‘La empleada’ (The Housemaid, Estados Unidos, 2025). Dirección: Paul Feig. Guion: Rebecca Sonnenshine, basada en la novela: ‘The Housemaid’, de Freida McFadden. Actores: Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar. Duración: 131 minutos. Clasificación: apta para mayores de 16 años.
Llegó al país ‘La empleada’, la transposición al cine de la novela homónima de Freida McFadden, que se ha convertido en un fenómeno y best seller literario desde su publicación. La película narra la historia de Millie, una joven que acaba de salir de prisión y acepta trabajar como empleada doméstica full time para la familia Winchester, integrada por Nina (Amanda Seyfried), quien entrevista y contrata a Millie; Andrew (Brandon Sklenar), marido de Nina y empresario, y la pequeña Cecelia (Indiana Elle).
Lo que parece ser el trabajo ideal no tarda en convertirse en una pesadilla para Millie, cuando comienza a ser víctima de malos tratos por parte de Nina. Si bien cualquiera no aguantaría ni la mitad de las cosas por las que tiene que atravesar, la recién empleada no puede perder el trabajo. Para motivarse y no renunciar, sobre todo porque necesita el dinero, cuenta con el apoyo de Andrew, quien la defiende frente a las injusticias de su esposa con afecto, lo que hace nacer en Millie cierto deseo para con él.
La película sale airosa y toma cierto vuelo cuando el guion plantea un plot twist inesperado que enfoca lo hasta ese momento acontecido desde otro punto de vista que invita al espectador a replantearse lo que hasta ahora sucedió. El maltrato de Nina, lo que sucede entre Andrew y Millie, las mentiras que salen a la luz, todo se reformula. Por razones obvias no cabe señalar más respecto de la trama en sí.
SIN SORPRESAS
La dupla de Amanda Seyfried y Sydney Sweeney funciona muy bien, acompañada por el galán estereotipado que interpreta Sklenar. Paul Feig no recurre a sutilezas y apuesta por una transposición bastante clara que, desde la mitad de la película en adelante, empieza a definir y explicar situaciones con escenas resueltas sin grandes sorpresas.
Visualmente, la película tiene a su favor una estética muy cuidada, un trío de actores protagonistas hegemónicos cuyo physique du role es atinado para estos personajes, y un recorrido por distintos géneros que acompañan la trama (thriller psicológico, romance, e incluso gore). Mención aparte para el guion de Rebecca Sonnenshine, que logra mantener la atención desde las primeras escenas y se eleva aún más a partir del giro de la trama en adelante.
Calificación: Buena
