LA III GUERRA DEL GOLFO: DIA 50

Teherán anunció que vuelve a cerrar el tráfico en el Estrecho de Ormuz

 Los bloqueos contrapuestos en el estrecho de Ormuz entraron en terreno desconocido el sábado. Estados Unidos siguió adelante con su campaña para aislar los puertos iraníes y Teherán dio marcha atrás tras su anuncio de apertura de la vía marítima y disparó contra un barco que intentó pasar. Por su parte, Francia denunció la muerte de uno de sus soldados en una emboscada en el Líbano y culpó a Hezbolá.

La confusión en torno al estrecho amenazaba con agravar la crisis energética que sacude la economía global y con empujar a los dos países a un conflicto renovado, incluso mientras los mediadores se mostraban confiados con la posibilidad de cerrar un nuevo acuerdo.

El mando militar conjunto de la República Islámica manifestó el sábado que “el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior... bajo una estricta gestión y control de las fuerzas armadas”. Advirtió que seguirá bloqueando el tránsito por el paso mientras el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes continúe vigente.

Dos lanchas cañoneras de la Guardia Revolucionaria abrieron fuego contra un petrolero que navegaba por el estrecho de Ormuz, reportó el sábado la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés), que depende del ejército británico. Indicó que el petrolero y la tripulación estaban a salvo, pero no identificó ni la embarcación ni su destino. TankerTrackers.com dijo que varios buques se vieron obligados a dar la vuelta en el estrecho, incluido un superpetrolero con bandera india, después de que Irán les disparara.

Teherán había anunciado antes en el día que volvía a imponer restricciones en el estrecho en respuesta a un bloqueo estadounidense al transporte marítimo y a los puertos iraníes. El país ha impedido el paso de embarcaciones desde el comienzo de la guerra hace siete semanas, excepto de aquellas con autorización.

Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del parlamento iraní, apuntó que el estrecho estaba “volviendo al statu quo”, que él mismo había descrito antes como la obligación de que los mercantes obtuvieran un permiso naval iraní y el pago de un peaje.

El cambio se produjo un día después de que el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, declarara abierto el estrecho coincidiendo con el anuncio de una tregua de 10 días entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbolá, respaldado por la República Islámica, en Líbano. El final de la guerra de Israel con la milicia chiíta era una demanda clave de los negociadores iraníes, que habían acusado a Israel de romper el alto el fuego de la semana pasada con ataques en territorio libanés. De acuerdo con las autoridades israelíes, el acuerdo no incluía a Líbano.

En un primer momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pareció adoptar una postura similar sobre la reapertura del estrecho, pero más tarde afirmó que el bloqueo estadounidense “se mantendrá plenamente en vigor” independientemente de lo que haga Irán hasta que se alcance un acuerdo, también sobre su programa nuclear.

Aunque el alto el fuego entre Washington y Teherán parecía mantenerse, el tira y afloja sobre el estrecho —por el que normalmente pasa alrededor de una quinta parte de todo el petróleo que se comercializa del mundo— puso de relieve lo fácilmente que podría desmoronarse.

El control de Ormuz ha resultado ser una de las principales cartas de Irán y llevó a la Casa Blanca a desplegar fuerzas e iniciar un bloqueo de los puertos iraníes en un esfuerzo para obligar a Teherán a aceptar un alto el fuego mediado por Pakistán para poner fin a la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán.

Una firma de datos Kpler, por su parte, apuntó que la actividad a través del estrecho seguía centrada en los corredores que requieren la aprobación de Irán.

Las fuerzas estadounidenses han enviado 21 barcos de regreso a Irán desde el inicio del bloqueo el lunes, afirmó el Comando Central de Estados Unidos en X.

Pakistán anuncia avances hacia un nuevo acuerdo

A pesar de la escalada en el estrecho de Ormuz, funcionarios paquistaníes sostienen que Estados Unidos e Irán siguen acercándose a un acuerdo antes que expire el alto el fuego el 22 de abril.

El alto el fuego en Líbano podría despejar un gran obstáculo para un acuerdo. En su intervención en un foro diplomático en Antalya, Turquía, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, apuntó que la tregua en Líbano era una señal positiva, y recordó que los combates entre Israel y Hezbolá habían sido un punto clave de la discusión antes de que el diálogo en Islamabad terminara “muy cerca” de un acuerdo el fin de semana pasado.

El jefe del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, visitó Teherán, mientras que el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, en Antalya, según el ejército y la oficina de Sharif. Se espera que Pakistán acoja una segunda ronda de conversaciones entre Teherán y Washington a principios de la próxima semana.

Siguen las dudas sobre la tregua en Líbano

Aunque los mediadores eran optimistas, no estaba claro hasta qué punto Hezbolá cumpliría una tregua en cuya negociación no desempeñó ningún papel y que dejará tropas israelíes ocupando un tramo de territorio en el sur de Líbano.

Trump dijo en otra publicación en redes sociales que Estados Unidos ha “prohibido” a Israel lanzar más ataques contra Líbano y que “ya es suficiente” en la guerra con Hezbolá.

El Departamento de Estado manifestó que el veto se aplica solo a ataques ofensivos y no a acciones en defensa propia.

Esta mañana, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que un soldado francés murió y otros tres resultaron heridos en un ataque contra fuerzas de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano.

“Todo sugiere que la responsabilidad de este ataque recae en Hezbolá”, escribió Macron en redes sociales.

“Francia exige que las autoridades libanesas arresten de inmediato a los responsables y asuman sus responsabilidades junto con la FINUL”, agregó, en referencia a la misión de la ONU en el sur de Líbano.

Macron identificó al soldado como el sargento primero Florian Montorio, del 17mo Regimiento de Ingenieros Paracaidistas de Montauban. Indicó que tres de los “compañeros de armas” de Montorio “resultaron heridos y fueron evacuados”.

Su muerte ocurrió casi un mes después que un ataque con drones, registrado el 12 de marzo, tuvo como objetivo una base militar kurda en la región iraquí de Erbil, matando al suboficial mayor francés Arnaud Frion e hiriendo a otras seis personas.

La ministra de las Fuerzas Armadas de Francia, Catherine Vautrin, detalló el sábado que el soldado murió durante una emboscada en la región de Deir Kifa, en Líbano. Señaló que estaba en una misión para abrir una ruta hacia un puesto de la FINUL que había quedado aislado durante varios días debido a los combates en la zona entre Hezbolá y las fuerzas israelíes.

“Fue atrapado en una emboscada por un grupo armado a muy corta distancia”, escribió Vautrin en X. “Al ser impactado de inmediato por un disparo directo de un arma ligera, fue retirado bajo fuego por sus compañeros, que no pudieron reanimarlo”.

Macron habló con el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam tras el ataque “con el fin de instar a las autoridades libanesas a esclarecer plenamente este incidente, identificar y procesar a los responsables sin demora, y hacer todo lo posible para garantizar la seguridad de los soldados de la FINUL, que bajo ninguna circunstancia deben ser atacados”, indicó la oficina de Macron.

La guerra, que comenzó con ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero, se ha cobrado la vida de al menos 3.000 personas en Irán, de más de 2.290 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en estados árabes del golfo Pérsico. Trece soldados estadounidenses también han muerto.