Tras la vigilia en Tucumán, Milei encabeza el tedeum porteño


Tras encabezar la vigilia en la Casa Histórica de la Independencia en Tucumán ante un nutrido arco político, Javier Milei encabezará este jueves por la mañana el tradicional tedeum por el 9 de julio en la Catedral Metropolitana.

Esta noche, previo a reencontrarse con Javier Milei en Tucumán por el Día de la Independencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel -invitada especialmente por el gobernador Osvaldo Jaldo- lanzó un mensaje con fuerte connotación política, al homenajear “a quienes rechazaron la dominación extranjera” en la resistencia a las segundas invasiones inglesas.

“Hubo un hecho fundamental que encendió la llama de nuestra Independencia. Y fue la victoria del pueblo de Buenos Aires sobre el Imperio Británico un día como hoy de 1807”, posteó la titular del Senado en X.

Las actividades comenzaron con la propuesta "Homenajeando a la Patria desde Tucumán", que se desarrollaron en la explanada de la Casa de Gobierno.

Por la noche, el Teatro San Martín fue escenario de la función extraordinaria "Celebrando la Independencia". Y luego se dio paso a la tradicional Vigilia Patria en la Casa Histórica, donde se encontraron el presidente Javier Milei, los gobernadores especialmente invitados y las principales autoridades nacionales y provinciales.

EN LA CATEDRAL

El tedeum porteño está programado para las 10.30, en el que se espera repetir una postal similar a la ceremonia religiosa del 25 de mayo pasado, con una caminata del Presidente y su Gabinete desde la Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana.

Allí, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, estará nuevamente a cargo de un discurso donde habitualmente pregona contra la polarización y a favor de atender la situación de los sectores más vulnerables, entre ellos los jubilados y las personas con discapacidad.

En el tedeum por el 25 de mayo, García Cuerva llamó a dejar de arengar la división y apuntó contra “los haters de hoy, cómodamente instalados delante de una pantalla para hacer terrorismo de las redes, descalificando, difamando”.

El mensaje parecía esconder una crítica a algunas prácticas comunicacionales promovidas desde el Gobierno, una definición que Milei consideró “exagerada”, pero sin darle importancia. “Lo hace desde su posición, una opinión absolutamente válida. Además, lo hace de manera educada. No tengo nada de qué quejarme. Me parece que abre un diálogo y un debate”, consideró el Presidente en aquel entonces.

La declaración fue en línea con la búsqueda del Gobierno de tender puentes con la Iglesia en un año que podría estar marcado por la visita del papa León XIV a la Argentina.