RUGBY: Buenos Aires vapuleó a Chubut por el Campeonato Argentino

Terrible tormenta de tries

Con este triunfo el seleccionado bonaerense obtuvo la primera ubicación en su grupo y enfrentará, el próximo viernes, a Tucumán en una de las semifinales del torneo.

Podría decirse en un sentido literal que Buenos Aires desató una tormenta de tries en la humanidad de un desorientado seleccionado de Chubut que recibió un 95-0 que habla por sí mismo. Los porteños minimizaron totalmente la presencia de algunos nombres en el rival que podían insinuar algún tipo de oposición con un rugby de continuidad, desgaste y definición que destrozó por completo el ánimo chubutense. Y de paso, le permitió obtener el pasaporte para las semifinales. Poco se puede analizar de un partido que se jugó en un campo anegado y con sectores de barro, y con un rival que terminó sometido al dominio progresivo de un Buenos Aires que fue sumando confianza hasta redondear una actuación más que interesante en vistas a las semifinales que se disputarán el próximo viernes, en horario nocturno. Las Aguilas comenzaron haciéndose fuertes en el juego de forwards a través del maul y de un scrum sólido, y de una presión constante sobre los hombres de Chubut. De movida apelaron a la puntería de Juan Fernández Miranda para establecer la primera ventaja, penal mediante. Al rato fue Santiago Senillosa el que marcó el primer try tras llevarse la pelota en dribbling y en la mitad de la etapa apareció el Toto Camerlinckx para romper la resistencia de los Tehuelches. Sobre el final, fueron Serra y Borges los que visitaron la meta visitante para empezar a comprender que la historia no sería otra que un triunfo bonaerense. Pero lo que sobrevino en el complemento fue el diluvio de tries que dejaron a Chubut sin recursos técnicos y anímicos para concretar algún descuento. Ya en el primer tiempo Krebs había marrado tres intentos de penal, pero en la parte final no hubo ninguna opción ofensiva. Por el contrario, Buenos Aires encontró varias fórmulas para entrarle a un rival vencido. La velocidad de Borges y la potencia de Santiago Senillosa por las puntas; la definición de Hernán Senillosa y el poder de percusión de Gaitán, pasaron por el centro de la cancha; los Fernández Miranda manejaban los hilos tácticos, y cuando entró Spencer-Talbois le agregó pimienta en la base. Los delanteros cumplieron en la obtención, marcaron un try scrum y contaron con Francisco Camerlinckx y Martin como hombres de quiebre. En definitiva, Buenos Aires ganó por juego, presencia y potencia, tres argumentos que pueden ser vitales para la idea de retener el título nacional. Alejandro Cloppet Notas: Daniel Garjón