Trump concluyó su visita de 3 días a China sin anuncios relevantes
Por AAMER MADHANI, WILL WEISSERT y SIMINA MISTREANU
Desde Beijing - Associated Press
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el viernes que aún no ha tomado una decisión sobre una importante venta de armas de Estados Unidos a Taiwán puede seguir adelante, tras su visita de tres días a China.
En declaraciones a periodistas de regreso a Estados Unidos a bordo del Air Force One, el mandatario dijo que no había decidido sobre la venta, pero añadió que “tomaré una determinación”.
El gobierno republicano de Trump ha autorizado la venta, pero aún no se ha materializado. China se opone al acuerdo y ha sugerido que la relación de la Casa Blanca con la isla autogobernada es el factor clave en las relaciones entre Beijing y Washington.
Trump dijo que su homólogo chino, Xi Jinping, le dijo que se oponía a la independencia de Taiwán. “Lo escuché”, dijo. “No hice ningún comentario”.
Los presidentes Donald Trump y Xi Jinping concluyeron el viernes unas conversaciones cruciales afirmando que se lograron avances importantes en la estabilización de las relaciones entre Estados Unidos y China, a pesar las profundas diferencias que persisten entre las dos mayores potencias del mundo en cuestiones como Irán y Taiwán, entre otras.
Xi recibió a Trump en su residencia oficial, Zhongnanhai, el viernes para el último compromiso de la cumbre antes del regreso del estadounidense a Washington. Los dirigentes dieron un breve paseo por los jardines, que cuentan con árboles antiguos y rosas chinas, y recorrieron un pasadizo cubierto con columnas verdes y arcos pintados con aves y paisajes montañosos tradicionales chinos.
Durante el té y el almuerzo, Trump y Xi —acompañados por sus principales asesores y traductores— se reunieron durante casi tres horas antes de que el estadounidense cerrara su visita de tres días a China.
“Han sido unos días realmente estupendos”, dijo Trump a reporteros.
Xi, por su parte, calificó la visita como un “hito”. “Hemos establecido una nueva relación bilateral, o más bien una relación constructiva, estratégica y estable”, afirmó.
Pero esta perspectiva optimista choca con algunas verdades diíficles en torno a los asuntos más delicados entre las dos superpotencias.
Beijing ha mostrado poco interés público en los pedidos de Washington para que se involucre más en la solución del conflicto en Irán, aunque Trump afirmó en una entrevista con Sean Hannity, de Fox News, que Xi se había ofrecido a ayudar en sus conversaciones. En las últimas semanas, el Departamento de Estado estadounidense ha acusado a empresas chinas de proporcionar imágenes satelitales al gobierno iraní y el del Tesoro ha tomado medidas contra refinerías chinas acusadas de comprar crudo a Teherán, así como a responsables del transporte de ese petróleo.
Además, la Casa Blanca cree que Beijing aún puede hacer más para frenar el flujo hacia México de precursores químicos fabricados en China para la elaboración de fentanilo ilícito, que ha causado estragos en muchas comunidades de Estados Unidos.
Xi, por su parte, advirtió a Trump durante sus conversaciones privadas que sus diferencias con relación a la isla autogobernada de Taiwán, si se gestionan mal, podrían poner a las dos potencias en el camino hacia “choques e incluso conflictos”, según funcionarios del gobierno chino.
Trump pareció impresionado por los bucólicos jardines y comentó que las rosas eran las más hermosas que había visto. Xi prometió enviarle algunas semillas de rosas .
El complejo está rodeado por dos lagos artificiales que fueron construidos para el disfrute de los emperadores. A menudo se compara Zhongnanhai con la Casa Blanca, el Kremlin o la Casa Azul de Corea del Sur. Pero, a diferencia de las otras residencias presidenciales, Zhongnanhai no sirve como el principal escenario para visitas diplomáticas. La invitación parece ser un intento de Xi de añadir un toque personal hacia un líder que aprecia los grandes gestos.
“Creo que en realidad es una persona cálida. Pero es muy serio”, dijo Trump sobre Xi en la entrevista con Fox News. “Nada de juegos”.
El gobierno también despidió a Trump con gran pompa.
El ministro Exteriores chino, Wang Yi, despidió en el aeropuerto a un Trump sonriente. Y escolares vestidos con los colores azul claro y blanco del Air Force One agitaron banderas estadounidenses y chinas de forma coordinada mientras el mandatario se disponía a subir al avión.
Taiwán sigue siendo el asunto más importante para China
El lenguaje tajante de Xi con relación a Taiwán quedó de manifiesto durante la visita, y funcionarios del gobierno chino insistieron en que las diferencias sobre la isla autogobernada representan el mayor riesgo para las relaciones entre Washington y Beijing.
Pero el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo a NBC News que la política de la Casa Blanca hacia Taipéi “no ha cambiado” y advirtió que sería “un terrible error” que China intente tomar la isla por la fuerza. También describió los comentarios de Xi como una práctica habitual.
“Ellos siempre lo plantean. Nosotros siempre dejamos clara nuestra posición y pasamos a otros temas”, manifestó Rubio, que fue uno de los asesores de alto nivel que acompañaron a Trump en las conversaciones.
En las últimas semanas, China tratado de poner mayor énfasis en su postura de que Taiwán es parte “central” de sus intereses y es clave para garantizar una relación estable con Estados Unidos. En ocasiones, Trump ha mostrado ambivalencia hacia Taiwán, lo que ha alimentado especulaciones de que podría estar dispuesto a aflojar los lazos con Taipéi.
Trump ha exigido que la Taiwán aumente su gasto de defensa, y la Casa Blanca anunció en diciembre la venta de un paquete de armas por 11.000 millones de dólares, el más grande hasta la fecha para la democracia insular.
Pero Estados Unidos aún no ha comenzado a entregar el armamento, y Trump había dicho que tenía previsto discutir el asunto con Xi en Beijing. También se ha quejado de que Taiwán le “robó” al país el negocio de los semiconductores y ha hecho un llamado para que pague a Washington por su protección.
China quiere que se reabra el estrecho de Ormuz
Los dirigentes coincidieron en que el estrecho de Ormuz —que está prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto con Irán— debe reabrirse para satisfacer la demanda energética global. Aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa en el mundo pasaba por el estrecho antes del comienzo de la guerra el 28 de febrero.
“Tenemos una visión muy similar sobre (cómo) queremos que termine”, dijo el presidente junto a Xi. “No queremos que tengan un arma nuclear”.
Funcionarios de la Casa Blanca dicen que Xi también está en contra de la implementación de cualquier tipo de peaje a los buques que crucen el estrecho y manifestó su interés en que China pueda comprar más petróleo a Estados Unidos para reducir su dependencia futura del crudo del golfo Pérsico.
A principios de semana, Trump había restado importancia a las conversaciones con Xi sobre la guerra en Irán, que dura ya 11 semanas, ha disparado los precios de la energía y amenaza con hundir a la economía mundial en una recesión si no concluye pronto.
Pero antes de que el avión presidencial Air Force One pudiera aterrizar en Beijing, Rubio dijo que funcionarios del gobierno presentarían a las autoridades chinas las razones por las que deberían estar interesados en presionar a Irán para que llegue a un acuerdo que ponga fin a la guerra.
De hecho, Beijing, que ha criticado los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, tiene una influencia única al ser el principal socio comercial de Irán. El gobierno chino ha logrado capear los daños económicos causados por la guerra gracias a sus reservas estratégicas de petróleo, pero ese respaldo no es ilimitado. Economistas sostienen que el conflicto con Irán podría tener aún un gran impacto en la economía del gigante asiático, que depende en gran medida de las exportaciones.
¿Habrá algún gran acuerdo empresarial?
Antes de la visita, la Casa Blanca insistió en que Trump no haría el viaje sin tener la mira puesta en asegurar resultados antes de su partida, lo que deja entrever que podría haber anuncios en materia comercial.
Trump dice que ya se habían concretado algunos “fantásticos acuerdos comerciales” durante la visita, pero no ofreció más detalles
Estados Unidos esperaba concretar compromisos de China para comprar soja y carne vacuna estadounidense. El presidente dijo a Fox News que Xi había indicado un compromiso para que China compre 200 aviones Boeing de Estados Unidos.
Los presidentes discutieron el jueves la posibilidad de aumentar las compras de Beijing de productos agrícolas estadounidenses y sobre las oportunidades para que ambas partes amplíen la inversión en los mercados del otro, según la Casa Blanca. Funcionarios del gobierno de Trump también quieren trabajar para establecer una Junta de Comercio con China para abordar las diferencias comerciales entre las dos naciones.
Trump, cuya delegación para el viaje incluyó a los directores generales de Mastercard y Visa, dijo que también le planteó a Xi la posibilidad de ampliar el acceso al mercado chino para las compañías de tarjetas de crédito con sede en Estados Unidos.
