“Tom Cruise y Brad Pitt tienen su espacio, nosotros tenemos el nuestro”
Los protagonistas de la serie de AMC que se puede ver por Netflix ‘Entrevista con el Vampiro’, Jacob Anderson, Assad Zaman y Eric Bogosian, hablaron sobre el éxito de la adaptación de Anne Rice, la construcción de personajes complejos y el desafío de habitar un universo que ya forma parte de la cultura popular.
La inmortalidad tiene sus ventajas, pero también implica convivir con el peso de la historia. Algo de eso saben Jacob Anderson, Assad Zaman y Eric Bogosian, protagonistas de Entrevista con el Vampiro, la aclamada adaptación televisiva de la novela de Anne Rice que conquistó tanto a los lectores de la saga como a una nueva generación de espectadores.
La entrevista se realizó en el marco del lanzamiento de la tercera temporada, oficialmente titulada El vampiro Lestat, que se lanzó el pasado 7 de junio a través de AMC y AMC+. Basada en la segunda novela de las Crónicas Vampíricas, la nueva entrega estará centrada en Lestat de Lioncourt, personaje interpretado por Sam Reid, cuya presencia fue una de las más celebradas por los seguidores de la serie desde su debut.
Durante una rueda de prensa internacional celebrada vía Zoom, desde Estados Unidos, La Prensa tuvo oportunidad de charlar con los tres actores sobre la construcción de sus personajes, la intensidad de los vínculos que atraviesan la historia y el desafío de habitar un universo que, inevitablemente, remite a la recordada película de 1994 protagonizada por Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas y Christian Slater.
Lejos de mostrarse intimidados por aquellas interpretaciones, los tres coincidieron en que la serie encontró rápidamente una identidad propia y que las comparaciones quedaron atrás a medida que avanzó la historia.
"Tom Cruise y Brad Pitt tienen su espacio y nosotros tenemos el nuestro. Nosotros vivimos en este mundo de vampiros", resumió Bogosian.
Uno de los aspectos más destacados de la producción es la complejidad emocional de sus personajes y las relaciones que establecen entre sí. Amores obsesivos, traiciones, manipulaciones y conflictos de poder forman parte de una trama que utiliza el género fantástico para hablar de cuestiones profundamente humanas.
En ese sentido, Anderson destacó que la confianza entre los integrantes del elenco resultó fundamental para poder transitar escenas de gran intensidad dramática.
"Lo es todo. Estamos entrando en un mundo hermoso pero también muy delicado. Para llegar a los lugares a los que va esta historia hace falta mucha confianza", aseguró.
Por su parte, Zaman explicó que uno de los principales desafíos de interpretar a Armand fue justamente aprender a ocultar emociones.
"Mi personalidad natural es bastante expresiva y emocional. Interpretar a alguien que lleva más de 200 años perfeccionando una máscara emocional fue un desafío completamente nuevo", señaló.
Mientras tanto, Bogosian definió a Daniel Molloy como un personaje impulsado por una mezcla de valentía y obstinación que le permite enfrentarse a seres inmortales sin perder la capacidad de cuestionarlos. "Daniel tiene una valentía que está muy cerca de la estupidez", bromeó.
MANO A MANO
-¿Sintieron presión al reinterpretar personajes tan asociados al imaginario que dejaron Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas y Christian Slater, o prefirieron construir algo completamente nuevo desde el principio?
-Jacob Anderson: No sentí presión por reinterpretar a Brad Pitt. (Risas). Sentía que la presión tenía más que ver con la idea que la gente tenía de Louis por los libros que por su representación visual en otros medios.
-Assad Zaman: Para mí hubo menos presión que para Jacob o Sam. Antonio Banderas en la película es muy específico de esa versión y de esa época de Entrevista con el Vampiro. Lo que nosotros estábamos haciendo, especialmente en la primera temporada, presentando a Armand de una forma completamente distinta, era algo nuevo y fresco. No tuve que pensar demasiado en lo que había ocurrido antes. Además, me encanta esa película. Tiene un lugar especial en mi memoria, pero no sentí presión.
-Eric Bogosian: Cuando empezamos a hacer la serie nos dijeron algo que todos entendíamos intuitivamente: no tenía sentido compararla con la película. Como actores no nos gustan esas comparaciones. No estamos compitiendo con otros actores. A medida que avanzó la serie quedó claro que habitábamos un universo completamente diferente. El Daniel que interpreto ni siquiera existe en la película.
-Gran parte del éxito de la serie se basa en relaciones complejas y llenas de tensión emocional. ¿Qué tan importante fue la confianza entre ustedes para construir vínculos tan intensos?
-JA: Lo es todo. Estamos entrando en un mundo hermoso pero también muy delicado. Necesitamos confiar en nosotros mismos, en nuestros compañeros de elenco y en todo el equipo creativo. Para llegar a los lugares oscuros, trágicos y peligrosos a los que va esta historia hace falta mucha confianza. Fuimos afortunados de encontrar un grupo increíble de personas con las que me siento muy seguro.
-Interpretar a Louis implica mostrar distintas versiones de un mismo personaje según quién lo observe. ¿Cómo trabajá esa complejidad como actor?
-JA: Momento a momento. Probablemente suene aburrido, pero así es. Toda la preparación y el análisis se hacen antes, para que cuando llega el momento de actuar puedas estar presente junto a tus compañeros de escena. Anne Rice escribió a Louis con una profundidad enorme y luego los guionistas desarrollaron aún más esa complejidad. Todas las claves están ahí. Muchas veces descubro cosas mientras estoy actuando. Es un proceso que ocurre momento a momento, línea por línea, paso a paso.
-Daniel es el único humano capaz de enfrentarse a los vampiros con preguntas incómodas. ¿Qué tiene él que los demás no tienen?
-EB: Mi personaje siempre cree que posee cierto poder. Todos los personajes muestran valentía, pero Daniel tiene una valentía que está muy cerca de la estupidez. Está dispuesto a perseguir una historia incluso si eso pone en riesgo su vida. Entiende que esto es lo que ha hecho toda su vida y sabe que es bueno en ello. Esa es su fortaleza. Eso es lo que le permite mirarlos a los ojos y desafiarlos.
- Assad, Armand es uno de los personajes más enigmáticos de la serie. ¿Cómo trabajaste esa idea de ocultar emociones sin revelar demasiado?
-AA: Fue muy difícil. Mi personalidad natural es bastante expresiva y emocional. Mi rostro suele mostrar todo lo que siento; no tengo precisamente una cara de póker. Interpretar a alguien que lleva más de 200 años perfeccionando una máscara emocional fue un desafío completamente nuevo. Al mismo tiempo, también había que mostrar los momentos en los que esa máscara se rompe. Me encantó hacerlo y siento que todavía hay mucho por explorar en ese personaje.
-Para cerrar la nota una pregunta esencial a Jacob. Louis durante años vivió guerras, traiciones y dramas eternos... ¿qué es más difícil: vivir como un vampiro o pasar una semana en las redes sociales?
-JA: (Risa) Las redes sociales, definitivamente. Al menos siendo un vampiro podés escapar de la muerte. En las redes sociales no estoy tan seguro.
UNA NUEVA ETAPA
Con El vampiro Lestat, la serie ingresará en una nueva fase de la historia creada por Anne Rice. El foco estará puesto en el personaje interpretado por Sam Reid, uno de los favoritos de los fanáticos, y en su ascenso como figura central del relato.
Si algo quedó claro durante la charla con Anderson, Zaman y Bogosian es que Entrevista con el Vampiro ya dejó de ser simplemente una nueva adaptación. La producción encontró su propia voz, construyó personajes con identidad propia y logró que las comparaciones con el pasado se transformaran en un punto de partida y no en una carga.
A juzgar por el entusiasmo de sus protagonistas, la historia de estos vampiros todavía tiene mucha sangre por delante.
