Quesos, copas y amigos en Recoleta
Facundo Berti y Ezequiel Cunzolo crearon ‘Porte’ con una idea sencilla y fueron ampliándola con el tiempo. Vinos, coctelería y platos de inspiración bistró conviven en un espacio pensado para distintos públicos y momentos.
Es una noche agitada en ‘Porte’. Termina de cerrar una mesa larga con un evento en el costado más lúdico del local. A través de los vidrios se ve a amigos, tal vez colegas, que tomaron alcohol, comieron quesos riquísimos y están disfrutando de los últimos minutos de charla. En la barra, Ezequiel Cunzolo prepara algunos tragos finales.
En el otro lado, el costado “más serio”, una pareja charla tranquila y, en otra mesa, dos amigos investigan unos quesos tal vez inhallables en otro lugar de Buenos Aires. Al cabo de unos minutos, aparece Facundo Berti, el chef y cabeza del equipo. Sonríe, a pesar del cansancio de un día agitado, uno más. Ofrece probar algunas de sus creaciones como pato crispy y croquetas de langostinos. También tienta con preparaciones de inspiración bistró como pulpo español, pesca del Atlántico y parmentier de cordero braseado.
Y por supuesto, ofrece quesos, la marca en el orillo de la casa. Hay mucha variedad: más de 25. Brie, cheddar inglés y azul gourmet son algunos de los destacados.
La idea es relajarse y disfrutar de un ambiente ligeramente internacional. El local, semioculto, está emplazado dentro de A-Hotel, un edificio de estilo francés en Recoleta que conserva su bella arquitectura original. La combinación de mármoles y los manteles blancos completan una atmósfera que busca ser elegante sin resultar solemne.
AMIGOS, QUESOS Y TRAGOS
La historia de ‘Porte’ tiene en el centro el deseo de dos amigos que fueron consolidando una relación a través de la gastronomía. “Con Facu nos conocemos desde otro proyecto con muchas sedes y público a toda hora. El era jefe ejecutivo y yo estaba con toda la parte de gerenciamiento de bebidas y barra. Los dos somos gastronómicos desde hace más de 20 años”, señala Ezequiel, quien decidió sumarse a la idea de su amigo y largarse a un restó tal vez “más chiquito” pero que lo hiciera vibrar.
A su lado, Facundo -formado como chef con Beatriz Chomnalez y Darío Gualtieri, entre otros- recuerda cuando Porte’ abrió, hace aproximadamente un año. Pide un vaso con agua -nada de alcohol esta noche al menos- y se entrega a la charla: “Yo quería hacer un bar de quesos y vinos. Para mí era una propuesta hermosa, pero en algún punto se iba a quedar corta. Entonces muy pronto empezamos a pensar cómo ampliarla”.
¿Por qué los quesos? “Había un nicho -responde-. ¿A quién no le gusta el queso? Realmente a todo el mundo le gusta. Y además yo siempre había querido algo así. Podría haber terminado haciendo solamente un bistró, pero los quesos aportaban una parte más informal. La idea era que no fuera solamente un restaurante al que venís a comer”.
Facundo agrega otra de las claves: “Acá podés tomar algo, pedir un platito de queso, una panera, algunas cosas para picar, y ya tenés una experiencia accesible. Queríamos que fuera así”.
Poco a poco, el restaurante se fue transformando y de ofrecer prácticamente sólo quesos y copas, se expandió. “La sommelier Florencia Alvarez nos hizo la carta de vinos y, a partir de ahí, incorporamos también coctelería y bebidas más fuertes”, señala el chef.
La idea, explica el jefe de barra, fue ir escuchando al público: “Prestamos atención a toda crítica, la buena y la no tan buena. Que alguien te diga ‘este cóctel no me gustó, me hubiese gustado más así’ es súper aceptable y, a veces, es lo mejor porque te ayuda a mejorar un punto flojo”.
Encontrar qué música iba para el espacio también les llevó tiempo: “Tenemos un público muy variado: chicos jóvenes, parejas, familias, amigos. Entonces uno te dice ‘acá falta más funk’, otro quiere un poco más de rock y otro algo más tranquilo. Encontrar ese punto también fue parte de la construcción del lugar”, explica Facundo.
En la noche se escuchan ritmos tranquilos, suaves, funky, que ayudan a relajarse y disfrutar. “Buscábamos darle un costado más bistró -agrega el chef-, con una pequeña impronta, pero seguimos construyéndolo”.
-Le encontraron una personalidad bien particular.
-Muchas veces voy a un bar y la comida cumple. O voy a otro con una muy buena propuesta gastronómica y las bebidas valen hasta ahí. Es difícil encontrar las dos cosas juntas. Nosotros buscamos eso: un espacio que tenga coctelería y comida, ambas con peso.
HISTORIAS
En su año de vida, ‘Porte’ ya acumula pequeñas historias. Una de ellas tiene como protagonistas precisamente a la pareja sentada en una de las mesas. Facundo se acerca, los saluda. “Ellos tuvieron acá su primera cita hace tres meses -cuenta unos momentos después-. Hoy volvieron y pidieron lo mismo. ¿Ves? Eso es lindo de ver acá, de tener un lugar así”.
La jornada termina, Facundo -reciente papá- y Ezequiel saludan a los últimos clientes. Fue un día de trabajo intenso en ‘Porte’, con evento incluido y mesas llenas.
Dirección: Azcuénaga 1268, Recoleta.
Horarios: Lunes a sábados de 18.30 a 1.30.
Instagram: @porte.bar
