El jueves el oficialismo del Senado le prorrogó por cinco años su lugar en la cámara federal de apelaciones del trabajo a Víctor Pesino, el juez que votó en contra de la CGT por la cautelar que había frenado la reforma laboral. La votación fue muy pareja porque a LLA le faltaron nueve aliados habituales. Votaron en contra el radical Abad, los peronistas disidentes Andrada, Moisés y Vigo y los “dialoguistas” Carambia y Gadano. Estuvieron ausentes la macrista Cristina, el peronista disidente Espínola, el radical Fama y Terenzi (JxC). Son legisladores aliados de LLA, pero que de ahora en más están en duda.
Cuestiones de privilegio
La oposición abusa en el Congreso de la presentación de cuestiones de privilegio (cuyo trato es impostergable) para criticar al gobierno y no para su función institucional que es la de denunciar ataques al funcionamiento del Congreso. El miércoles el justicialista José Mayans usó una cuestión de privilegio para contestar las planteadas por el previamente y fustigar al gobierno. El radical Eduardo Vischi, le recordó a Victoria Villarruel que no frenó a Mayanslas cuestiones de privilegio no se pueden refutar. En el oficialismo están perdiendo la paciencia con el trato contemplativo de Villarruel con el PJ.
Novedades sobre Malvinas
El gobierno tuvo que afinar la comunicación política por Malvinas. Lo desubicó la bandera reivindicativa de los jugadores en el Mundial. Milei quería separar fútbol de la política, pero tuvo que apoyar una movida que no podía controlar. Por eso anticipó algo que hasta entonces se manejaba en secreto: que Argentina negocia el apoyo de los EE.UU. para sus reclamos sobre el archipiélago. El gobierno confía en que pronto podrá hacer un anuncio muy favorable en ese terreno, porque tanto los ingleses como la OTAN son cada vez menos confiables para Trump. Pero se quedó, eso sí, sin el factor sorpresa.
Déficit fiscal en junio
El viernes el ministro de Economía posteó en las redes números macroeconómicos de junio. Muy favorables. La inflación mayorista creció el 1,1% y los productos nacionales experimentaron una suba del 1%. Mientras tanto, los importados aumentaron el 2,3%. El precio de los productos manufacturados creció el 1,6%, pero en el rubro alimentos y bebidas hubo una deflación del 0,3%. Le llovieron críticas e insultos, pero nadie le señaló que por la baja recaudación en julio hubo déficit fiscal de un billón de pesos. El primer semestre terminó son superávit primario de 0,6% y financiero de 0,1% del PBI.
