Sedación digital: una alternativa ante el miedo a las cirugías

En pequeñas conductas y experiencias diarias se manifiestan nuestras emociones. El miedo es una de ellas y nos prepara para nuestra supervivencia. Produce cambios fisiológicos inmediatos como palpitaciones, elevación de la presión sanguínea, variaciones en el ritmo cardíaco, producción de adrenalina, entre otros.

Cuando nos sometemos a una situación nueva y que representa un peligro, se activa una alarma. La evaluación del riesgo facilita el desarrollo de conductas adaptativas que permiten hacer frente a esas situaciones nuevas.

La mayoría de los pacientes sometidos a cirugía muestran signos de ansiedad significativa influenciada por el miedo a la anestesia, pero también por el contexto previo a la intervención. El desconocimiento ante un contexto desafiante implica un reto no sólo para el intervenido, sino para el cuerpo médico que deberá responder a esas dificultades. Su acompañamiento será clave en el establecimiento de un contexto que facilite el posterior desarrollo de la operación.

La angustia se manifiesta a través de la sensación de peligro inmediato y se caracteriza por un temor difuso, que va de la inquietud al pánico. Su expresión puede producir efectos adversos que dificulten el proceso posoperatorio: desórdenes intestinales, perturbaciones del sueño, palpitaciones y tensión muscular.

Según un estudio realizado en México en 2006, que midió el miedo y ansiedad a la anestesia de 1353 pacientes sometidos a cirugía, el 71% de los casos que presentaban mayor temor se debió a la mala experiencia anestésica anterior.

EXPERIENCIA INMERSIVA

El Hospital Infantil de Colorado en Estados Unidos empezó a utilizar el uso de realidad virtual para distraer a los pacientes durante las intervenciones, reduciendo la utilización de anestesia general y disminuyendo la sensación de dolor.

En el marco del proyecto denominado Starlight Xperience, los pacientes podían centrarse en el juego y las experiencias, para así evitar los dolores de una intervención quirúrgica.

Joe Albietz, director médico del Hospital Infantil de Colorado, mencionó: "El cerebro humano tiene un ancho de banda limitado para lo que puede prestar atención a la vez. Cuanto más se involucra en una experiencia de realidad virtual, menos puede percibir las señales de dolor. Si no está prestando atención a esas señales de dolor, es como si no existieran".

La anestesia general suprime el control del Yo, evita el miedo con la sedación completa. La sedación digital surge como un facilitador que no actúa como un inhibidor, sino que permite un mayor grado de tolerancia ante la situación amenazadora, sin la necesidad de una supresión de la conciencia.

Para nuestra mente, la división entre experiencias vividas en espacios virtuales y las vividas en el mundo real no es tan clara como parece. Estas nuevas tecnologías nos permiten abordar situaciones a través de un enfoque completamente distinto y facilita una mentalidad distinta ante los problemas. Sin dudas vamos a empezar a ver más desarrollos que combinan disciplinas de forma innovadora.

La transferencia de conocimiento y su efectividad en la implementación son puntos críticos. La búsqueda de nuevos protocolos que permitan una evolución en el abordaje interdisciplinario serán la clave.

Lic. Federico Toledo
(Responsable Licenciatura en Psicología en UADE)
Dr. Guido Giunt
(Docente de la Licenciatura en Gestión de Servicios de Salud en UADE)