Tras la intervención de la UOM Nacional, crecen las versiones sobre un posible avance judicial contra la seccional La Matanza

La intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a nivel nacional continúa generando réplicas dentro de la estructura del gremio. En las últimas semanas comenzaron a cobrar fuerza las versiones sobre un eventual avance de la Justicia sobre la seccional La Matanza, una de las más importantes y numerosas de la organización, que ya había quedado bajo la lupa por el manejo de la obra social sindical.

El escenario cambió de manera drástica en mayo de este año, cuando la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, integrada por los jueces Víctor Pesino y María Dora González, hizo lugar al planteo presentado por la Lista Naranja de la seccional Campana y declaró la nulidad de las elecciones locales realizadas entre el 2 y el 4 de marzo. La resolución también alcanzó a los comicios nacionales del 18 de marzo, en los que Abel Furlán había sido reelecto como secretario general de la UOM.

El fallo ordenó además el cese inmediato de todas las autoridades electas tanto en la seccional Campana como en la conducción nacional del sindicato y dispuso la intervención judicial de ambas estructuras por un plazo de 180 días. Como interventor fue designado el doctor Alberto Biglieri, quien recibió amplias facultades para administrar, fiscalizar y conducir la organización, además de convocar a nuevas elecciones en ambos niveles.

Entre las atribuciones otorgadas por la Justicia, Biglieri también quedó facultado para relevar la situación de cada una de las seccionales del país. A dos meses de aquella resolución, y en medio de un escenario de creciente tensión interna, comenzaron a circular con fuerza en la sede de Alsina versiones sobre una posible situación similar para la seccional La Matanza, encabezada por Esteban Cabello y considerada una de las de mayor peso político dentro del gremio metalúrgico.

SIMILITUDES

Cabello mantiene un fuerte enfrentamiento con el Grupo Olmos. Una de sus primeras decisiones al frente de la conducción fue romper la relación con el conglomerado empresario que administra la red de clínicas BASA. Sus detractores cuestionan que, en reemplazo de ese esquema, haya impulsado la contratación de una empresa creada especialmente para esa función por dos empleados metalúrgicos, con escaso capital inicial y sin antecedentes en la prestación de servicios de salud.

Dentro del esquema de intervención sostienen que ese modelo presenta similitudes con situaciones que derivaron en la caída de Abel Furlán y aseguran que podría derivar en una investigación judicial sobre la contratación de esos servicios sanitarios. A ese cuadro se suma otro dato que circula en la interna sindical: Cabello fue uno de los pocos dirigentes que recibió públicamente al ex secretario general luego de que fuera desplazado de la conducción nacional.

En paralelo, sobre la conducción de la UOM La Matanza también pesan cuestionamientos por la escasa reacción frente a la pérdida de puestos de trabajo en el sector. La industria metalúrgica figura entre las actividades más afectadas por la política económica del gobierno de Javier Milei y distintas estimaciones indican que ya se perdieron más de 2.000 empleos, en un contexto de conflictividad gremial considerablemente menor al esperado para un escenario de esas características.