Renunció el titular del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad a menos de un mes de haber asumido

Néstor Marcelo Lamboglia renunció este lunes a la presidencia del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) a semanas de haber tomado posesión del cargo. 

Los motivos de la decisión habrían estado ligados a la fuerte interna que existe en el organismo. Su vicepresidente, Vicente Serra, quedó a cargo del ENRGE.

En concreto, de acuerdo a fuentes del organismo, el fin de ciclo de Lamblogia se dio por una disputa puertas adentro con Marcelo Nachón, vocal del ente y ex interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Existieron divergencias de criterios y el flamante exfuncionario decidió dar un paso al costado.

Para fuentes oficiales, la dimisión fue por “motivos personales”. A su vez, desmintieron internas y recalcaron que su paso por el ente es valorado positivamente dentro de la estructura del organismo”.

El cargo en manos de Serra tendrá una corta duración, ya que está previsto que se inicie un nuevo concurso para la selección del próximo presidente del organismo, a fin de asegurar un proceso ordenado en la designación de autoridades.

La salida del funcionario se produjo en medio del proceso de puesta en marcha del nuevo ente, que fue conformado para absorber las competencias que hasta ahora ejercían de manera separada el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

Lamboglia había sido designado formalmente semanas atrás como presidente del directorio del ENRGE, organismo creado en el marco de la política de reestructuración estatal impulsada por la administración de Javier Milei. El ente tiene como objetivo central concentrar bajo una única estructura las tareas de regulación, fiscalización y control de los servicios de gas natural y energía eléctrica.

La creación del nuevo organismo fue establecida mediante la reglamentación de la Ley de Bases y forma parte de un proceso de reorganización que busca reducir estructuras administrativas y unificar áreas de supervisión dentro del sector energético. Hasta que la transición quede plenamente completada, continúan vigentes distintas unidades operativas heredadas del ENRE y del Enargas para garantizar el funcionamiento del sistema.