Robo de fármacos: avanza la causa con nuevos hallazgos en allanamientos
La Policía secuestró insumos médicos en domicilios vinculados a dos profesionales investigados por el faltante en el Hospital Italiano. También se allanó la Asociación de Anestesia mientras se analiza un posible nexo con una muerte bajo sospecha.
La investigación por el robo de fármacos del Hospital Italiano de Buenos Aires sumó en las últimas horas nuevos elementos que complican la situación de los imputados. En el marco de tres allanamientos realizados por la Policía de la Ciudad, se secuestraron insumos médicos sensibles, entre ellos jeringas, ampollas y tubos con anestesia clínica, en uno de los domicilios vinculados a la causa.
Los operativos fueron llevados adelante el pasado 13 de marzo por la División Investigaciones de Organizaciones Criminales, por orden del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°47, que interviene en una causa por hurto calificado. Dos de los procedimientos se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires y el tercero en Tigre.
En una de las viviendas allanadas, los investigadores incautaron además dispositivos electrónicos -pendrives, tablets, un celular y notebooks- junto con una caja que contenía tubos con anestesia, agujas, jeringas y ampollas con sedantes quirúrgicos. El hallazgo refuerza la hipótesis de que los elementos sustraídos del centro de salud pudieron haber sido almacenados fuera del circuito hospitalario.
La causa se inició a partir de una denuncia presentada por el representante legal del hospital, luego de detectar mediante cámaras de seguridad el faltante de insumos quirúrgicos y cápsulas de anestesia. Desde entonces, la pesquisa avanzó sobre dos profesionales de la salud: Hernán Boveri y Delfina Lanusse, cuya situación procesal se torna cada vez más comprometida.
En paralelo, los investigadores analizan un posible vínculo con la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, ocurrida a fines de febrero. El profesional, que trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, presentaba marcas compatibles con la utilización de vías en ambos pies. Según la autopsia, falleció a causa de una congestión con edema pulmonar y meningoencefálico, en un cuadro que se presume asociado a una sobredosis de propofol y remifentanilo, sustancias utilizadas en anestesia.
Si bien se trata de una línea investigativa paralela, el análisis de este caso podría aportar elementos relevantes para comprender el circuito de los fármacos bajo sospecha.
En este contexto, la División Organizaciones Criminales también allanó la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación, con el objetivo de secuestrar documentación y actas vinculadas a los imputados. El procedimiento se llevó a cabo en la sede de la calle Juan Felipe Aranguren al 1300, en el barrio porteño de Caballito.
El abogado de la entidad, Eduardo Gerome, aseguró que la institución colaboró desde el inicio con la investigación y que incluso acompañó al hospital en la presentación de la denuncia. “Somos los primeros que queremos que esto se aclare”, sostuvo.
Según explicó, el allanamiento tomó por sorpresa a la asociación, ya que estaban dispuestos a entregar la documentación requerida. Entre los elementos buscados figuran actas de reuniones y registros administrativos que podrían contribuir a reconstruir el vínculo de los acusados con la entidad.
Mientras avanza la causa, el expediente suma complejidad y abre interrogantes sobre el control de insumos sensibles en el sistema de salud. Los resultados de los peritajes y el análisis de la documentación secuestrada serán claves para determinar responsabilidades y esclarecer el alcance de una trama que aún está lejos de cerrarse.
