Un lugar al que podría ir Messi

Nicolás Cavanna está al frente del flamante restaurante ‘Cruz Godoy’, en Palermo. Discreto y sin estridencias, el espacio apuesta por la buena cocina, los vinos y un ambiente pensado para pasar inadvertido.

“La idea es que de afuera no se vea y que si quiere venir, qué sé yo, Messi, nadie sepa que está y pueda disfrutar tranquilo”, dice Nicolás Cavanna sentado en una de las mesas de ‘Cruz Godoy’, su flamante criatura. Efectivamente, el restaurante -inaugurado hace apenas dos meses- es un lugar que hay que encontrar. Ubicado en la calle Godoy Cruz 1725, no se lo ve ostentoso ni bullicioso, más bien sobrio pero nada solemne. De alguna manera, como su dueño.

El anfitrión también es propietario del café de especialidad ‘Ispica’, que queda a unos pasos. El y su socio Federico Adamo tuvieron una parrilla hace algunos años, después abrieron la cafetería y ahora en cierta forma volvieron a las brasas.

“Yo soy parrillero, y mi socio Fede, también -explica-. Queríamos volver a la parrilla pero el restaurante terminó un poquito más ‘fine dining’ porque nuestro chef ejecutivo es Tute Gutiérrez que está con nosotros desde hace 5 años y antes trabajó en La Cabrera y en Filipinas, Perú y otros lugares. La verdad que es una mente brillante”.

La noche de la nota, Tute estaba de vacaciones pero sus platos están ahí para demostrar interesantes influencias asiáticas o combinaciones originales, apreciables sobre todo en el puerro con panceta y café o el ojo de bife madurado en koji.

-¿Se buscó darle una vuelta más ‘palermitana’ a lo que podría haber sido una parrilla común?

-(sonríe) Le buscamos una una vuelta más, no sé si palermitana. Yo creo que hay que salir un poco de lo de las modas. Tengo una cruzada con eso. Porque me bardean mucho: claro, yo vivo acá desde hace 20 años y no zafo del estereotipo.

-Se hacen cosas a veces muy pretenciosas en Palermo.

-Tal cual. El barrio está avasallado por quienes venden, no sé, la hamburguesa de sorrentino con todo el alarde. Grandes pretensiones. Y a mí me gusta la gastronomía, cuidarla, respetarla y crear en los sabores, pero sin hacer tonterías.

En medio de la charla, aparecen más platos con múltiples influencias como las raíces de puerro: “Probalas -exclama Cavanna-. Tienen almíbar y son un escándalo”. Efectivamente, resultan tan buenas como dice el dueño de casa. Un punto más para Tute.

Todo funciona bien en la noche. El servicio conoce el menú, atiende con amabilidad no impostada, hay buena energía en el ambiente. “Te juro que esto no es porque estoy yo ahora. A mí me encanta comer y además soy un hincha con la exigencia. Si no está bueno, no sale. Acá los sabores me volaron un poco la cabeza.

-Se pasó el chef.

-Es realmente excelente. Empezó a crear y no paró. Todos los platos tienen un ingrediente que pasa por las brasas.

Aparece el pacú, que es otra de las estrellas del menú. Fresco, con la cocción justa.

LOS VINOS

La carta de vinos, en tanto, la hizo Valentina Litman, que es la head sommelier del Palacio Duhau. “Yo había hecho una carta con otra persona que cuando la vi, dije, no puede ser; con esta comida, esta carta es un desastre. Ahí llamé a Valentina y me puso 75 etiquetas locales y 25 de afuera. De hecho, tenemos el sistema Coravin que permite ofrecer por copa vinos de alta gama que habitualmente sólo están disponibles por botella.

Atento a lo que ocurre alrededor, Cavanna, con muchos años de gastronomía, sabe qué falta, qué se necesita. -El lugar está un poco escondido, pero a propósito. Tampoco es muy grande.

-Es verdad. Tenemos 40 cubiertos nada más. La idea es que afuera no se vea. Que quien venga, pueda pasar un rato muy tranqui. Hay buen ambiente, buena música. Entre los postres, se destaca la crème brûlée. “Es algo especial, diferente”, dice el anfitrión.

Al cierre de la noche, las luces cálidas, el café o algún trago invitan a alargar la charla. Cavanna, amistoso, sigue contando anécdotas e imaginando nuevos desafíos. “Por ahora, le pongo el cuerpo todos los días. De 30, vine 25”, asegura.

-¿A lo mejor aparece Messi, no? -(sonríe) ¡Ojalá!

 

Martes a sábados 19.30 a 0.

Godoy Cruz 1725, Palermo

@cruzgodoy.ba