Rusia no está dispuesta a negociar, interpreta Kallas
Berlín (EFE) - La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, afirmó que no hay señales de que el Kremlin esté dispuesto a negociar la paz en Ucrania, pese a efectuar el domingo su primer viaje a Kiev los emisarios de la Casa Blanca después de pasar por Moscú.
"Me alegro de que los enviados especiales visitasen Kiev. Para los ucranianos esto significó tres días sin bombardeos contra civiles. Ésta es la parte positiva de la visita", comentó Kallas en Vilna, en una rueda de prensa con el primer ministro lituano, Mindaugas Sinkevicius.
La jefa de la diplomacia europea expresó la esperanza de que en la capital ucraniana los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, hayan experimentado de primera mano cuál es la situación "sobre el terreno" y que los ucranianos les hayan mostrado que "Rusia no está interesada en la paz", sino todo lo contrario.
"Cuando pierden la iniciativa sobre el terreno, bombardean a los civiles desde el cielo. Ahora mismo no vemos que Rusia esté interesada en la paz. No han realizado ni una sola concesión de las que serían capaces de hacer", dictaminó.
Al mismo tiempo, destacó que "está claro" que la Unión Europea (UE) no puede ejercer de mediadora ya que no es neutral en el conflicto, y que ambas partes "tienen que hablar entre ellas".
Kallas recordó también que de cara a un posible acuerdo de paz, la UE se enfrentaría a numerosas peticiones, sin explicitar si se refería a la concesión de garantías de seguridad o al ingreso de Ucrania en el bloque comunitario.
En este contexto, recalcó que no se puede "dar sin recibir nada a cambio" y que a nivel de ministros europeos de Exteriores ya se ha discutido qué señales debe dar Rusia para que sea posible "avanzar". "Así las negociaciones serían algo mas igualitarias, en lugar de colocar toda la presión sobre Ucrania, que, por cierto, es aquí la víctima, porque los rusos comenzaron esta guerra", señaló.
AMBOS LADOS
Witkoff y Kushner se entrevistaron tanto con el presidente ruso, Vladimir Putin, como con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en un intento de reanudar los contactos trilaterales entre EE.UU. y los bandos enfrentados, que se interrumpieron en febrero pasado debido al comienzo de la operación militar contra Irán.
Los dos emisarios del presidente Donald Trump viajaron el domingo por primera vez a Ucrania, ya que hasta ahora el equipo de Zelenski y él mismo siempre han tenido que trasladarse a EE.UU., o a otros países, mientras que sí habían estado en varias ocasiones en Moscú.
En coincidencia con la lectura de Kallas, los analistas ven que esta primera visita de los enviados de Trump no abrió esperanzas de un avance hacia la paz, al faltar señales de que Washington vaya a ejercer más presión sobre Moscú o de que Rusia pueda ceder en sus objetivos.
"(Vladímir) Putin no quiere parar la guerra y no está interesado en negociaciones serias, por desgracia. Está esperando al invierno e intensificando los ataques contra Ucrania", coincidió el diputado gubernamental Oleksandr Merezhko, jefe de la Comisión de Exteriores del Parlamento, un día después de la visita de Steve Witkoff y Jared Kushner.
Aunque en Kiev parezca lejana la perspectiva de nuevas conversaciones de paz, Merezhko espera que su breve estancia pueda contribuir a que los enviados vean la situación de forma más realista y resulte así útil en un diálogo futuro.
"Ya era hora de que vinieran", señaló Merezhko, que piensa que el viaje tiene el objetivo de demostrar que los negociadores de Trump no son prorrusos.
IMPROBABLE
Aunque es escéptico con respecto a los efectos prácticos, el diputado reconoce que Ucrania debe continuar el diálogo para evitar alegaciones de que está obstaculizando el proceso de paz y para retener el limitado pero importante apoyo que recibe de EE. UU.
Incluso si las conversaciones de paz trilaterales se reanudasen pronto, tras un parón de más de seis meses, Merezhko piensa que es improbable que haya resultados tangibles si Trump no incrementa la presión sobre Rusia, por ejemplo a través del proyecto de ley para sancionar a los compradores de petróleo ruso.
