'Ninguna droga es inofensiva'

La prestigiosa médica Raquel Bolton disertó durante el acto de su incorporación a la Academia del Plata.

Por Jorge Rouillon

Al incorporarse a la Academia del Plata, la médica Raquel Bolton advirtió sobre la accesibilidad a sustancias psicoactivas y el consumo abusivo en una sociedad que ha abandonado dimensiones morales.
"La realidad nos demuestra que ninguna droga es inofensiva, del uso se puede pasar a un deseo imperioso de consumo, instalándose el patrón de la adicción" señaló la médica Raquel Bolton, magister en ética biomédica, al disertar sobre "Drogadependencia. Consideraciones bioéticas" en el acto de su incorporación a la Academia del Plata.
La reunión se realizó en el Colegio del Salvador, sede de esa academia de ciencias, letras y artes desde su fundación en 1879. La nueva integrante fue presentada por la académica Alicia Errázquin, profesora en biología.
"Aunque su vocación fue la medicina, siempre estuvo en su corazón la enseñanza", dijo Errázquin al presentarla y valoró su cualidad de hablar de temas difíciles de discernir, "de forma muy sencilla, con un certero lenguaje y capacidad didáctica".

HUMANIZAR LA MEDICINA
Graduada de médica en la Universidad de Buenos Aires (UBA), en su Facultad de Psicología se formó en Fisiopatología y Enfermedades Psicosomáticas, y "en fidelidad a su vocación y compromiso con la humanización de la medicina" obtuvo más tarde el título de magister en Ética Biomédica en la Universidad Católica Argentina (UCA).
Bolton ejerció su profesión en el hospital Durand y en el ámbito privado, integró las comisiones de bioética del hospital Teodoro Álvarez y de la clínica San Camilo, ha enseñado en distintos centros de estudio, presidió el Consorcio de Médicos Católicos, ejerce la vicepresidencia del consejo académico de Ética en Medicina de la Academia Nacional de Medicina e integra el Instituto de Bioética de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.
Ha recibido distintos premios por sus trabajos. Entre otros escritos, es autora de "Una pastoral de la salud, en clave misionera" y "Volver al camino de la vida. Enfoque bioético de las adicciones". Coordinó la comisión arquidiocesana de Pastoral Hospitalaria y colaboró en la Conferencia Episcopal entre 2008 y 2015 como miembro de la Pastoral de Drogadependencia.
Errázquin reseñó un itinerario de vida marcado por la vocación de servicio y los ideales del Evangelio y afirmó: "Si tuviéramos que referenciar su mayor don, aseguraríamos que Raquel es una 'persona de Dios'. Su vida es para Dios y, quienes tenemos la dicha de su amistad, cuando estamos a su lado, realmente nos sentimos en Su Presencia".

LOS ROSTROS SUFRIENTES
En una documentada exposición, ilustrada con cuadros gráficos, la académica Bolton abordó distintos aspectos de la drogadicción, la población vulnerable, el abordaje bioético y las propuestas de acción concretas para vivir en medio de "los rostros sufrientes que nos duelen" y así "hacernos prójimos para incorporar a la sociedad a aquellos que han perdido el sentido de sus vidas y necesitan la experiencia de encontrarse con Dios".
Estimó que el problema de la droga no puede tratarse únicamente como una patología individual: el ambiente físico y las relaciones personales, el crimen organizado, los controles familiares débiles, la inestabilidad de vínculos, predisponen al consumo problemático.
"Ningún producto tóxico es irrelevante -dijo- y el consumo abusivo expone a circunstancias inesperadas en individuos vulnerables con patología previa". Observó que bajan las edades de chicos con enfermedades mentales y crecen las patologías duales, al tiempo que las familias se modifican o destruyen. En sentido contrario, una familia positiva, que ayuda a madurar en principios y valores, se transforma en educación integral y prevé los riesgos del consumo.
El informe mundial sobre Drogas de 2025 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) señala que en 2023 cerca de 316 millones de personas consumieron alguna droga (excluidos el alcohol y el tabaco), es decir 6% de la población entre 15 y 65 años, frente a 5.2% de la población en 2013.
Y una encuesta nacional de 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), junto con la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) y las direcciones provinciales de Estadística, sobre población urbana de 16 a 75 años, indicó que en el último año habían consumido alcohol el 66,2% de las personas encuestadas; tabaco, el 25,6%; marihuana, el 13,8%; tranquilizantes, el 6,9% y cocaína, el 1,2%.
Ante esta realidad, Bolton reafirmó principios de integridad y veracidad, fidelidad a la ley moral. "Estamos llamados a acompañar los procesos de sufrimiento, pero con una máxima atención denunciando al Estado cuando abandona sus responsabilidades frente al aumento de la cultura de la muerte y el narcotráfico", advirtió.

VALORES NO PRODUCTOS
Consideró que "nuestra sociedad valoriza cada vez más una cultura de muerte y nuestros jóvenes buscan recurso en los productos químicos, al no saber encontrarlos en los valores humanos y en un camino espiritual".
Hacia el final dijo que "el que escucha se transforma en espacio de amor de Dios, para que otros puedan abrirse y sentirse contenidos y comprendidos. Compartir con alguien una intimidad dolorosa es hacerse prójimo para ofrecer un hospedaje y dar la posibilidad de un diálogo sanador". A modo de buen samaritano, apuntó, la persona que acompaña a un toxicómano debe dejarse guiar por su corazón y compadecerse del dolor del otro.
Invocó finalmente a "nuestra Madre de Luján que cuide a su pueblo herido por el flagelo de la droga", e invocó a san Ignacio de Loyola y san Alfonso María de Ligorio para que su testimonio de vida ayude a madurar e integrar normas morales, para "asumir responsablemente nuestros actos".
El acto concluyó con la bendición impartida por el sacerdote Oscar Mercado Bolton, hijo de la oradora, ante un salón Ismael Quiles del Colegio del Salvador colmado de asistentes