Por Joaquín Bustos
Hay algunas noticias, aparentemente pequeñas, que terminan siendo grandes acontecimientos. En noviembre de 1977, las radios de la mañana comentaban al pasar sobre un "temblor moderado" sin mayores consecuencias en Caucete, provincia de San Juan, que se había registrado en la madrugada. Pocas horas después, el público se enteró que después de aquél primer "temblor moderado" hubo un segundo, que terminó siendo uno de los terremotos más destructivos de la historia argentina.
En este caso, llega una noticia como al pasar desde Concordia, provincia de Entre Ríos. Las principales autoridades del Partido Libertario local, uno de los cofundadores del movimiento que llevó a Javier Milei a la presidencia, anunciaron que abandonan la fuerza para afiliarse a La Libertad Avanza, el único partido oficial del mileísmo desde 2025.
Luego se supo que miles de afiliados del Partido Libertario concordiense acompañarían la movida, sumándose a la línea que lideran el diputado nacional Beltrán Benedit y el dirigente local Guillermo Deymonaz. Esa corriente dentro de La Libertad Avanza se denomina Línea Pura, y expresa un mileísmo sin concesiones ideológicas. Van por la implementación completa del programa de Milei en las elecciones presidenciales de 2023.
UNA URBE CLAVE
¿Por qué es importante esta noticia? Concordia es la segunda ciudad entrerriana en población, y allí suelen definirse las elecciones provinciales. Por lo tanto, un engrosamiento de filas del partido de Milei es un dato relevante del clima político local, en esta provincia y en cualquier otra.
Pero hay más. Entre Ríos es una de las provincias más mileístas del país, donde los libertarios logran porcentajes por encima de la media. En la elección de octubre de 2025, donde LLA orilló el 41% a nivel nacional, en Entre Ríos llegó al 53%. Sin embargo, el mileísmo local mantiene una alianza con el gobernador Frigerio, quien supo ser del PRO y ahora no tiene filiación política clara. Este fortalecimiento del músculo libertario puro debe ser inquietante para el gobernador, quien se viene beneficiando del hecho de que la fuerza libertaria estaba dividida.
Por eso, este primer temblor en Concordia, puede convertirse en un sismo entrerriano con consecuencias nacionales. ¿Qué ocurriría si La Libertad Avanza, un partido jovencísimo que llegó al poder demasiado rápido, y que es aún de estructura pequeña en comparación con las fuerzas tradicionales, se comienza a fortalecer en todo el país desde abajo?
"No estamos dejando una oficina, estamos trasladando una fuerza viva", explicó uno de los dirigentes que se muda al partido mileísta. Y esa es la noticia grande detrás de lo aparentemente pequeño: que, como corolario de la enorme crisis de la dirigencia que estalló en las elecciones presidenciales de 2023, La Libertad Avanza podría estar en tránsito hacia convertirse en un partido grande de la política argentina. Un cambio institucional en las bases del sistema, y desde las bases. ¿Y si comenzamos a registrar movimientos de afiliaciones masivas al partido oficial mileísta en todo el país?
El análisis político argentino está acostumbrado a la imagen de un partido mileísta pequeño, casi un “instrumento electoral” de la irrupción del Presidente. Pero a medida que pasan los meses, y la jubilación general de la casta política se convierte en un hecho consumado, ese partido pequeño tiene que crecer para ocupar los espacios vacíos.
UN PARTIDO GRANDE
Por delante están las elecciones de 2027, donde ya no se juega solo un balotaje presidencial, ni la capacidad de la casa rosada de aprobar leyes en el Congreso. En 2027 se elegirán intendentes, gobernadores, legisladores nacionales y miles de concejales en todo el país. La Libertad Avanza tiene que ser un partido grande, como en su momento lo fue el conservadurismo, el radicalismo o el peronismo. Y lo que pasó en Concordia indica que el crecimiento viene desde abajo.
La gente que responde al proyecto de país de Javier Milei se está involucrando directamente en la política partidaria, y eso sí que es un terremoto político nacional. Que parece estar naciendo, como la gesta que condujo a la Batalla de Caseros, en Entre Ríos.
