Se registró un muerto tras los incidentes en los festejos del PSG al ganar la Champions League
La consagración del Paris Saint-Germain como campeón de la Champions League por segunda vez consecutiva derivó en graves incidentes en las calles de París, donde los festejos terminaron con un muerto y más de 700 detenidos, vehículos incendiados, daños en comercios y enfrentamientos entre hinchas y fuerzas de seguridad.
El conjunto parisino se impuso ante Arsenal en la final disputada en Budapest, luego de igualar 1-1 y vencer por penales, lo que desató una multitudinaria celebración en la capital francesa.
Sin embargo, la fiesta se descontroló en distintos puntos de la ciudad, especialmente en las inmediaciones del Parque de los Príncipes y en los Campos Elíseos, donde se reunieron cerca de 20.000 simpatizantes.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a grupos que provocaron destrozos, encendieron bengalas, arrojaron fuegos artificiales y dañaron mobiliario urbano. Además, se registraron autos incendiados y al menos dos locales comerciales afectados.
Cerca de 480 personas fueron arrestadas en París, principalmente en zonas como los Campos Elíseos y la circunvalación de la ciudad.
Uno de los episodios más graves fue la muerte de un joven de 24 años, quien chocó su motocicleta contra bloques de hormigón en Porte Maillot. Además, un adolescente de 17 años sufrió heridas de gravedad tras ser apuñalado durante una pelea en el oeste de la capital.
También se registró el atropello de dos personas en una terraza del distrito X de París, una de ellas en estado crítico.
Los disturbios se extendieron a ciudades como Rennes, Estrasburgo, Clermont-Ferrand y Grenoble, mientras que una mediateca fue atacada en Orleans.
El balance oficial indicó más de 200 heridos, incluidos ocho en estado grave. Entre los afectados hubo 57 policías lesionados y 219 participantes de los festejos.
Las autoridades señalaron además que las detenciones aumentaron un 32% respecto de celebraciones similares del año pasado.
El Ministerio del Interior francés había desplegado un fuerte operativo preventivo, con 22.000 policías y gendarmes en todo el país, de los cuales alrededor de 8.000 fueron destinados a París, ante el temor de que se repitieran los incidentes del año pasado.
Pese a los hechos de violencia, las autoridades remarcaron que la mayoría de los festejos se desarrollaron en un clima pacífico, aunque el saldo final volvió a empañar una noche histórica para el PSG, que se consolidó como el gran dominador europeo con su segunda Champions consecutiva.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, afirmó que “en general la situación ha estado bajo control”, aunque calificó como “absolutamente inaceptables” los episodios violentos. También destacó la labor de las fuerzas de seguridad durante la jornada.
