SIETE DIAS DE POLITICA

Ni las luchas de poder ni la guerra alteran la estabilidad

El plan de Caputo resiste los ataques opositores y la guerra de Irán. La campaña acelera: reforma electoral, interna del PJ y el círculo rojo en busca de un candidato que le quite votos a Milei.

La economía sigue en calma a pesar de la incertidumbre en los mercados globales por la guerra en Irán y del ruido político local generado por los embates contra el Gobierno. Particularmente los provenientes del periodismo opositor.

En los dos frentes más difíciles para cualquier gobierno local, el del dólar y el de la deuda externa, el plan de Luis Caputo sigue resistiendo sin contratiempos. El tipo de cambio se mueve en una banda cada vez más estrecha y las reservas del BCRA crecen sin parar.

La cotización esperada para fin de mes es de $1.420 y no se esperan sobresaltos a largo plazo porque dólares no faltan. El superávit comercial se quintuplicó y apenas está carreteando la liquidación de la cosecha.

En cuanto a la deuda, el auxilio de los organismos multilaterales que asegura los pagos de este año y parte del próximo contribuye también a dar previsibilidad a la macro.

En este contexto se produjeron dos traspiés para la ofensiva contra Milei a cargo de distintos grupos mediáticos. El primero, la decisión judicial de declarar la inexistencia de delito en el viaje de la mujer de Manuel Adorni en el avión presidencial a Nueva York, asunto que había saturado diarios, sitios web y streamings durante semanas con la clara intención de desgastar al funcionario. Una operación para convertir peccata minuta en una cuestión de Estado.

Ese intento fracasó, pero siguen vigentes otras denuncias que resultarán el eje de la presentación del jefe de Gabinete esta semana en el Congreso.

El otro traspié del periodismo lo provocó un canal de noticias perteneciente a un grupo empresario enfrentado con Milei por un negocio vinculado con la comunicación. Se trató de una filmación en espacios restringidos de la Casa Rosada que el Gobierno aprovechó para denunciar espionaje. También para suspender las acreditaciones de los restantes medios.

Un episodio lamentable que desencadenó una reacción desproporcionada tanto del Gobierno como del gremio periodístico. En resumen, otro daño infligido a la credibilidad de toda la prensa por el abuso de “militantes” que arrastran el oficio de informar al barro de la política.

Pero las novedades de mayor trascendencia estuvieron vinculadas con la campaña electoral que arrancó con una anticipación inédita. En primer término, el Poder Ejecutivo remitió al Senado una reforma electoral que apunta fundamentalmente a eliminar las PASO. No hay cambio electoral políticamente neutro. La eliminación de las internas abiertas comporta una ventaja para el oficialismo, porque fuerza a la oposición a dirimir sus diferencias en las elecciones generales y no en una instancia previa que facilite la formación de un frente amplio antiMilei.

Es cierto que las PASO casi no funcionaron en la práctica y redujeron su función a la de una gran encuesta, pero no lo es menos que ir directamente a las generales favorecería la reelección de Milei.

Sin embargo, un primer sondeo de las posiciones en la Cámara alta muestra que LLA no cuenta todavía con los votos para aprobar el proyecto del Ejecutivo, porque sus aliados habituales, UCR, PRO, provinciales y peronistas anti K, tienen distintas estrategias electorales. La última reforma a la ley de las PASO consistió en su suspensión, porque no había votos para eliminarla.

Tampoco está despejado el horizonte en el campamento peronista. La “grieta” entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof se mantiene, a pesar de que ambos saben que si van separados le facilitarán las cosas a Milei.

El viernes, Kicillof asumió como presidente del PJ bonaerense. Su antecesor, Máximo Kirchner, faltó a la ceremonia de traspaso. Las relaciones del exprotegido de Cristina Kirchner con La Cámpora están rotas. Los intendentes inclinan el balance de fuerzas a favor del gobernador.

Hay, no obstante, algunos jefes municipales K que lo acusan de “traidor” y lo desafían públicamente a que diga si indultará a Cristina Kirchner en caso de llegar a la Presidencia de la Nación en momentos en que la situación de la dos veces presidenta va de mal en peor. El viernes, la Justicia ordenó que empiece el decomiso de sus bienes por una cifra sideral para resarcir al Estado que estafó.

Hubo también movimientos en el sector de la oposición no peronista en busca de un candidato que le saque votos a Milei. El jefe del círculo rojo, Paolo Rocca, difundió una reunión con Mauricio Macri presentada como un pedido para que compita en 2027 (ver “Rocca-Macri”).

También los medios promovieron la figura de un pastor un tanto desconcertante con la intención de instalarlo como candidato para votantes de derecha. En síntesis, cualquiera menos Milei que golpeó a poderosos sectores del “establishment” y representa una amenaza real para la continuidad del capitalismo de amigos.