Testimonio literario de un amor incorrecto

Correo no deseado

Por Mariana Coronado

Orsai. 154 páginas

 

La historia resulta tan antigua como el Decálogo: amoríos que se presentan como “segundas oportunidades” entre personas que portan vínculos previos no resueltos. Una fórmula a la vez tentadora y catastrófica.

El libro de Mariana Coronado, Correo no deseado, es el relato de su propia experiencia en la materia, en un trabajo que se ubica a mitad de camino entre la confesión y la recreación literaria.

“Maru” es la protagonista y narradora en un presente situado en 2024. Una mujer madura, divorciada y con hijos. En algún momento intenta explorar un “amor tardío” con Andrés, compañero de facultad de tres décadas antes, un viejo flechazo que aquella vez no dio en el blanco.

Hoy la tecnología, elemento central en la historia, habilita ese tipo de reencuentros. Tras algunas demoras el cruce sucede en el exterior, espacio conveniente favorecido por la profesión de los amantes. Se desata entonces una mutua pasión contenida por treinta años, junto con la promesa de internarse a futuro por un camino en común.

Pero toda historia tiene su villano: en este caso, Lorena B., la esposa no tan distanciada de Andrés. El “correo no deseado” del título aludo a su embestida, hiriente y vengativa, contra la narradora, a la que bombardea con un acoso digital (otra novedad de esta época) que busca interrumpir el amorío y degradar a la tercera en discordia, incluso en su vida laboral. “Laura B. no era solo una exmujer herida. Era una especialista en ingeniería del caos”, define la damnificada.

Coronado relata esa experiencia desquiciante con una prosa más reflexiva que narrativa en la que intercala el vocabulario típico de su área laboral: finanzas y comercio exterior. Ejemplo: “Éramos pésimos pronosticadores. Nos enamoramos del dato atípico: Andrés en Buenos Aires era una anomalía positiva en un gráfico que venía en caída libre. Yo ignoraba el promedio del mercado —los gritos, los juicios, las amenazas— porque mi sesgo de confirmación necesitaba creer que ese repunte era la nueva tendencia”. Un recurso que al comienzo sorprende, aunque luego se vuelve un poco agotador.

Correo no deseado es un testimonio más o menos descarnado que pretende dejar enseñanzas, atendibles o no, en su tránsito desde el dolor hasta la catarsis que al final puede ofrecer la literatura.