El nefrólogo examinó estudios de Don Diego hechos entre 2012 y 2015
Otro papelón en el caso Maradona: analizaron la historia clínica del padre
La Junta Médica Interdisciplinaria, que evaluó la muerte de Diego Armando Maradona, analizó la historia clínica del padre del astro argentino.
Fuentes del caso señalaron que la situación es “un desastre para San Isidro y la Fiscalía”, lo que renueva cierta disconformidad con el desarrollo del debate.
“Seguramente, una vez acreditada la cuestión de Don Diego, se va a trabajar para resaltar qué estudios y conclusiones se apoyaron en esa prueba, para así no caer en una premisa falsa”, explicaron.
El nefrólogo Hernán Trimarchi, quien prestó testimonio el martes en el segundo debate oral y público por el supuesto homicidio simple con dolo eventual del ex jugador, habría examinado estudios de Don Diego realizados entre 2012 y 2015, año en el que estuvo internado en el Sanatorio Los Arcos hasta su muerte ocurrida a mediados de junio.
El ex entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) se encontraba en Dubái en ese momento y adelantó su vuelta a la Argentina para asistir al cortejo fúnebre de su padre llevado a cabo en el Cementerio de Bella Vista.
Uno de los voceros de la investigación explicó que en la última audiencia, los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, compararon los estudios de Don Diego con los de su hijo (2019 y 2020) y constataron que los números de socios eran distintos.
En este sentido, solicitaron consultar a la prepaga y el envío de un oficio a la Oficina de Migraciones para verificar las entradas y las salidas del célebre futbolista hace 11 años.
“Lo que se cuestiona es un estudio que se le hizo a Diego en 2015", explicó Mario Baudry, pareja de Verónica Ojeda y abogado que representa a Dieguito Fernando.
“Después de seis años, no creo que haya impericia, sino algo adrede”, sostuvo.
Luego, aclaró que cree que este error no cambia nada, pero que de todos modos es un escándalo porque se adulteró una prueba.
Por su parte, Francisco Oneto, abogado del neurocirujano Leopoldo Luque, aseguró que lo sucedido es grave.
“Para mí no ha sido nada adrede, pero sí veo una Junta de expertos a la cual se le dio una entidad que no tenía”, dijo. Y agregó: “Es escandaloso que un grupo de personas, autodenominados expertos, no hayan hecho algo tan elemental como verificar que los estudios sean de la persona que se decía que estaban estudiando”.
