Un paro general “sin cálculos” para el Gobierno

 

 “Es un paro forzado por la falta de transporte público, no se puede evaluar”. Ese es uno de los diagnósticos que hacen en el Gobierno sobre la huelga nacional que lanzó la CGT en tándem con las otras centrales obreras.

En línea con las criticas que lanzó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, contra la dirigencia gremial de la calle Azopardo, en la Casa Rosada señalaron que no hay manera de calcular si el paro fue masivo o no debido a la huelga que instrumentó la Unión Tranviaria Automotor (UTA), La Fraternidad y La Unión Ferroviaria, los sindicatos que nuclean a los trabajadores de colectivos y trenes.

Por otro lado, en el oficialismo ven que este paro, además, expuso a la “casta sindical”, en referencia a la CGT, que impidió que miles de personas acudan a su lugar de trabajo.

De hecho, en las pantallas de aeropuertos de todo el país se pudo leer “La casta sindical, que se niega a perder privilegios, hoy te impide volar”.

Desde el entorno de uno de los ministros aportaron ante la Agencia Noticias Argentinas, a a modo de conclusión, que la medida de acción no alteró ningún plan de trabajo que se desarrolló en la jornada. Ni siquiera en el Congreso, lugar en el que se llevó a cabo una de las manifestaciones sindicales de relevancia encabezadas por ATE y la Federación Aceitera. Todas las reuniones pautadas se realizaron “con total normalidad”.

En el Ministerio de Seguridad que conduce Alejandra Monteoliva poseen datos sobre las denuncias por amenazas que recibieron a la línea 134 de varios trabajadores,obligados por gremios a parar. En horas de la tarde, señalaron ante la consulta de este medio que desde las 18 horas del miércoles hasta las 12 de este jueves recibieron 167 llamadas al número telefónico.

De esas comunicaciones, 29 aportaron datos relevantes a las medidas de fuerza.

Por la mañana, Adorni había dicho que el paro es “perverso” porque ”si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de trabajar, no podés hacerlo. No hay nada más extorsivo y en contra de la libertad que lo que están haciendo los sindicalistas. Por algo la gente los odia, tienen 80% de imagen negativa, y cómo no van a tener esa imagen si lo único que hacen es complicarle la vida al trabajador”.

“Hay mucha gente en la calle. Tuvieron que parar el transporte para ocultar el fracaso de la convocatoria”, aseveró.