SIETE DIAS DE POLITICA
También la lucha por el poder parece haber entrado en receso
Con el Congreso cerrado, la oposición se quedó sin su principal escenario y perdió presencia en los medios. Fue remplazada por escándalos de corrupción en los que no está involucrado el Gobierno.
El año 2026 comenzó con la misma impronta con la que había finalizado el 2025. La victoria electoral oficialista desarticuló a la oposición y permite al Gobierno avanzar con el plan económico, quitar subsidios, transformar planes sociales sin resistencia y hasta promulgar decretos para modificar el sistema de inteligencia que apenas los conocidos de siempre denuestan: los Moreau, Rossi, Taiana y Christian Castillo, entre otros, aunque algunos (como Moreau) ya ni siquiera disponen de una banca. Actúan reactivamente y sin propuesta alternativa. Están, además, de vacaciones forzosas porque el Presidente extendió el receso parlamentario hasta febrero.
En materia de espionaje, llamó la atención la reacción de quienes todavía aspiran a conseguir algún lugar en el poder, v.g.: el PRO, que eligió no sumarse al pataleo y prometió “ser prudente y aguardar el dictado de los protocolos de aplicación y normativa complementaria”. Encuadramiento a la vista.
Después de recordar que la modificación por decreto de la Ley de Inteligencia fue hecha en gobiernos de “distintos signos políticos”, el macrismo residual consideró que los cambios podrían ser “positivos”. Destacó en ese plano “la integración y unificación de bases de datos estatales”, cuya modernización calificó de “deuda histórica”.
Esa deuda es antigua por el uso que desde el poder se les ha dado a los “servicios” nativos durante décadas: espionaje interno y tráfico de informaciones para uso político, campañas sucias, etcétera.
De todas maneras, la intervención en el debate en público de personajes marginales del peronismo y de la izquierda resaltó el silencio que mantienen los líderes opositores. En particular, el de Cristina Kirchner, que fue sometida a cirugía hace dos semanas y padecía una complicación posoperatoria, de la cual sólo se informaba mediante escuetos partes médicos. Ayer recibió el alta médica por lo que debe retornar a San José 1111, prisión domiciliaria y meca de una fracción mayoritaria del peronismo que, entretanto, se retiró de escena.
A lo que hay que añadir que CFK no ocupa ningún lugar en la agenda de los medios porque, entre otras razones, la mayoría ha apuntado sus cañones contra la AFA y contra quienes la han venido manejando discrecionalmente, encabezados por su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, sospechado de administración fraudulenta.
La AFA es una institución que se ocupa no solo del fútbol. Está ligada estrechamente a la política. Por eso el Poder Ejecutivo optó prudentemente por tomar distancia y dejar a la Justicia la tarea de internarse en un pantano de manejos injustificables de fondos, contratos leoninos y decenas de millones de dólares que parecen haber ido a parar a bolsillos vinculados a la política.
Las revelaciones sobre ese submundo aparecieron hasta ahora en dos etapas: la primera, con la exposición de personajes sospechados de desviar dinero de la AFA (Tapia, el tesorero Pablo Toviggino) y, la segunda, con la relación cercana de estos personajes con el Frente Renovador y Sergio Massa. A uno de ellos, Javier Faroni, se le impidió la salida del país. En medio del escándalo creciente, Massa también optó por guardar silencio.
La acumulación de pruebas e indicios llevó la batalla al terreno judicial donde la clave para resolver el problema es quién maneja las causas. El juez Marcelo Aguinsky, por ejemplo, que investiga una mansión ya famosa por las dudas sobre sus dueños reales, anticipó que no cedería la causa a un colega de Campana. La última decisión sobre competencias está en manos de la Cámara de San Martín sobre la cual, según versiones, tendría influencia Massa.
En suma, otro episodio de corrupción, pero que no involucra al Gobierno -como ocurría con las denuncias opositoras que llovían sobre él durante la campaña-, sino al peronismo y en especial al bonaerense. Una lucha de poder opaca en los estrados judiciales.
Otro caso que volvió a la vida y amenaza al exministro de Economía y candidato a presidente en 2023 es el de la compra de dólares a la cotización oficial al BCRA, para venderlos en el mercado paralelo al precio del “blue”. La alineación de los planetas en su contra no se detiene. A esta altura, su única esperanza es que el secuestro de Nicolás Maduro lo baje del tope de la agenda.
Así, como la derrota electoral complicó a los líderes del peronismo, el triunfo pareció colaborar con los planes del oficialismo en materia económica. El viernes debutó el nuevo “crawling peg” ligado a la inflación. La devaluación no produjo inestabilidad, el dólar oficial aumentó su cotización 1% ($1.495), el “blue” se mantuvo estable y el Mep creció 1,7%. El riesgo país bajó a 553 puntos, el registro más bajo desde julio 2018. El viernes próximo vencen 4.200 millones de dólares de deuda. El mercado parece no dudar de la solvencia del Gobierno.
