Las mujeres y el humor en una nueva obra de Mónica Cabrera

Un paseo que va del sainete al vaudeville

"El club de las bataclanas" es un unipersonal definido por su portagonista como una fantasía musical, que incluye valses, boleros y tangos. Se estrenó en el Centro Cultural Recoleta.

"Para mí el actor es un intelectual porque es un transmisor de ideas", dice Mónica Cabrera en la redacción de La Prensa. La actriz estrenó en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), una nueva propuesta teatral, "El club de las bataclanas", que irá todos los viernes a las 21. Con textos, actuación y dirección de ella misma, el espectáculo propone un "paseo" por la vida de seis mujeres Cada una de ellas lleva el nombre de una flor: Amapola, Violeta, Hortensia, Coral, Narcisa y Alhelí. Una es prostituta, la otra es fea, pragmática y que atiende una hot-line, y la tercera es una ama de casa enferma y resentida que fue testigo de los vaivenes políticos del país. Mónica Cabrera se formó con Alejandra Boero y comenzó a actuar y dirigir en el 96. Puso en escena a autores como Yukio Mishima ("La dama de agua"), también "Espíritu de cuerpo", "Cartas a Margarita" y "Recuerdos de San Deseado" de la argentina Nan Giménez, participó del ciclo "La Herótica", en Babilonia y hasta el año pasado creó y dirigió la Escuela Municipal de actuación de Merlo, Buenos Aires, que después de diez años cerró sus aulas a fines del 2000 por falta de presupuesto. La actriz dice que su espectáculo se enmarca dentro del "teatro popular", tiene situaciones de humor negro, grotesco, sainete y vaudeville. "Me cansé de hacer un teatro para diez personas y que fuera elogiado por la crítica. Cuando hice obras de Jean Genet o Mishima recibía buenos comentarios pero el público no respondía. Por eso ahora tomé algunas historias de mujeres que conocí o escuché hablar de ellas, es el caso de muchas de las chicas prostitutas que trabajaban en la calle 25 de Mayo, en un local que precisamente se llamaba "Bataclán", al que el público concurría y silbaba a las que actuaban en el escenario si no les gustaba lo que hacían. A eso sumé formas de hablar y situaciones que descubrí en el cine que hacía Tita Merello, o algunas películas que dirigió Daniel Tinayre", comenta Mónica Cabrera. En el 97, Cabrera puso en escena en el mismo Centro Recoleta "Las lágrimas negras de Santita Monjardín" y la nueva obra guarda un esquema similar, incluye canciones y permite a la actriz caracterizar a distintos personajes y estilos de actuación. Sobre su experiencia en Merlo dice que "contaba con alumnos que eran mecánicos o gente que no había terminado la primaria y a través de lo que hicimos ellos descubrieron las dos visiones de "Fausto" que escribieron Goethe y a Estanislao del Campo, o los filmes "El enigma de Kaspar Hauser" de Werner Herzog o "El silencio" de Bergman. Era asombroso lo que les ocurría con esos textos, opinaban y se entusiasmaban hablando de los temas que habían visto. Pero ahora la intención no es sólo hablar de manera intimista, sino de referirme a algunas de las décadas que marcaron la Argentina y hacerlo con humor", dice. En "El club de las bataclanas" también intervienen Gabriel Carnicero y Roberto Moreno, la dirección musical es de Claudio Marini y la dirección de arte de Laura Sánchez. Un telón pintado en el fondo del escenario, en el que se ve un cielo con nubes de fondo, dos telones rojos a los costados, una "chaise longue", una mesa redonda y varias lámparas, conforman la escenografía de esta nueva propuesta, que cuenta con una divertida interacción entre el público y la actriz. J. C. F.