SIETE DIAS DE POLITICA

Un alejamiento por etapas para el controvertido Manuel Adorni

 

El jefe de Gabinete fue sustituido como vocero oficial por un economista de formación académica. Conservó el cargo de ministro coordinador, pero su posición es cada vez más precaria.

En la semana que acaba de concluir el presidente Javier Milei inició un giro respecto del caso Adorni. Aceptó que se realizara su interpelación en el Senado con fecha fija: 2 de julio. Le quitó además el rol de vocero gubernamental y lo reemplazó por Adrián Ravier, un economista liberal, diputado nacional y académico. Ravier representa en buena medida la contracara del conflictivo y provocador encargado hasta el viernes de tratar con los medios de comunicación.

La pregunta obligada es si el cambio representa una nueva estrategia comunicacional o es simplemente un cambio de caras como consecuencia del deterioro irreversible sufrido por Adorni que ya afectaba riesgosamente la imagen del propio jefe del Estado.

En los hechos, el Gobierno no ha tenido otra estrategia de comunicación que la descalificación y el insulto. Por su parte los medios -desde que el libertario que derrotó a Sergio Massa- no han parado de hostigarlo de forma ostentosa.

A partir de ahí los enfrentamientos y hostilidades a través de las redes han sido pan de todos los días. Difícil que el Presidente, muy activo en X, vaya a cambiar de actitud, cuestión que, por otra parte, está fuera del alcance de su nuevo vocero.

El eclipse político de Adorni que comenzó en las últimas horas debe ser atribuido a varios factores. El primero, la inverosímil explicación que ofreció sobre el fuerte aumento de su patrimonio. Después de esperar semanas que presentara la declaración de bienes, el argumento de su maestría para obtener ganancias asombrosas con el tráfico de criptomonedas cayó como una burla entre propios y ajenos.

El segundo factor fue el de la marcha de la investigación judicial. Fuentes del Gobierno consideran que está justificado un eventual procesamiento y comenzaron a despegarse. El caso anticipatorio fue el de Patricia Bullrich; los únicos que sostienen al jefe de Gabinete hoy son Milei y su hermana.

En tercer lugar, el escándalo del jefe de Gabinete le había quitado la iniciativa política al Gobierno desde hace meses. En momentos en el que la economía da números asombrosos que deberían mejorar sustancialmente las expectativas (ver “Confianza del consumidor” en “Visto y Oído”), gran parte de la agenda pública está dedicada a la averiguación de los fondos con que Adorni compró y refaccionó un par de propiedades. La función de Ravier, economista de profesión, será por lo contrario la de difundir los éxitos de Luis Caputo.

Los números revelados por el Indec la semana pasada constituyen récords históricos. Las exportaciones fueron en mayo de 9.537 millones de dólares, esto es, 7% más que en abril y 34% más que en mayo de 2025. El superávit comercial del mes pasado fue de 3.504 millones de US$. Nunca visto. El superávit comercial de los cinco primeros meses de este año (US$11.512) fue superior al de todo 2025 con un crecimiento del 665%.

Se cumplió la profecía de Luis Caputo de que los dólares sobrarían. La actual situación es la contracara absoluta del período kirchnerista en que escaseaban, no tenían precio y sólo estaban al alcance de funcionarios. Es además prueba de la inviabilidad de la economía populista que hundió en la pobreza a más de la mitad de la población.

La economía bimonetaria de la que Cristina Kirchner se quejaba amargamente desapareció en los hechos por el camino con el que el liberalismo insistió en las últimas ocho décadas y el populismo negó: aumentar las exportaciones. Esto no lo hizo ni siquiera un gobierno supuestamente liberal como el de Mauricio Macri.

Por último, otro de los factores que parece haber comenzado a sellar la suerte del jefe de Gabinete es la parálisis del Congreso. En el Senado, el oficialismo se encontraba en un callejón sin salida porque el peronismo había presentado un pedido de interpelación y quería echarlo sin más trámite. Ante esa amenaza, bajar al recinto sin los votos para impedirlo involucraba un riesgo político grave.

Ante ese obstáculo se llegó a un acuerdo con los bloques “dialoguistas” para frenar la embestida de Cristina Kirchner y esperar una solución del problema surgida de la propia Casa Rosada.

Los peronistas terminaron así beneficiando involuntariamente a los “dialoguistas” que demostraron ser la fuerza que inclina hacia uno u otro lado las decisiones del Congreso. Demostraron también que en el ámbito institucional ellos representan la oposición más efectiva, que pueden frenar a Javier Milei y que el peronismo es un espectador.

Con la economía para arriba, la deuda pendiente de Milei es con la política. Si debe desprenderse de Adorni, sería el tercer jefe de Gabinete que pierde en dos años y medio. Quedó a la vista que necesita un gestor probado, aunque ajeno al sistema corporativo. Con los incondicionales no alcanza.