió mostrando su enojo hacia los más grandes. El 3-1 no se movió. Y el telón sacudió hasta a los menos sensibles. Gallardo saludó emocionado a sus fanas y se fue cargado de sensaciones. Ya lo había dado todo.
Síntesis
River: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Facundo González; Fausto Vera, Aníbal Moreno, Tomás Galván; Joaquín Freitas; Sebastián Driussi, Ian Subiabre. DT: Marcelo Gallardo.
Banfield: Facundo Sanguinetti; Santiago López García, Danilo Arboleda, Sergio Vittor, Ignacio Abraham; Lautaro Gómez, Ignacio Pais, Lautaro Villegas, Lisandro Piñero; Mauro Méndez, Tiziano Perrotta. DT: Pedro Troglio.
Gol en el primer tiempo: 12m. Lucas Martínez Quarta (R).
Goles en el segundo tiempo: 1m. Sebastián Driussi (R) y 13m. Joaquín Freitas (R).
Cambios en el segundo tiempo: 13m. Tomás Adoryan por Lautaro Villegas (B) y David Zalazar por Lautaro Gómez (B); 18m. Kendry Páez por Ian Subiabre (R), 22m. Agustín Ruberto por Joaquín Freitas (R); 24m. Nicolás Meriano por Sergio Vittor (B) y Neyder Moreno por Lisandro Piñero (B); 31m. Giuliano Galoppo por Aníbal Moreno (R) y Santiago Lencina por Sebastián Driussi (R); 32m. Rodrigo Auzmendi por Tiziano Perrotta (B).
Estadio: Monumental.
Arbitro: Hernán Mastrangelo.
VAR: Ariel Penel.
