Tras revocar el Vaticano, en 2025, el “nihil obstat”, el caso del obispo de Quilmes quedó formalmente cerrado

¿Podría reabrirse la causa de Monseñor Novak?

Según el canonista Fray Dr. Daniel Medina, el cese o cierre del camino hacia los altares no es un acto dogmático, sino administrativo. No puede seguir la causa hoy, pero podría aclararse con el tiempo, destacó.


El Dicasterio para las Causas de los Santos, entidad de la Curia Romana que dirige, coordina y supervisa, en el seno de la Iglesia Católica, los procesos de beatificación y canonización -desde la fase diocesana de recopilación de pruebas hasta la decisión final del Pontífice- revocó el 13 de octubre de 2025, en el caso del primer obispo de Quilmes, Monseñor Jorge Novak, el “nihil obstat”.

La locución (“nihil obstat”) proviene del latín jurídico y se traduce como “nada se opone” o “nada obstaculiza”, desde el punto de vista de las enseñanzas de la Iglesia Católica, la publicación de un libro o una obra escrita. Inicialmente aludía a la autorización de un censor eclesiástico -“nihil obstat quominus imprimatur libellus” (no existe impedimento para que un libro sea impreso)-, aunque de modo progresivo la fórmula (abreviada) se aplicó también a los procedimientos de beatificación y canonización. Por último, pasó al lenguaje común como sinónimo de beneplácito, aprobación o visto bueno. Concretamente, en el caso que nos ocupa, el “nihil obstat” fue la autorización indispensable del Dicasterio para las Causas de los Santos que posibilitó el desarrollo del proceso canónico sobre Novak, hasta que el Vaticano dispuso su revocación el 13 de octubre de 2025.

Entiende la mencionada entidad de la Curia Romana (Dicasterio) que el entonces obispo de Quilmes no realizó un procedimiento disciplinario (al haber omitido, presuntamente, sus obligaciones de actuar) en relación con “la conducta de un sacerdote” de la Diócesis. Aclaró, no obstante –el propio prefecto del Dicasterio, cardenal Marcelo Semeraro- que el cese de la beatificación se adopta “sin expresar ningún juicio moral sobre la vida, virtudes y acción pastoral del Siervo de Dios”. (Esa condición de Siervo de Dios le había sido otorgada a Novak, el 11 de diciembre de 2017, tras la autorización oficial del Vaticano para iniciar los postuladores su causa de beatificación).

UNA NOTICIA COMUNICADA CON DOLOR

Debido a los tiempos administrativos y etapas procesales, a las cuales están sujetas las notificaciones de la Santa Sede, la resolución del Dicasterio para las Causas de los Santos –firmada en Roma, el 13 de octubre de 2025 por el cardenal Marcelo Semeraro- recién adquirió carácter público el 8 de abril de 2026 (es decir, varios meses después). En esa fecha, y con adecuación a los lineamientos jurídicos emanados de Roma, el Obispado del Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino -congregación religiosa a la cual perteneció Novak- emitieron un comunicado conjunto, donde las dos instituciones coactoras de la causa de beatificación notificaron formalmente el “cese definitivo” del proceso. El comunicado fue suscripto por Monseñor Carlos Tissera, obispo de la Diócesis de Quilmes, y el sacerdote Jerzy Faliszek, superior provincial de la Sociedad del Verbo Divino –SVD- (Argentina Sur). No se dieron a conocer oficialmente detalles del caso ni la identidad del sacerdote, respecto del cual Novak no efectuó el procedimiento previsto en el Código de Derecho Canónico. Cronológicamente, según fuentes consultadas, la falta de una investigación preliminar formal -o presunta omisión de Novak al no remitir el caso a juicio por los supuestos delitos de un sacerdote- habría coincidido, al menos de forma parcial, con la enfermedad gástrica del entonces obispo de Quilmes, en los últimos meses de su vida. (Novak falleció de un tumor cancerígeno en el estómago, el 9 de julio de 2001).

TESTIMONIO DEL PADRE EDUARDO DE LA SERNA

“Como hombre de Dios que era –conforme expresa en su blog personal el Padre Eduardo de la Serna, doctor en Teología (Teresianum, Roma) y profesor emérito de Sagradas Escrituras, quien ejerce su ministerio sacerdotal en Quilmes- Jorge Novak le creyó al cura que decía que no era verdad aquello de lo que lo acusaban; (Novak) no podía entender que un cura mintiera (porque él no lo hacía ni lo haría). Cuando los testimonios y pruebas fueron abrumadores sobre el obrar del cura, Novak dijo que se había equivocado, le había creído”. También, según De la Serna, el entonces obispo de Quilmes (Novak) expresó que “debía renunciar a la conducción de la Diócesis (algo a lo que los curas que estábamos con él en ese momento lo desalentamos)”.

Cabe destacar, que por disposición adoptada durante el pontificado de Francisco -Pascite Gregem Dei, o “Apacentad la grey de Dios”- existen desde 2021 sanciones más severas para los delitos eclesiásticos (relacionados por lo común, aunque no en forma excluyente, con aquellas causas que involucran a sacerdotes por abuso). Con la nueva reforma, muy posterior a la época en que Jorge Novak fue obispo de Quilmes (1976 a 2001), se ha limitado la discrecionalidad de los obispos en materia disciplinaria, cimentada en el antiguo carácter facultativo de las penas. Hasta ese momento, y no necesariamente por mala fe, la sanción episcopal solía atenerse a las habituales amonestaciones o traslados de destino.

OPINIÓN DE UN ESPECIALISTA

Para conocer las implicancias legales e institucionales del “cese definitivo” o cierre formal de la causa de beatificación de Monseñor Jorge Novak, de fuerte repercusión en el ámbito público y eclesial, La Prensa requirió la opinión de Fray Dr. Daniel Medina, perteneciente a la Orden de los Agustinos Recoletos, y decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina (UCA).

- Tras la sorpresiva decisión del Vaticano, ¿podría en el futuro reactivarse o reabrirse la causa de beatificación de Monseñor Novak?

-Se le ha quitado el “nihil obstat”. No puede seguir la causa hoy, pero podría aclararse con el tiempo. Demostrarse algo diferente El “cese definitivo” no es un acto dogmático (proclamación de fe). Es un acto administrativo (es decir, no entra en la categoría de definiciones doctrinales ni dogmáticas).

-¿La solución debe darse estrictamente dentro del ámbito jurídico –cuestiones controvertidas de Derecho Canónico-, o también inciden factores institucionales?

-Hace falta que el impedimento (la no adopción de una decisión disciplinaria por parte de Novak, respecto de la conducta de un sacerdote de su Diócesis), se pueda aclarar mejor. A veces hay personas heridas por un tema particular (abuso). Entonces esa sensibilidad obliga a esperar un tiempo. Lo que se puede hacer -por parte del Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino- es buscar todos los elementos posibles (nuevas pruebas documentales, testimonios, o dictámenes periciales), o bien trabajar en otros aspectos y así fortalecer los argumentos para, más adelante, contrarrestar la revocatoria del “nihil obstat”.

-¿Podría mencionar alguna causa de beatificación que haya sido catalogada oficialmente en el Derecho Canónico como un “caso histórico” (por haber estado suspendida o interrumpida durante largo tiempo), y continuar luego el curso legal?

-El caso de Isabel la Católica (Isabel I de Castilla) estuvo totalmente suspendido. Y hoy en día se encuentra prácticamente listo. Se esperó el momento oportuno. (N. de la R.: El proceso de beatificación de Isabel la Católica comenzó oficialmente en 1958, es decir, más de cuatro siglos después de la muerte de la soberana, acaecida en 1504. La causa se suspendió en 1991, para evaluar mejor aspectos históricos controvertidos. Existen en la actualidad, tras décadas de suspenso, nuevas perspectivas en Roma).

-¿Hasta qué punto el contexto histórico o sociopolítico –en el cual vivió y desarrolló su apostolado el candidato a los altares- puede condicionar su proceso de beatificación?

-Muchas veces las interrupciones o suspensiones de los procesos de beatificación o canonización tienen un mensaje que debe ser interpretado. Por ejemplo en el caso de los Mártires de la Guerra Civil española, o Mártires del siglo XX en España.

Fray Dr. Daniel Medina.

EL PUNTO DE PARTIDA

-Las normas pontificias prevén cuatro etapas oficiales para declarar santo a un fiel fallecido: 1) Siervo de Dios (Servum Dei); 2) Venerable; 3) Beato; y 4) Santo. ¿Podría describir las características de las dos primeras, por ser ellas las que, por lo pronto, más se relacionan con la causa de beatificación de Monseñor Novak?

-La inquietud de que una persona sea –en un primer paso- declarada Siervo de Dios, nace por lo común desde una parroquia, orden religiosa o asociación de fieles (actor de la causa). A su vez, el actor nombra formalmente a un postulador (representante legal) ante el obispo de la Diócesis donde murió la persona. Si el obispo acepta la decisión (estudio de la biografía del candidato, al igual que las pruebas de su fama de santidad) y decide abrir el caso, acude al Dicasterio para las Causas de los Santos, en Roma. (Según la reforma de 1983, el plazo para iniciar una causa de beatificación es después de los cinco años del fallecimiento del candidato. Pero a su vez, y de acuerdo con la reforma de 2007, el tiempo de espera para iniciar el proceso no debe superar el plazo de cincuenta años).

-¿Cuál es, desde un enfoque jurídico, el significado y los alcances de la expresión “nihil obstat”?

-El Dicasterio examina en Roma el informe remitido desde la Diócesis donde murió el candidato y dicta el decreto, con la aclaración de que nada impide iniciar la causa (decreto de “nihil obstat”). Este decreto es la respuesta oficial de la Santa Sede, a las autoridades diocesanas que han pedido iniciar el proceso canónico. Obtenido en Roma el decreto de “nihil obstat”, el obispo diocesano dispone la apertura formal de la causa y da comienzo la “fase diocesana” de investigación. Desde la firma de este último decreto, el fiel fallecido recibe oficialmente -de parte del obispo, pero con el visto bueno previo del Vaticano- el título de Siervo de Dios. (N. de la R.: En el caso de Monseñor Jorge Novak, el título de Siervo de Dios –que se mantiene- le fue otorgado el 11 de diciembre de 2017. Es decir, tras la apertura formal de la causa de beatificación).

-Una vez que una persona alcanzó esa designación -Siervo de Dios-, ¿cómo se obtiene, en una segunda etapa, el otorgamiento del título de Venerable?

-Esta segunda denominación -Venerable- se otorga a una persona fallecida que vivió las virtudes cristianas “de manera heroica”. Para ello es indispensable un estudio exhaustivo (llamado Positio, o “posición sobre las virtudes”) de todos los escritos, testimonios y biografías del candidato. También debe haber una votación positiva de teólogos, obispos y cardenales en Roma. Y por último, el Papa avala, con su firma, el decreto de virtudes heroicas.

-¿En qué momento debe ocurrir un milagro, o hecho sobrenatural, atribuido a la intercesión del candidato?

-En las dos primeras etapas del proceso -en que a la persona se la declara Siervo de Dios o Venerable- no se requiere ningún milagro o hecho sobrenatural atribuido a la intercesión del candidato. Los milagros solo son obligatorios más adelante, específicamente para las etapas de beatificación y de canonización, salvo en el caso de los mártires.

INTERVENCIÓN DIRECTA DEL PAPA

-Por último, y según ocurrió en algunas causas recientes, ¿podría el propio Papa intervenir en forma directa y excepcional ante la revocación del “nihil obstat” por parte del Dicasterio, o en el caso de suspensión de una causa de beatificación?

-Sí, ciertamente el Papa podría intervenir en un proceso de beatificación, para que se vuelva a conceder el “nihil obstat”. Por lo común, el Papa actúa por medio del Dicasterio. ¿Tiene autoridad el Papa para intervenir? Ciertamente la tiene.  Si de algún modo llegaran con posterioridad (a la decisión del Dicasterio), fundamentos u otros elementos, el Pontífice podría ordenar (a ese organismo oficial de la Curia Romana) que vuelva a otorgar el “nihil obstat”. ¿Tiene facultad el Papa? Sí, facultad tiene. Seguramente que el Papa no lo va a hacer de modo arbitrario. Pero podría haber elementos que le convenzan, y él actúe. Por supuesto que puede intervenir en forma personal si quiere. Pero usualmente lo hace por medio del Dicasterio.

La vitalidad del carisma verbita

Desplegada en los cinco continentes -más de 70 países-, la Congregación del Verbo Divino (Societas Verbi Divini) es ampliamente conocida por la sigla SVD, o también por la denominación verbitas, que deriva de la palabra latina Verbum (Verbo/Palabra). Su actual superior provincial -el Padre Jerzy (Jorge) Faliszek-  impulsó junto con el Obispado de Quilmes, y en calidad de coactor, el proceso canónico para la beatificación de Monseñor Jorge Novak, desde su apertura formal en diciembre de 2017. A su vez suscribió en abril de 2026, junto con el obispo de Quilmes, Carlos José Tissera, el comunicado oficial que confirmó el “cese definitivo” de la causa en el Vaticano (ver texto central).

“Monseñor Novak actuó en su  Diócesis con valentía. Muchos lo seguían al ver su compromiso. Uno de los hitos más significativos fue, entre otros,  la formación misionera y teológica de los laicos. Quedó toda una generación de  sacerdotes –no solo verbitas  (miembros de la Congregación del Verbo Divino)- que viven su legado”, indicó a La Prensa el actual superior provincial de la SVD. 

Oriundo de Polonia, Jerzy Faliszek vive hace treinta años en la Argentina. Su primer destino –tras su arribo al país en 1996- fue la localidad de Crespo (Entre Ríos), donde desplegó en toda su dimensión la vitalidad del carisma verbita. Merced a su formación académica y liderazgo se desempeñó como director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en la Argentina,  desde el 30 de octubre de 2017, hasta finales de 2022. Faliszek asumió formalmente como superior provincial de la Provincia Sur (ARS) de los Misioneros del Verbo Divino, el 1 de febrero de 2025. La Congregación del Verbo Divino –Gesellschaft des Göttlichen Wortes, en idioma alemán- fue fundada por San Arnoldo Janssen en Steyl, Holanda, el 8 de septiembre de 1875, y se caracteriza por su carisma misional “ad gentes” (salir de las propias fronteras geográficas y culturales, para anunciar el Evangelio). Pocos años después, en 1889, llegaron a la Argentina los dos primeros sacerdotes misioneros, Enrique Becher y Germán Löcken. Tras su paso por la provincia de Santa Fe, el Padre Becher -dinámico gestor y propulsor en la compra de tierras para las familias de inmigrantes alemanes del Volga- fundó en Entre Ríos, el 14 de julio de 1900, la Colonia Santa Anita (departamento Uruguay). Junto con la Colonia San Miguel Arcángel (cuna de Mons. Jorge Novak, fundada el 29 de septiembre de 1903, en el sudoeste bonaerense), Santa Anita -es conocida como la localidad de descendientes de alemanes del Volga que más vocaciones sacerdotales y religiosas aportó al país.

Padre Jerzy Faliszek.

SEMBRADOR DE ESPERANZA

Por su parte, el Padre Luis Liberti también es integrante de la Congregación del Verbo Divino (SVD). Tuvo a cargo, en su calidad de presidente de la Comisión Histórica y desde marzo de 2017 -junto con otros colaboradores, entre ellos Juan Bautista Duhau y Lucas Mirabet- la tarea de recopilar, clasificar y analizar toda la documentación sobre la vida y acción pastoral de Mons. Jorge Novak. (Desde la Colonia San Miguel Arcángel aportó valiosos testimonios e información local, Leandro Schneider). Ese corpus -sistematización del magisterio de Novak- sirvió de fundamento a la “fase diocesana”. Es decir, al armado del expediente canónico antes de su envío a Roma, por parte del postulador de la causa de beatificación, Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y actual presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. (Colaboró con Mons. Colombo el Hermano Víctor Hirsch, religioso de la Congregación del Verbo Divino).

Cabe consignar que tanto el Padre Faliszek como el Padre Liberti optaron, ante una consulta efectuada por “La Prensa”, por no emitir opinión acerca de la posibilidad, a futuro, de una eventual reapertura de la causa de beatificación de Monseñor Novak.

IDENTIDAD ECLESIAL Y PASTORAL

“La etapa más pública de Jorge Novak se registró durante su desempeño como primer obispo de Quilmes. En la Congregación del Verbo Divino había realizado actividades u ocupado cargos, fundamentalmente, de carácter interno. Como obispo tuvo que arrancar con una Diócesis nueva. Una iglesia local que comenzaba a existir desde la decisión del Papa Pablo VI”, manifestó el Padre Liberti a este diario.

“Desde el vamos él propuso que la organización de las bases de  la Diócesis se iba a tomar mediante el formato de un Sínodo. Lo celebra en 1981, 1982 y 1983 (las asambleas se realizaron durante la primavera de cada uno de esos tres años). Como primer objetivo, Novak planteó cuál era la identidad (eclesial y pastoral) de la Diócesis de Quilmes. En ese Sínodo se tomaron las grandes opciones (cimientos doctrinales y pilares de acción) de la Diócesis. Queda reflejado en la escritura que le pusieron a Jorge en su lápida: ´Un amigo de Dios y un amigo de los pobres´ ”.

DERECHOS HUMANOS

“Novak fue un hombre con una misión integral y extensa -reflexionó Liberti-.  Un hombre del ecumenismo, dialogando con otras confesiones cristianas. Un  hombre  de la defensa de los derechos humanos: justicia, solidaridad, y la atención de familiares de los presos y desaparecidos. (N. de la R.: Junto con Jaime de Nevares –obispo de Neuquén- Novak fundó en 1976 el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos –MEDH-. A las acciones de ambos se sumó Miguel Hesayne, obispo de Viedma). Lo que quedó sintetizado, porque Jorge escribía mucho, son cuatro opciones: los pobres, los derechos humanos, la vinculación con otras iglesias y el tema de la misionalidad. Una Iglesia misionera. Abierta”.

“Una de sus iniciativas fue la Escuela Diaconal. (Hoy Quilmes tiene el mayor número de diáconos permanentes). Formación catequística (basada en los lineamientos del Concilio Vaticano II). Y creación del Seminario Diocesano de Quilmes “María Reina de los Apóstoles” para la formación de los sacerdotes de su propia Diócesis. La misionalidad de Novak es una faceta inmensa”.

Padre Luis Liberti.

TEOLOGÍA DEL PUEBLO

Explicó el Padre Liberti que la Teología del Pueblo, así como se la denomina (un género muy amplio) es propia de la Argentina. El Padre Juan Carlos Scannone (jesuita) ha sido uno de los que la ha sistematizado conceptualmente. En nuestro país resultó muy importante el Documento de San Miguel, del año 1969. Fue como la recepción de Medellín del año anterior (1968), pero para la Argentina.

“Ese fue un documento (eclesial) clave. Fundamental. Jorge Novak lo manejó con mucha solvencia, y como buen historiador (doctorado en Historia de la Iglesia) obviamente captó cuál era la formulación “del Pueblo”. Qué es lo que pasa en las creencias, experiencias, vivencias y expresiones (de religiosidad o piedad popular)”.

SENSIBILIDAD SOCIAL

“En el compromiso social de Novak –sostuvo Liberti- tiene mucho que ver su infancia (en la Colonia San Miguel Arcángel, partido bonaerense de Adolfo Alsina). Él lo relata en un texto que encontraron cuando (Novak) ya había fallecido. Lo publicó hace ya unos años atrás (2002) el Padre Eduardo de la Serna, y es un escrito sobre su infancia. Ahí hay una altísima sen- sibilidad. La familia de Jorge Novak era muy humilde y vivía del trabajo del papá que allá por el año 1900 ejercía el oficio de “carrero”. Es decir, un hombre que en esa época hacía fletes (transporte de producción agrícola local –especialmente trigo y granos- desde la Colonia “San Miguel Arcángel” hasta los galpones del ferrocarril en Carhué, y a su regreso traía materiales de construcción, combustible y provisiones de los almacenes de ramos generales). Novak dice que, al hacer un alto en el viaje, su padre dormía debajo el carro con temperaturas menores a cero. Pero a esa familia nunca le faltó lo necesario para alimentarse. Y compartir la fe. Porque también en sus padres (Jorge Novak y Christina Prediger) es donde él ve a los grandes protagonistas de la fe. Monseñor Novak vivió lo social en carne propia”.

Por último, manifestó Liberti que Novak fue muy austero. “No hizo nunca alarde de nada, todo lo contrario. Viajaba en transporte público. Cuando lo conocí, él era superior provincial de la Congregación del Verbo Divino (cargo que ejerció entre 1972 y 1976), y viajaba siempre en tren o colectivo. Iba a dar clases o visitar a los hermanos (de la Congregación). Su sensibilidad social es fruto de su experiencia familiar. Después viene toda la parte que nosotros conceptualizamos como Teología del Pueblo. Pero eso es a posteriori. No la experiencia”.

“Novak señala en sus escritos que tiene un gran recuerdo de su madre como mujer orante. Callada. Silenciosa, pendiente de las necesidades de los hijos. Él era el mayor de cinco hermanos, y siempre tuvo muy presente la imagen de la madre en actitud de oración”, concluyó Liberti.

Carlos E. Hartmann