Paella, cochinillo e historia en San Telmo
‘El Casal de Catalunya Restaurante’ conjuga una tradición familiar entre sabores españoles y sentido de comunidad. Se encuentra en un bello edificio de gran valor histórico y arquitectónico.
Un casal es un centro comunitario, un espacio que alberga y cobija. Así se vive y disfruta ‘El Casal de Catalunya’, ubicado en San Telmo, donde la cocina española, mediterránea y catalana se expresa con plenitud.
Este mediodía no hay show de cochinillo, pero sí una de las mejores paellas que se consiguen en la ciudad -al menos así suele aparecer en los principales portales que recogen las opiniones de los clientes-. Santiago Luque, tercera generación de una familia vinculada a la gastronomía, atiende y mientras sirve los platos desgrana una historia propia y familiar. Hijo de Samuel Luque, actual responsable del restaurante, suele estar al frente del salón, cuando su padre se ausenta.
Cuenta que la relación de los Luque con El Casal comenzó alrededor de 2016. “Después de un viaje a España, donde quedamos fascinados con la paella, empezamos a buscar en Buenos Aires un lugar que ofreciera algo parecido. Lo encontramos en el restaurante del Casal, y con mi papá comenzamos a venir prácticamente todos los fines de semana”, recuerda.
Con el tiempo, la relación con Fernando García, entonces concesionario del restaurante, pasó de la de clientes habituales a una amistad. Finalmente, García los consideró “dignos sucesores” y la familia Luque se hizo cargo del lugar.

LA PAELLA
La paella ocupa un lugar central en la propuesta. Santiago hace una distinción que considera importante: “La paella es un arroz seco”. En la cocina trabajan con arroz bomba, una variedad que absorbe el caldo y los sabores sin liberar tanto almidón como otras variedades utilizadas en preparaciones más cremosas.
“Lo que tiene de especial la paella es eso: es una textura que no es tan cremosa, pero el sabor es mucho más intenso”, explica. El resultado depende, en buena medida, del caldo y del fumet, una preparación fundamental para concentrar los sabores del plato.
La otra especialidad de la casa es el cochinillo, que se sirve con su característica ceremonia: el corte de la carne con un plato, una demostración de su terneza que remite a la tradición segoviana. La tortilla de papas, las tapas y los pescados y mariscos completan una carta de cocina tradicional.
“No tenemos una gran gastronomía de autor ni una cocina súper compleja. Son cocinas tradicionales; lo que hacemos es cuidar el producto y prestar atención al detalle en las preparaciones”, resume Santiago.
El restaurante forma parte de una institución mucho más antigua que su propia historia gastronómica. El Casal de Catalunya fue fundado en 1886 y funciona como espacio de encuentro de la colectividad catalana. El edificio también alberga el Teatro Margarita Xirgu y conserva una intensa historia cultural y social que vale la pena conocer.
@elcasalrestaurante
Chacabuco 863, CABA
Horario: Martes a sábado: mediodía y noche / domingos: mediodía.

