PRIMER ALCALDE MUSULMAN EN LA CAPITAL ECONOMIA DE ESTADOS UNIDOS
Prometió Mamdani gobernar Nueva York como "socialista democrático"
Por ANTHONY IZAGUIRRE
Desde Nueva York - AP
Zohran Mamdani se convirtió el jueves en alcalde de Nueva York, asumiendo uno de los trabajos más implacables de la política estadounidense con la promesa de transformar el gobierno en nombre de la esforzada clase trabajadora de la ciudad.
El dirigente demócrata juró en una estación de subterráneo fuera de servicio debajo del Municipio apenas pasada la medianoche, colocando su mano sobre un Corán mientras asumía el cargo como el primer alcalde musulmán de la urbe.
Después de trabajar parte de la noche en su nueva oficina, Mamdani regresó al Municipio en un taxi alrededor del mediodía para una inauguración pública más grandiosa, donde el senador federal Bernie Sanders —a quien el alcalde admira— habló al público por segunda vez.
“A partir de hoy, gobernaremos de manera abierta y audaz. Puede que no siempre tengamos éxito, pero nunca se nos acusará de carecer del valor para intentarlo”, manifestó Mamdani ante una multitud jubilosa.
“A quienes insisten que la era del gran gobierno ha terminado, escúchenme cuando digo esto: el Municipio ya no titubeará en usar su poder para mejorar las vidas de los neoyorquinos”, agregó.
Multitudes se congregaron bajo el intenso frío para una fiesta de investidura al sur del Municipio, en una zona de Broadway conocida como el “Cañón de los Héroes”, famosa por sus desfiles con papel picado.
Mamdani se puso a trabajar inmediatamente después del evento.
Revocó varias órdenes ejecutivas emitidas por la administración anterior desde el 26 de septiembre de 2024, la fecha en que las autoridades federales anunciaron que el exalcalde Eric Adams había sido acusado de corrupción, cargos que luego fueron desestimados tras la intervención del gobierno del presidente Donald Trump.
Luego visitó un edificio de apartamentos en el distrito de Brooklyn, donde anunció que revitalizará una oficina de la ciudad dedicada a proteger a los inquilinos y creará dos grupos de trabajo enfocados en la construcción de viviendas.
“Gobernaré como socialista democrático”
Durante la ceremonia diurna, Mamdani y otros oradores tocaron el tema que lo llevó a la victoria en las elecciones: la devoción por usar el poder del gobierno para ayudar a los millones de personas que pasan apuros debido al elevado costo de la vida en la ciudad.
Mamdani salpicó sus comentarios con referencias a esos neoyorquinos, citando a trabajadores con botas con punta de acero, vendedores ambulantes de comida halal “cuyas rodillas duelen por trabajar todo el día”, y cocineros “que manejan mil especias”.
“Fui elegido como un socialista democrático y gobernaré como un socialista democrático”, expresó Mamdani. “No abandonaré mis principios por miedo a ser considerado ‘radical’”.
Antes de tomar el juramento, Sanders le dijo a la multitud que la mayoría de las cosas que Mamdani quiere hacer —incluido aumentarle los impuestos a los ricos— no son radicales en absoluto.
“En el país más rico de la historia del mundo, asegurarse de que las personas puedan vivir en viviendas asequibles no es radical”, dijo a la multitud. “Es lo correcto y lo decente”.
Mamdani estuvo acompañado en el escenario por su esposa, Rama Duwaji. Adams estuvo presente, sentado cerca de otro exalcalde, Bill de Blasio.
El actor Mandy Patinkin, quien recientemente recibió a Mamdani para celebrar Janucá, cantó “Over the Rainbow” con niños de un coro de una escuela primaria. La invocación fue realizada por el imán Khalid Latif, director del Centro Islámico de la ciudad de Nueva York. El poeta Cornelius Eady leyó un poema original titulado Proof (Prueba).
Además de ser el primer alcalde musulmán de la ciudad, también es el primero de ascendencia sudasiática y el primero nacido en África. A sus 34 años, es también el alcalde más joven de la ciudad en generaciones.
Atención infantil y ómnibus gratuitos
En la fiesta en Broadway para observar la juramentación, los espectadores se pararon hombro con hombro, mirando hacia varias pantallas gigantes y cantando y bailando para combatir el frío. Algunos repartían chocolate caliente y calentadores de manos. Muchos dijeron sentir que estaban presenciando un hecho histórico.
Entre ellos estaba Ariel Segura, un residente del distrito del Bronx de 16 años, que había llegado cinco horas antes para asegurar un buen lugar.
“Estoy aquí admirando a un político; como que es algo loco”, expresó, enjugándose las lágrimas mientras Mamdani concluía su discurso. “Ahora es el momento de exigirle cuentas”.
En una campaña que ayudó a hacer de la “asequibilidad” una palabra de moda en todo el espectro político, Mamdani se presentó con una plataforma que incluía cuidado infantil gratuito, autobuses gratuitos, congelación del alquiler para aproximadamente un millón de hogares, y un programa piloto de tiendas de comestibles administradas por la ciudad.
En su discurso de investidura, Mamdani insistió en que no desperdiciará su oportunidad de implementar esas políticas.
“Un momento como este es inusual. Pocas veces tenemos tal oportunidad de transformar y reinventar. Más infrecuente aún es que sean las propias personas quienes tengan las manos en las palancas del cambio. Y, sin embargo, sabemos que, con demasiada frecuencia en nuestro pasado, momentos de gran posibilidad han sido entregados rápidamente a una imaginación pequeña y a una ambición aún menor”, señaló.
Pero también tendrá que enfrentar las responsabilidades diarias de gobernar la ciudad más grande de Estados Unidos: la gestión de la basura, la nieve y las ratas, mientras se le culpa por los retrasos en el subterráneo y los baches en las carreteras.
En su discurso, Mamdani reconoció la tarea que tiene por delante, diciendo que sabe que muchos estarán observando para ver si él puede tener éxito.
“Quieren saber si la izquierda puede gobernar. Quieren saber si las dificultades que los afligen pueden resolverse. Quieren saber si es correcto volver a tener esperanza”, expresó. “Así que, unidos con el viento del propósito a nuestras espaldas, haremos algo que los neoyorquinos hacen mejor que nadie: daremos ejemplo al mundo”.
Rápido ascenso al poder
Mamdani nació en Kampala, la capital de Uganda, hijo de la cineasta Mira Nair y del académico y escritor Mahmud Mamdani. Su familia se mudó a la ciudad de Nueva York cuando él tenía 7 años, y él creció en una urbe marcada por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en la que los musulmanes no siempre se sienten bienvenidos. Se naturalizó estadounidense en 2018.
Trabajó en campañas políticas para candidatos demócratas en la ciudad antes de postularse para un cargo público, y en 2020 ganó un escaño en la Asamblea estatal como representante de una sección de Queens.
Ahora que ha asumido el cargo, Mamdani y su esposa dejarán su apartamento de una habitación con alquiler estabilizado en ese distrito para instalarse en la majestuosa residencia oficial del alcalde en Manhattan.
Mamdani hereda una ciudad en auge, después de años de recuperación lenta tras la pandemia del COVID-19. Los delitos violentos han caído a niveles prepandémicos. Los turistas han regresado. El desempleo —que se disparó durante los años de la pandemia— también ha vuelto a los niveles de la época anterior al coronavirus.
Sin embargo, sigue habiendo una profunda preocupación por los altos precios y el incremento de los alquileres en la ciudad.
En sus palabras de apertura ante la multitud, la representante federal Alexandria Ocasio-Cortez elogió a los neoyorquinos por elegir “la valentía sobre el miedo”.
“Hemos elegido la prosperidad para la mayoría sobre el botín para unos pocos”, manifestó.
