Una sindicalista de la UOM y referente de La Cámpora compró el departamento debajo del de Cristina

Una dirigente sindical vinculada a La Cámpora y a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) compró un departamento en el edificio de San José 1111, justo debajo del inmueble donde cumple prisión domiciliaria la expresidenta Cristina Kirchner, en el barrio porteño de Constitución.

La operación quedó bajo la lupa por los vínculos de la adquirente con el gremio metalúrgico y una investigación judicial sobre el manejo de fondos sindicales.

La compradora es María Soledad Calle, referente de La Cámpora en Campana y dirigente vinculada a la UOM, quien el 20 de agosto de 2025 escrituró a su nombre un departamento de 252 metros cuadrados en San José 1111, según documentación del Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires.

La operación se habría realizado por US$189.000, equivalente a unos 750 dólares por metro cuadrado, de acuerdo con documentación registral difundida por medios periodísticos.

El inmueble adquirido corresponde al primer piso del edificio, mientras que Cristina Kirchner reside en el segundo, donde cumple prisión domiciliaria en una condena de seis años, en el marco de la condena por la causa Vialidad.

Investigación por la compra

La compra generó interrogantes debido a que Calle se encuentra vinculada a una investigación judicial relacionada con un contrato celebrado entre la UOM y USEM SA, empresa que habría recibido autorización para administrar una parte significativa de los aportes del sindicato.

A comienzos de 2023, la UOM firmó un contrato por diez años para que USEM administrara el 80% de los aportes sindicales de unos 200.000 afiliados, a cambio de una comisión del 0,5% mensual sobre la recaudación, estimada en más de $100 millones de pesos por mes.

Calle participó de la creación de USEM SA en diciembre de 2022 junto con Adalberto Raúl Braconi. Por ese acuerdo, Calle y el entonces titular de la UOM, Abel Furlán, quedaron bajo investigación de la Justicia federal por presuntos delitos de administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita.

La investigación se encuentra en curso y las imputaciones constituyen acusaciones que todavía no fueron acreditadas mediante una sentencia judicial.

La operación inmobiliaria también llamó la atención porque, durante agosto de 2025, Calle realizó otras operaciones patrimoniales, entre ellas la adquisición del 50 por ciento de un automóvil BMW valuado en alrededor de US$70.000 y la creación de una sociedad vinculada a servicios financieros, según documentación citada por medios periodísticos.

Respecto del departamento, trascendió que durante las negociaciones previas a la operación la dirigente habría señalado que sería destinado al funcionamiento de una fundación, aunque posteriormente surgieron dudas sobre el uso efectivo que tuvo el inmueble.

Fuentes judiciales señalaron que no existe hasta el momento una resolución que determine que la compra del departamento constituya por sí misma una conducta ilícita.

Desde el entorno de Cristina Kirchner, en tanto, negaron conocer el uso que se le da al inmueble ubicado debajo de su departamento y descartaron que la expresidenta haya utilizado esa propiedad.

La propia Calle rechazó las acusaciones y negó los vínculos y funciones que se le atribuyen en relación con la UOM y USEM SA, además de cuestionar que la operación inmobiliaria sea presentada como parte de una maniobra irregular.

El edificio de San José 1111 adquirió especial relevancia desde que Cristina Kirchner comenzó a cumplir allí su prisión domiciliaria, incluyendo el uso de una tobillera electrónica, y quedó sometida a controles judiciales y de seguridad.