La lupa sobre el deporte

Un guiño para Franco

"Vamos Checoooo". Franco Colapinto le tiro buena onda al posteo de su amigo mexicano Sergio Pérez, quien fue anunciado oficialmente el martes junto con Valtteri Bottas, como uno de los pilotos principales que tendrá Cadillcas en 2026, la escudería que se sumará a la Fórmula 1. El pilarense tenía más de un motivo para alegrase. Por un lado, su genuina felicidad por el regreso de Pérez al Gran Circo y, por otro, la confirmación de los corredores que ocuparán las butacas de la marca estadounidense. La elección le da luz a su posible continuidad en Alpine la próxima temporada. Esa es, hasta ahora, una de las grandes dudas para la parrilla para el año que viene.

De cara al GP de Países Bajos que se correrá este fin de semana después de un merecido descanso de los pilotos y los autos que alumbran a la Máxima, la semana resultó positiva para el crédito de Pilar, quien parece jugarse fecha a fecha la continuidad en la F1. La noticia de Pérez y Bottas en la nueva escudería en 2026, los saca de la carrera por subirse al auto de Franco, un rumor que se había instalado a partir de los magros resultados que cosechó el argentino desde su regreso a la categoría. Todo, pese a que desde Alpine siempre mantuvieron el silencio al respecto. Ocurre que, muchas veces, las omisiones en la F1 hacen tanto ruido como los motores girando en los circuitos.

En ese runrún que siempre se instala alrededor de las marcas que manejan el negocio, hace un tiempo se soltaron al viento los apellidos de Pérez y Botas como posibles sucesores de Colapinto. Toto Wolff, director de Mercedes, dijo abiertamente sobre su actual piloto de reserva en las Flechas Plateadas que “Briatore me ha contactado varias veces… Parece que hay un interés acelerado en Valtteri”... Y hasta el propio Bottas reconoció los contactos, pero le bajó el volumen a las conversaciones, mientras que el viejo Flavio negó los trascendidos de un posible cambio de butaca: "Es un buen piloto, pero ahora mismo tenemos a nuestros propios muchachos´´, declaró en defensa de Franco y Pierre Gasly, su compañero francés.

Ahora, sin la amenaza que suponían Checo Pérez y Bottas, Colapinto gana terreno en la consideración. Lo ayuda, al argentino, haber levantado la cabeza desde su confirmación para el GP de Emilia Romagna, en el que que estuvo a la altura de Gasly en el ritmo de la pista. Y es que el francés, se supone, es el número uno de Alpine y quien siempre tiene a su disposición el mejor auto de la escudería.

Por eso es bueno el panorama para Colapinto de cara al fin de semana que ya arranca en Países Bajos. Será la novena carrera para el argentino en lo que va del año, luego de un comienzo que estuvo signado por una verdadera pesadilla. Colapinto todavía no pudo acercarse en resultados a los que sí mostró en 2024 en Williams, escudería con la que sumó cinco puntos gracias al 8° y 10° puesto que obtuvo en los Grandes Premios de Azerbaiyán y Estados Unidos, respectivamente.

Fue gracias a esas actuaciones que llegó a Alpine. Y a cambio de 20 millones de dólares que pagaron por su pase también. Primero, como piloto de reservas. Y después, como uno de los principales, cuando la escudería reemplazó al australiano Jack Doohan en la séptima fecha del campeonato. Pero, hasta ahora, Franco solo pudo conseguir, como mejor resultado, el decimotercer puesto en los GP de Mónaco y Canadá. Se esperaba más del simpático y talentoso argentino pero, a su vez, la poca fortaleza de su auto lo condiciona y sus jefes lo saben.

Además, protagonizó fuertes choques en las clasificaciones de los GP tanto de Italia como de Gran Bretaña. En este último tampoco pudo disputar la carrera por problemas en la caja de cambios de su Alpine. Otro de los problemas que tuvo con su monoplaza, uno de los peores de la parrilla, estuvo relacionado con la gestión de neumáticos... Cada vez que cambió los compuestos, a las pocas vueltas perdió ritmo de carrera. Y encima desde su box poco lo acompañaron. Los mecánicos de la escudería francesa se movieron muy lentos esta temporada en las paradas y les hicieron perder tiempos dorados a Colapinto y al galo Gasly.

En la víspera Franco fue consultado sobre su futuro. “Cuando entré solo quería conducir y ganar una carrera. Estoy igual, muy contento de estar aquí y de trabajar con el equipo. Trabajando duro para traer a Alpine lo que necesita y merece. Trabajamos duro para volver a la cima. Ese es el lugar donde deberíamos estar. También estamos muy enfocados en el desarrollo del próximo año”, dijo optimista.

Se espera que estas semanas de descanso les hayan venido bien a Alpine para afinar cuestiones mecánicas y encarar de la mejor manera la recta final del año. ¿El objetivo? Escapar del fondo en la tabla de Constructores. Algo así como tratar de evitar el descenso en el fútbol. Y las escuderías son equipos nomás, en los que no alcanza con que jueguen bien solo los que salen a la cancha. Si los protagonistas no tienen buenos botines, se entrenan con pelotas que después no se usan en el campeonato y el DT les da instrucciones absurdas… difícilmente puedan marcar más goles que sus rivales. Ojalá le alcance ahora a Colapinto para cortar la mala racha.