Derrotó en la final del Masters 1000 a Carlos Alcaraz

Sinner príncipe de Montecarlo y nuevo número uno del mundo

El italiano se impuso en sets corridos en una final de alto nivel, estiró su racha a 17 triunfos consecutivos y desplazó al español de la cima del ranking en el inicio de la gira europea sobre polvo de ladrillo.

El italiano Jannik Sinner se consagró campeón del Masters de Montecarlo tras vencer en la final al español Carlos Alcaraz por 7-6 (5) y 6-3, en un partido intenso que se extendió durante 2 horas y 15 minutos. Con este triunfo, además de sumar el vigesimoséptimo título de su carrera, el italiano regresó al primer puesto del ranking mundial.

La definición marcó un nuevo capítulo en una rivalidad cada vez más consolidada. En el arranque, Alcaraz sorprendió con un quiebre temprano, pero Sinner reaccionó con rapidez y logró recuperar el servicio para equilibrar el desarrollo. El primer set se mantuvo parejo, con ambos jugadores atravesando momentos de presión, hasta que el italiano logró imponerse en el tie break tras más de una hora de juego.

En el segundo parcial, el tenista de Murcia pareció tomar el control al adelantarse en el marcador, pero nuevamente Sinner mostró su solidez mental y su capacidad de adaptación. Revirtió el 1-3 inicial con una seguidilla de games y pasó a dominar el trámite. Con un ritmo sostenido desde el fondo de la cancha y mayor efectividad en los puntos clave, cerró el partido sin sobresaltos.

El título en el Principado confirma el gran momento del jugador nacido en San Candido, que acumula 17 victorias consecutivas tras sus consagraciones en Indian Wells y Miami. Este rendimiento le permitió recuperar la cima del circuito y desplazar justamente a Alcaraz, su principal competidor en la actualidad.

Además, Sinner se sumó a un grupo selecto al convertirse, junto a Novak Djokovic y Rafael Nadal, en uno de los pocos tenistas en encadenar cuatro títulos de categoría Masters 1000. También es el primero en lograrlo en los tres primeros torneos de la temporada desde 2015.

En su camino al título, el italiano superó con autoridad a rivales de peso como Ugo Humbert, Tomáš Macháč, Félix Auger-Aliassime y Alexander Zverev, ratificando su dominio en el circuito.

El triunfo en Montecarlo no solo significó una cuenta pendiente saldada -al vencer por primera vez a un número uno del mundo sobre polvo de ladrillo-, sino también un impulso clave de cara a su gran objetivo en la temporada: el título de Roland Garros. Con autoridad, regularidad y confianza, Sinner se posiciona como el gran candidato en la gira europea.