Estrena 'Charlie y la fábrica de chocolate’, con ‘Rada’ Aristarán, en el Gran Rex

Sebastián Almada, de regreso al teatro como un abuelo muy particular


Propuestas como ‘Charlie y la fábrica de chocolate’ elevan la vara en una cartelera teatral de invierno que viene en franco ascenso en cuanto a musicales con títulos como ‘Annie’, 'Billy Elliot’, ‘Hairspray’ y ‘Anastasia’. La popular historia escrita por Roald Dahl, que tiene como protagonista al excéntrico Willy Wonka, debuta este jueves en el Gran Rex precedida del éxito que resultaron en años recientes las puestas de ‘La sirenita’, ‘Matilda’ y ‘School of Rock’, todas ellas producidas por el tándem Ozono, MP y Los Rottemberg.

El personaje central de ‘Charlie…’ será interpretado por Agustín ‘Rada’ Aristarán, pero a su lado emergen otros nombres que llaman la atención y alientan las expectativas en torno a este proyecto. Uno de ellos es el de Sebastián Almada, el actor y músico uruguayo que se hizo conocido en estos lares por su trabajo junto a Marcelo Tinelli en televisión, y que hilvanó luego trabajos en ficción (‘Los Roldán’, ‘Educando a Nina’, la serie ‘Menem’) y en teatro (‘Un viaje en el tiempo’, ‘Tertawa’).

En la puesta dirigida por Ariel del Mastro y Marcelo Caballero, Almada (que es hijo del ilustre humorista montevideano Enrique Almada) encarna al abuelo de Charlie Bucket, un niño proveniente de una familia de escasos recursos económicos, pero con grandes sueños y una enorme imaginación, al que el azar y su propia ternura le deparan la sorpresa de su vida.

-Sebastián, ¿cómo ha sido el proceso hasta llegar a este estreno?

-Sinceramente, espectacular. Yo estoy feliz porque se trata de una megaproducción con un elenco maravilloso, y la historia es increíble. La música, los directores, todo...Del Mastro, Marce Caballero, Sebastián Mazzoni (director vocal). Y los chicos y chicas; son todos unas bestias.

-¿Había trabajado ya con niños?

-No, con chicos tan chicos no. Y son tremendos, la verdad. ¡Admirables!

-¿Cómo fue que lo convocaron?

-Me invitaron a participar de una audición cerrada. Y bueno, tuve la suerte de que les guste mi trabajo y de quedar.

-¿Qué puede adelantar del Abuelo Joe, su personaje?

-Lo trabajé mucho con Marce Caballero porque es un personaje que tiene 92 años y está postrado en una cama. Pero cuando llega su nieto con el Ticket Dorado, que le da acceso a la fábrica de Willy Wonka, revive y pareciera que pasa a tener 45 y una vitalidad envidiable. Está feliz de que va a entrar a la fábrica con Charlie. Es una dualidad: un tipo postrado, pobre, casi sin esperanzas, al que un hecho fortuito le cambia la vida.

-¿Había hecho algo de este compromiso actoral anteriormente?

-No de este tipo. Es una prueba enorme para mí, un lindo desafío.

Sebastián Almada (izq.), ensayando con parte del elenco de adultos y niños de la obra.

PEQUEÑO CHARLIE

Mientras Almada conversa con La Prensa, a su lado Juan Martín Flores, de 11 años, escucha con sincero interés y hace un esfuerzo enorme por no interrumpir. Porteño y estudiante aplicado de teatro musical desde muy niño, se inscribió en la convocatoria abierta de la que surgió el elenco infanto-juvenil. ¡Y resultó elegido! “Imaginate lo que fue, había un montón de gente, como novecientos chicos”, comparte.

-¿Vos le pediste a tu familia que te anote? ¿Cómo fue?

-Mi tía se enteró de la audición y le contó a mi mamá. Recuerdo que yo estaba volviendo de un campamento del colegio y mi mamá me habló de la posibilidad. Yo estaba muy emocionado porque siempre fue mi sueño estar en una audición así.

-¿Actuás desde qué edad?

-A los ocho empecé a hacerlo más en serio en un taller de montaje, pero nunca estuve en una producción así de grande.

-¿Cómo viviste el proceso de ensayos? ¿Fue difícil? ¿Cansador?

-Siento que fue algo divertido, aunque también un poco cansador. Sin embargo, acá son todos increíbles, el ensamble, la producción, nos cuidaron un montón.

-A usted, Sebastián, el hecho de actuar con niños diferentes en cada función (dado que el elenco infantil es rotativo) también lo debe obligar a estar muy atento.

-Es cierto, son cuatro los Charlie, y el resto de los roles infantiles tiene también cuatro niñas o niños actores que lo interpretan. Ninguna función va a ser igual a otra, me imagino, porque los chicos son distintos. Pero todos están maravillosos. Por el personaje que me toca, que es el abuelo y el mejor aliado de Charlie, es un vínculo fuerte el que hay que recrear, entonces es como que generar un vínculo con cada niño en especial, así que está buenísimo.

“Hemos ensayado muchas horas, pero cada ves que nos avisan que terminamos todos decimos: “¿Ya está? ¿Nos tenemos que ir?” Con Mery del Cerro nos hemos divertido mucho también -completa Almada-. Su personaje, que en la película es la hija del Abuelo Joe, acá es la nuera. Mery es un sol, y está más canchera porque ella ya trabajó para chicos. En esta misma sala 240 funciones de ‘Casi ángeles’, imaginate la experiencia que tiene. Es un placer trabajar con ella”.