Trump exige la rendición incondicional de Irán en medio de los ataques aéreos contra Teherán

Teherán (ANSA) - La primera semana de la guerra termina con Donald Trump más decidido que nunca a cambiar el curso de la historia de Irán.

"Quiero la rendición incondicional de los ayatolás", son las palabras que resuenan desde Washington, aparentemente ocultando las señales del régimen de que varios países han actuado para mediar.

Desde el terreno, las voces en Teherán confirman la línea dura de Estados Unidos, describiendo "la peor noche" bajo un diluvio de bombas.

Los ataques aéreos sobre la capital continúan intensificándose, al igual que los de las afueras de Beirut, bastión de Hezbolá. En respuesta, los Pasdaran han insistido en atacar objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico, amenazando también las centrales energéticas donde operan empresas occidentales.

Según medios estadounidenses, los objetivos están siendo identificados gracias a la inteligencia rusa.

"Hagamos que Irán vuelva a ser grande!", escribió Trump en Truth, lanzando una nueva versión del eslogan MAGA. Según el magnate, la guerra terminará sin aceptar "ningún acuerdo" con Irán, y una vez "se hayan seleccionado uno o más líderes", Estados Unidos "trabajará con sus socios para reconstruir" el país y "hacerlo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca".

En una entrevista con CNN, el presidente retomó el modelo venezolano: "Funcionará como allí; tenemos una líder maravillosa que está haciendo un trabajo fantástico". Se trata de Delcy Rodríguez, la líder del chavismo que reemplazó a Nicolás Maduro e inició la cooperación con Estados Unidos. Desde esta perspectiva, Trump explicó que el nuevo líder en Teherán podría ser religioso y no necesariamente democrático. Lo importante es que sea "justo y equitativo, y que trate bien a Estados Unidos, Israel y otros países de Medio Oriente".

Trump ya ha rechazado a Mojtaba Jamenei, hijo del Líder Supremo asesinado en los bombardeos, pero los elementos de línea dura del régimen siguen prevaleciendo. El presidente Masoud Pezheskian, tras anunciar que "algunos países han iniciado intentos de mediación" para poner fin a la guerra, aclaró que dicha "mediación debe dirigirse a quienes desencadenaron este conflicto", es decir, Estados Unidos e Israel.

Con la situación política paralizada en Teherán, los bombardeos sobre la capital continuaron sin cesar.

"Explosiones constantes, casas temblando durante minutos, el ruido era como un dragón", informaron algunos residentes. Una situación similar se produjo en la capital libanesa, después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) iniciaran una evacuación sin precedentes de todos los suburbios del sur.

Según medios libaneses, un puesto de la FPNUL fue alcanzado en el fuego cruzado, con "varios cascos azules ghaneses heridos". Al otro lado de la frontera, sonaron sirenas en Tel Aviv y el centro del Líbano, anunciando la llegada de cohetes de las milicias chiitas.

En el frente del Golfo, drones iraníes han vuelto a atacar la base estadounidense de Ali al Salem en Kuwait, donde también hay tropas italianas estacionadas. Se produjo un incendio, pero no se reportaron heridos ni daños significativos en dos cazas italianos estacionados en las instalaciones. Se activaron las defensas antiaéreas en Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

En Bahréin, dos hoteles y un edificio residencial fueron alcanzados. La alerta iraní se mantiene alta en la frontera iraquí, tras los rumores de una inminente entrada en el conflicto de miles de combatientes kurdos: drones atacaron las bases de militantes exiliados del Partido Democrático del Kurdistán iraní.

Los Shahed también atacaron una terminal de carga en el aeropuerto de Basora, una empresa estadounidense que opera en el complejo petrolero de Burjesia y el campo petrolífero de Rumaila, donde opera el gigante británico BP.

Otro ataque impactó el aeropuerto de Bagdad. Con todos los frentes abiertos, el Washington Post informó que el Ejército estadounidense canceló un ejercicio para sus paracaidistas de élite. La noticia alimentó las especulaciones sobre la posibilidad de que los soldados, especializados en combate terrestre, fueran desplegados en Oriente Medio.