Sudafrica aplastó a Nueva Zelanda en el último partido de 'La Gran Rivalidad'
La serie Rugby's Greatest Rivalry culminó esta tarde en Baltimore ante la mayor multitud que jamás haya presenciado un partido de rugby en Estados Unidos. Sudáfrica aplastó a Nueva Zelanda 43-28 gracias a una segunda parte espectacular.
Si había un ganador luego de los cuatro partidos, se llevaría el trofeo en su totalidad, pero si la serie terminaba en empate dos a dos, cada nación conservaría la mitad correspondiente. Los neozelandeses se habían llevado el primer partido 33-16, pero después los sudafricanos ganaron 33-26 y 29-24.
El encuentro se abrió con el penal de Sacha Feinberg-Mngomezulu para el 3-0. Con una gran jugada colectiva y buen juego de manos, en el clásico estilo de los All Blacks, llegó el try del capitán Codie Taylor, y la conversión de Damian McKenzie puso el 7-3. Los vigentes campeones del mundo respondieron con su característica potencia de la mano de Damian de Allende, y la conversión de Mngomezulu puso el 10-7 a su favor. Después de un line y maul en los 5 metros, la viveza del medio scrum Morne van den Berg sacó la pelota de la formación y, con un amague, se infiltró por la base; con la conversión del apertura Sacha aumentaron la ventaja a 17-7. Con 32 fases y un manejo excelente de la pelota, Nueva Zelanda descontó cuando su tryman Will Jordan selló un gran try, y con la conversión de McKenzie se pusieron 17-14 para ir al descanso a solo 3 puntos.
En el primer tiempo, los All Blacks tuvieron más posesión y juego, pero los Springboks aprovecharon sus oportunidades para anotar puntos; además, dominaron en el contacto y en las formaciones fijas, el line y el scrum.
En el segundo tiempo, los sudafricanos, otra vez con su fortaleza y poderío físico en el line y el maul, apoyaron el try de Malcolm Marx y ampliaron la ventaja para Sudáfrica, que ganaba 22-14. Pieter-Steph du Toit marcó otro try para los africanos de un pick and go y, con la conversión del apertura, se fueron a 29-14. Ethan Blackadder descontó con su try de pick and go y, con la conversión del fullback, se acercaron a 29-21.
El partido mostró dos maneras distintas de jugar al rugby: por parte de los All Blacks, posesión y manejo de pelota para ganar terreno; por parte de los Springboks, poderío físico, juego de contacto y patadas a disputar. En ese enfrentamiento, los de Sudáfrica salieron victoriosos en tierras americanas, demostrando por qué son los vigentes campeones y los mejores del mundo.
Lo que viene
Sudáfrica, en la segunda etapa del Nations Championship, visitará a Italia, Francia e Irlanda, y se disputará el primer puesto del Hemisferio Sur con Nueva Zelanda, que enfrentará en Europa a Escocia, Gales e Inglaterra.
Tras seis rondas de competencia entre julio y noviembre, los seis equipos de cada hemisferio se clasifican en su grupo hemisférico del 1 al 6, y el Nations Championship se reduce a un solo fin de semana. Se emparejan de modo que el equipo del norte que ocupa el sexto lugar juega contra el equipo del sur que ocupa el sexto lugar, el quinto contra el quinto, y así sucesivamente hasta la gran final, que decide cuál es el mejor equipo del planeta. Además, el fin de semana de la final no se limita a la gran final: todos los partidos también cuentan para el Hemisphere Challenge. Hay siete puntos en juego durante el fin de semana; el primer hemisferio que consiga cuatro puntos se coronará como el hemisferio ganador.
