Un amor que desafió a su tiempo
Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe analizan la puesta teatral de ‘Secreto en la montaña’. Dirigidos por Javier Daulte llevan a escena en el Multiteatro una historia alejada de cualquier otra que hayan protagonizado hasta ahora. El compromiso que les exige la obra y su postura ante los comentarios adversos.
Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe protagonizan ‘Secreto en la montaña’, una adaptación teatral alejada de cualquier otro rol que hayan interpretado previamente. Dirigidos por Javier Daulte y producidos por Adrián Suar, los actores se ponen en la piel de Jack Twist y Ennis del Mar, dos vaqueros cuyo amor prohibido desafía el tiempo y las convenciones sociales.
Desde el minuto cero de su encuentro con la prensa, ambos revelan un detalle que define su compromiso con la obra: cuando la propuesta de interpretar a los vaqueros les llegó, la respuesta fue un rotundo y automático “sí”.
Aunque interpretar el amor es algo a lo que están acostumbrados, ésta es una historia triste, marcada por los prejuicios de la época y rodeada de un contexto complejo. Bajo la dirección de Daulte y con el texto original de la estadounidense Annie Proulx adaptado por Marcos Carnevale, Lamothe destaca la importancia del humor en esta versión. “Había que contar todo lo que implica el amor, no solamente el melodrama que contiene esta historia, sino también el enamoramiento. Eso tiene que ver muchas veces con la comedia; por eso la gente no solo se emociona en la sala, sino que también se ríe mucho. Esta historia de amor es un poco torpe, porque el amor, en el fondo, siempre es torpe y eso es gracioso”, confiesa el actor.
Por otra parte, Vicuña reflexiona sobre qué implica representar un romance castigado por la sociedad: “Lo hacemos con mucho respeto y con mucha dignidad. Son dos tipos que se enamoran en la montaña y que tienen que luchar después por ese amor contra una sociedad extremadamente conservadora, con elementos homofóbicos muy marcados. Es ahí donde nace este amor realmente potente y duradero”.
NERVIOSISMO
Según los protagonistas de ‘Secreto en la montaña’, el punto culminante de la obra y la escena más importante es cuando el amor finalmente se consuma: “Yo creo que gran parte del público -o al menos lo que uno percibe que ocurre en la sala- está esperando ese preciso momento; se vive con mucho nerviosismo. Y cuando ocurre, a la gente le pasan un montón de cosas. Creo que esa escena, cuando esos cuerpos finalmente se encuentran, es ‘la escena’ de la obra”, reflexiona Lamothe.
Entre risas, ambos confiesan que sus parejas no “están celosas” de las escenas pasionales que comparten sobre el escenario. Sobre el desafío que lleva consumar esa pasión, Lamothe abunda: “Es difícil hacerlo cada función, pero difícil en el sentido de que nos exige un nivel de compromiso absoluto para contar la historia con mucha verdad y pasión, para que la gente la sienta propia y se conmueva”.
En distintos momentos, ambos protagonistas de la obra fueron víctima del prejuicio de las redes sociales y de la crítica constante de “siempre interpretar el mismo rol”. Esta obra, sin duda, rompe con ese estigma recurrente y los actores enfrentan el odio con una gran filosofía.
En este sentido, Vicuña reconoce que se necesita un gran equilibrio emocional para salir a escena cada noche: "Uno no debería hacer foco sobre lo malo ni tampoco creerse lo bueno. Nosotros recibimos mucho amor y el aplauso constante. Por eso es tan importante mirarse a los ojos con el público; ahí ya no hay un meme, una crítica ni un hate en redes. Son los ojos de los espectadores los que te dicen qué les pareció, y eso es mágico".
Lamothe coincide y define al universo virtual como una suerte de "second life", que no tiene relevancia sobre lo que se vive en el escenario: “Es lógico que la gente tenga determinados pensamientos previos. Pero nosotros estamos felices con lo que pasa dentro de la sala. Después sí, obvio, las redes sociales son como una second life, una vida paralela a la real. La vida real son los ojos de la gente, el público frente al escenario”.
Para lidiar con los comentarios, tanto buenos como malos, repite un consejo de su director: “La angustia por un mal comentario o la euforia por uno bueno deben durar, como máximo, 48 horas. Hay que relativizarlo todo”.
LA HISTORIA
La obra sigue la historia de Jack Twist (Vicuña) y Ennis del Mar (Lamothe), dos jóvenes vaqueros que se conocen en 1963 cuando son contratados para cuidar ovejas en la montaña. En la soledad del paisaje agreste, entre jornadas duras y silencios compartidos, surge entre ellos un vínculo profundo que deriva en un amor inesperado y prohibido para la época.
Al finalizar la temporada, cada uno retoma su vida: Jack intenta abrirse camino en su carrera y contrae matrimonio, mientras Ennis se casa y forma una familia. Sin embargo, la conexión entre ambos permanece intacta. A lo largo de los años, se reencuentran en secreto para sostener una relación marcada por la pasión, la culpa, el deseo y los mandatos sociales que los obligan a vivir su verdad en las sombras.
La puesta teatral recupera el espíritu íntimo y doloroso del relato original: un amor que desafía el tiempo, las convenciones y el propio miedo.
