Señalan al real cerebro del triple crimen de Florencio Varela

 

El nombre de “Pequeño J” quedó asociado al triple crimen de Florencio Varela, pero una investigación de la Justicia Federal de San Isidro abrió una nueva línea sobre quién habría estado por encima de él dentro de la organización. Se trata de Pablo Daniel Macalopu Cafferata, un ciudadano peruano conocido como “Roger” o “Cody”, a quien la jueza federal Sandra Arroyo Salgado identificó como el presunto organizador de una estructura dedicada al tráfico de cocaína y le atribuyó un papel central en los asesinatos de Lara Gutiérrez, Brenda Loreley del Castillo y Morena Verdi.

La resolución judicial reconstruye una organización con funciones diferenciadas: mientras Macalopu Cafferata habría tomado las decisiones sobre el negocio y coordinado las operaciones, otros integrantes se ocupaban de la logística, los traslados y el almacenamiento de la droga.

La Justicia dispuso su procesamiento y prisión preventiva, junto con los de otros cinco sospechosos, por presuntas maniobras de tráfico de estupefacientes. En el expediente también se analizaron elementos que lo vincularían con las órdenes impartidas durante el ataque contra las tres jóvenes.

QUIÉN ES

Macalopu Cafferata nació en Lima, Perú, el 11 de julio de 1991. Su nombre apareció en una investigación que comenzó con el análisis del teléfono celular de Cristian Ricardo Wilberger, detenido en otra causa por narcotráfico en la que se habían secuestrado alrededor de 12 kilos de cocaína.

En ese dispositivo, los investigadores encontraron conversaciones con distintos contactos agendados como “Roger”, “Roger Doña”, “Roger nuevo” y “Jula”. Los intercambios hacían referencia a operaciones de compraventa de droga en grandes cantidades, movimientos de camiones, encuentros, entregas de dinero en pesos y dólares y coordinación de cargamentos.

A partir del análisis de las comunicaciones y de los dispositivos de otros imputados, el juzgado concluyó que los usuarios identificados como “Roger” corresponderían a Macalopu Cafferata. También tuvo en cuenta audios enviados por el acusado, cuya voz y forma de hablar presentaban similitudes con las comunicaciones recuperadas en el teléfono de Wilberger.

La hipótesis judicial sostiene que Roger no intervenía necesariamente en cada traslado o depósito, sino que organizaba el negocio: decidía quién compraba, dónde se vendía y cómo se coordinaban las operaciones, mientras otros integrantes se ocupaban de hacer llegar la droga a destino.

En un domicilio suyo de la calle Laguna 345, en la Ciudad de Buenos Aires, los investigadores secuestraron 175.100 dólares, dos armas con la numeración suprimida y vehículos de alta gama, entre ellos una Toyota SW4 y una Ford Raptor.

LA LOGISTICA

La resolución también reconstruye cómo funcionaba la logística de la organización. Uno de los operativos que permitió conocer su mecánica se realizó entre el 5 y el 6 de octubre, cuando la Policía de Seguridad Aeroportuaria seguía los movimientos de los sospechosos y detectó una maniobra en un parador de la localidad de Lima, partido de Zárate.

Además de Macalopu Cafferata, la resolución identificó a otros cinco hombres que habrían cumplido funciones dentro de la organización.
Yvan Nuñez Medina aparece señalado como uno de los principales colaboradores de Roger. La investigación lo vincula con la logística y con el uso de la camioneta Dodge RAM Rampage para trasladar cargamentos.

Erick Alexis Dávila García habría actuado como chofer o ladero de Nuñez Medina.

Daniel Tello Chacón estaba en esa propiedad cuando se realizó el allanamiento. Para los investigadores, habría tenido tareas vinculadas con el almacenamiento y la custodia de la droga. Su teléfono resultó clave porque allí se recuperó el video del ataque contra Lara Gutiérrez, que habría sido enviado a través de la aplicación Zangi.

Daniel Alcázar Curotto, conocido como “Pellejo” o “Figura”, habría participado en tareas de retiro y entrega de cajas, encuentros y movimientos de mercadería y dinero. El sexto señalado es Héctor Darío Mansilla, chofer de camiones. La investigación lo ubica al volante del Scania desde el que se descargaron los bultos en el parador de Lima. Utilizaba la aplicación Zangi con el alias “El Negro Villarreal” y habría coordinado directamente con Macalopu Cafferata.

La jueza federal de San Isidro dispuso el procesamiento de Macalopu Cafferata, Nuñez Medina, Tello Chacón, Dávila García, Alcázar Curotto y Mansilla por presuntas maniobras de tráfico de estupefacientes, con distintos roles y modalidades de participación. También convirtió sus detenciones en prisión preventiva.

En el video filtrado a Roger se le atribuye haber estado detrás de las órdenes durante las torturas y ser la voz que interroga a Lara. Tendría el rol de organizador de la estructura, mientras que los otros cinco fueron procesados como coautores. La resolución ordenó embargos por 4.000 millones de pesos sobre los bienes de Macalopu Cafferata y de 2.000 millones de pesos para cada uno de los restantes imputados.