Segunda ronda de bombardeos a Irán: Teherán replicó con el cierre completo del estrecho de Ormuz


Dubai (AP y EFE) - El Pentágono inició esta noche una segunda ronda de ataques contra Irán. La escalada amenaza con descarrilar los esfuerzos para poner fin a la guerra, mientas que el presidente Donald Trump advirtió horas antes que Teherán “pagaría el precio” por el estancamiento de las negociaciones.

El comando central de Estados Unidos dijo en redes sociales que el ejército ataca “múltiples objetivos en Irán”, ataques que fueron “en respuesta a la agresión injustificada y continúa” de Irán.

Un funcionario estadounidense declaró al sitio Axios que todos los objetivos se encontraban en el sur de Irán e incluían sistemas de defensa aérea, radares y unidades de mando y control de drones.

LA REPLICA

Como réplica inmediata, el Ejército de Irán anunció en la madrugada del jueves el cierre del estrecho de Ormuz "por completo" a todo tipo de embarcaciones, contra las cuales advirtió que disparará si tratan de cruzar este disputado punto, clave para el comercio global de crudo.
"El estrecho de Ormuz ha sido cerrado por completo a todo tipo de embarcaciones, incluyendo barcos comerciales", expresó el Cuartel General Central Jatam al Anbiya en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.

El comando del Ejército iraní agregó que cualquier barco que busque cruzar el estrecho se convertirá en "un objetivo". De hecho, la Guardia Revolucionaria publicó un mensaje, también recogido por Tasnim, donde aseguró haber disparado el jueves contra dos barcos que intentaron atravesar Ormuz.

FUEGO IRANI

El segundo día de ataques estadounidenses se produjo horas después de que Baréin, Kuwait y Jordania -todos los cuales albergan tropas estadounidenses- fueran blanco de fuego iraní.

Fue la tercera vez esta semana que ataques y contraataques han puesto a prueba un alto el fuego pactado hace dos meses. También se produjeron un día después de que Estados Unidos atacara a Irán tras la caída de un helicóptero del ejército estadounidense cerca del estrecho de Ormuz que Trump atribuyó a la República Islámica.

Trump ha instado a Irán a firmar un acuerdo para poner fin a la guerra e insinuó esta semana que podría alcanzarse un acuerdo en cuestión de días.
Irán ha demostrado resiliencia pese a haber sido objeto de intensos bombardeos estadounidenses e israelíes durante semanas. Está apostando a que su capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz -un paso crucial para el petróleo y el gas natural- le da una fuerte carta de negociación.

El enviado de Irán ante Naciones Unidas dijo que Estados Unidos debería abstenerse de amenazar con el uso de la fuerza si quiere un acuerdo.
“Irán nunca ha negociado bajo amenazas y presión, y nunca se someterá a la presión ni a cuestionamientos”, dijo el miércoles el embajador Amir Saeid Iravani ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Aun así, ambos países parecen buscar una manera de poner fin al conflicto, si pueden lograr venderlo como una victoria en casa.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece decidido a perseguir objetivos que hacen más difícil un compromiso: la caída del gobierno de Irán, la eliminación de su programa nuclear y la destrucción del grupo político-paramilitar libanés Hezbolá, aliado de Irán. El lunes, Irán e Israel se atacaron mutuamente.

Desde que Estados Unidos e Israel comenzaron la guerra contra Irán el 28 de febrero, el conflicto ha sacudido la economía global, ha impulsado los precios de la energía en todo el mundo y ha encarecido los alimentos y otros productos básicos.

El referente internacional del crudo cotizaba el miércoles por encima de los 93 dólares por barril, un alza de más del 25% desde el inicio de la guerra.
Los esfuerzos para alcanzar un acuerdo de paz continúan pese a todo. Tras realizar consultas con Estados Unidos, una delegación de Qatar llegó a Teherán para sostener conversaciones el miércoles, según un funcionario con conocimiento de la visita que solicitó el anonimato debido a lo delicado de las conversaciones.

Receloso de los altos precios de los combustibles en la antesala de las elecciones al Congreso en noviembre, Trump parece buscar una victoria rápida. Pero también plantea exigencias que serán difíciles de aceptar para el jomeinismo.