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Asistieron parientes, camaradas de armas y ex funcionarios del Proceso
Sepultaron los restos de Galtieri
Despidió los despojos el jefe del Ejército, teniente general Brinzoni, quien señaló que en épocas de convulsión y desencuentros de la sociedad argentina, actuó y decidió según sus convicciones.
Los restos mortales del ex presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri fueron enterrados ayer en el Panteón Militar del cementerio de Chacarita, en una discreta ceremonia que fue encabezada por el jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni.
También asistieron la esposa de Galtieri y uno de sus hijos, además de camaradas de armas y funcionarios de su gobierno, entre los que se observó al general Albano Harguindeguy, ex ministro del Interior, y el almirante Jorge Anaya.
El siguiente es el texto completo de las palabras que pronunció el teniente general Brinzoni:
"El Ejército despide hoy a uno de sus comandantes en jefe. En épocas de convulsión y desencuentros de la sociedad argentina, actuó y decidió según sus convicciones. Su gestión ya está en la historia.
En estos últimos años enfrentó con entereza las dificultades y cumplió como un soldado disciplinado todas las órdenes y las políticas institucionales dictadas por el Ejército.
Que los acordes de la banda de Patricios lo acompañen en este último viaje y que Dios, nuestro señor, vele por la familia que él tanto amó. Señor teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, descanse en paz."
El ex presidente de facto había fallecido a causa del agravamiento de un cáncer de páncreas que lo afectaba desde hacía tiempo.
REACCIONES
El diputado socialista Oscar González reclamó al presidente Eduardo Duhalde "la inmediata destitución" del jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni, por lo que calificó como una encendida defensa de la figura de Galtieri durante el sepelio realizado en el cementerio de Chacarita.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, lamentó que Galtieri no haya dicho antes de morir dónde están los desaparecidos y sus hijos que nacieron en prisión, ni se haya arrepentido de las muertes de los soldados argentinos en Malvinas.
El ministro de la Producción, Aníbal Fernández, rememoró "como malvinero de corazón" que él estuvo en la Plaza de Mayo cuando Galtieri convocó a los argentinos para respaldar la decisión de recuperar el archipiélago, adoptada el 2 de abril de 1982, aunque aclaró que "me importaba poco lo que significa ese señor", si bien reconoció que su decisión le costó "perder muchos amigos militantes".
La candidata presidencial del ARI, Elisa Carrió, confesó que "nunca me voy a olvidar la imagen de ese hombre por la derrota de Malvinas" y estimó que "quizá Galtieri sea como nuestro peor rasgo sobre la violencia".
Por su parte, el fundador de la Federación de Ex Combatientes de Malvinas, César González Trejo, señaló que "sentí de alguna forma el cierre de una etapa, como está ocurriendo con tantos personajes que están falleciendo, además de sentir que hay que reflexionar" y agregó que "Malvinas es un hecho histórico importantísimo en la historia contemporánea nuestra".
"Creo que Galtieri es un hombre que creyó que estaba haciendo algo en función de los intereses del país; creo que también percibió que las ideas que lo habían nutrido durante tantos años fueron un engaño, y me dijo que había sido traicionado", recordó.
Darío Greganio, titular del Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Mar del Plata, opinó que "Galtieri no es uno de los gratos recuerdos que a uno le queda" y agregó que él "decía que se debía poner de manifiesto la sangre del último de los argentinos, pero él nunca lo hizo".